Incendios

Unicef alerta de los riesgos para la infancia por los incendios y la nueva ola de calor

MADRID
SERVIMEDIA

Unicef España alertó de que los incendios que afectan a varios puntos de España, junto con la nueva ola de calor, exponen a los niños y niñas a riesgos que van más allá de las llamas, como la inhalación de humo, la evacuación repentina de sus hogares y la pérdida de sus rutinas y espacios seguros, con posibles consecuencias para su salud y bienestar.

Según un comunicado difundido este miércoles por la organización, tras varios días de incendios en Madrid, Ávila, Toledo, Castellón y otros puntos del país, que han obligado a evacuar o confinar a decenas de miles de personas, España afronta una nueva ola de calor que puede dificultar las labores de extinción y favorecer la propagación del fuego.

Unicef recordó además que el humo puede recorrer grandes distancias y afectar también a familias alejadas de los focos, ya que las partículas finas liberadas por los incendios pueden penetrar profundamente en los pulmones y resultar hasta diez veces más perjudiciales para la salud respiratoria que las procedentes de otras fuentes.

Durante el embarazo, también se ha relacionado con partos prematuros, bajo peso al nacer y un mayor riesgo de muerte infantil. La infancia es especialmente vulnerable porque sus pulmones y su sistema inmunitario todavía están en desarrollo.

“Un incendio puede cambiar en minutos la vida de una familia. Para un niño o una niña, salir de casa de forma urgente significa dejar atrás su hogar, sus rutinas y todo aquello que le da seguridad. A esto se suma el humo, que puede afectar especialmente a sus pulmones. La respuesta debe protegerles desde el primer aviso y acompañarlos también después, cuando comienza la recuperación”, señaló el director ejecutivo de Unicef España, José María Vera.

“Los niños, niñas y adolescentes sufren de manera desproporcionada las consecuencias de estas situaciones”, según el informe de Unicef España ‘Contar con la infancia es una emergencia’ publicado este año. Las emergencias pueden interrumpir su educación y sus espacios de socialización, deteriorar su salud física y mental y debilitar las redes de apoyo de las que dependen. Por ello, sus necesidades deben incorporarse a todas las fases de la gestión de una emergencia, desde la prevención y la preparación hasta la respuesta y la recuperación.

RIESGOS CLIMÁTICOS

Según señaló la organización, en España, 4,1 millones de niños y niñas, el 54% de la población infantil, están expuestos al menos a tres riesgos climáticos combinados, con datos del Informe sobre el Riesgo Climático de la Infancia 2026. Entre los más extendidos se encuentran las olas de calor, con 6 millones de niños y niñas expuestos, y la sequía, con 4,2 millones. La coincidencia de altas temperaturas, falta de humedad y vegetación seca puede aumentar el riesgo de incendios y facilitar su propagación.

Ante emergencias como los incendios, los planes de prevención, evacuación y recuperación “deben incorporar desde el inicio las necesidades específicas de la infancia”. Esto implica contar con protocolos adaptados a cada edad, asegurar la continuidad de los servicios esenciales y facilitar que los niños y niñas retomen cuanto antes la escuela, el juego y otras rutinas que les aportan estabilidad.

“Desde Unicef España queremos trasladar toda nuestra solidaridad a las familias afectadas, especialmente a quienes han tenido que abandonar sus hogares o lo han perdido todo. En estos momentos, es fundamental escuchar a los niños y niñas, atender sus necesidades emocionales y ofrecerles entornos seguros en los que puedan sentirse protegidos y acompañados”, concluyó José María Vera.

(SERVIMEDIA)
29 Jul 2026
JNV/gja