Autónomos

UPTA alerta de que más de 1,5 millones de autónomos no pueden coger bajas médicas: “Retrasar el tratamiento agrava las enfermedades”

MADRID
SERVIMEDIA

La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) alertó este jueves de que hay más de 1,5 millones de trabajadores por cuenta propia que no se pueden permitir coger una baja médica en España.

La organización mostró su preocupación porque, aunque el número de incapacidades temporales (IT) en el colectivo se está reduciendo, la duración de los procesos aumenta, consecuencia de que “retrasar el tratamiento agrava las enfermedades y prolonga” las IT.

Entre el primer trimestre de 2024 y el primer trimestre de 2026, el número de trabajadores autónomos protegidos aumentó un 2,5%, pasando de 3.310.323 a 3.391.709 personas. Sin embargo, durante ese mismo periodo, los procesos de incapacidad temporal iniciados descendieron un 10,1%, pasando de 122.422 a 110.094, mientras que los procesos finalizados disminuyeron un 10,4%, hasta situarse en 109.450, según las cifras difundidas por la entidad.

La incidencia de la incapacidad temporal cayó un 11,9%, pasando de 12,33 a 10,86 procesos por cada mil trabajadores protegidos. También descendió el número de procesos en vigor, que pasó de 140.718 a 136.416, un 3,1% menos.

BAJAS CADA VEZ MÁS LARGAS

Paradójicamente, la duración de las bajas siguió aumentando. Los procesos finalizados pasaron de una duración media de 96,4 días a 101,5 días, es decir, 5,1 días más (+5,3%). En el caso de las bajas que permanecen en vigor, la duración media alcanzó los 203,4 días, frente a los 192,8 registrados hace dos años, un incremento de 10,6 días (+5,5%).

“Desde UPTA consideramos que estos datos no significan que los trabajadores autónomos enfermen menos, sino que muchos continúan trabajando aun estando enfermos porque no pueden permitirse dejar de hacerlo”, indicó UPTA, que avisó de que, en España, existen más de 1,5 millones de trabajadores autónomos, personas físicas que desarrollan su actividad sin trabajadores asalariados.

“Para todos ellos, una incapacidad temporal supone, en la práctica, cerrar el negocio o detener completamente su actividad, dejar de percibir ingresos desde el primer día y asumir el riesgo de perder clientes o incluso de no poder recuperar posteriormente su actividad económica”, aseveró.

SALUD O NEGOCIO

A su juicio, esta realidad explica que miles de trabajadores autónomos retrasen la visita al médico y continúen desarrollando su actividad hasta que la enfermedad les impide seguir trabajando.

Con todo, UPTA dejó claro que este análisis no pretende cuestionar en modo alguno las bajas médicas de los trabajadores por cuenta ajena. Muy al contrario. Los trabajadores autónomos que cuentan con empleados saben perfectamente que la salud de sus trabajadores debe estar siempre por encima de cualquier otra consideración y que, cuando un trabajador asalariado inicia una incapacidad temporal, lo hace porque existe una causa médica que la justifica y porque su recuperación debe ser la prioridad.

“Lo que reclamamos es que los trabajadores autónomos puedan disfrutar de una protección equivalente cuando son ellos quienes enferman. Nadie debería verse obligado a elegir entre cuidar de su salud o mantener abierto su negocio”, ahondó.

MÁS DURACIÓN

Además, explicó que, mientras la incidencia de la incapacidad temporal desciende un 11,9%, la duración media de las bajas sigue aumentando. En apenas dos años, los procesos finalizados duran 5,1 días más, mientras que las bajas que permanecen en vigor se prolongan 10,6 días más que en 2024.

En otras palabras, el problema no es que los trabajadores autónomos enfermen menos; el problema es que llegan demasiado tarde al sistema de incapacidad temporal. La necesidad de mantener abierta la actividad económica provoca que muchas patologías se atiendan tarde, dificultando la recuperación y favoreciendo bajas de larga duración.

“Desde UPTA España llevamos años reclamando una reforma que elimine los desincentivos económicos que hoy siguen impidiendo a miles de trabajadores autónomos cuidar de su salud cuando la enfermedad aparece. Nuestra principal reivindicación consiste en que la exención en el pago de la cuota al RETA se aplique también en todos los procesos de incapacidad temporal de duración inferior a 60 días, desde el día siguiente al inicio de la baja médica y hasta su finalización”, añadió la organización.

En la actualidad, la exención en el pago de la cuota de autónomos únicamente se reconoce, con carácter general, a partir del día 61 de la incapacidad temporal. Esta regulación deja sin protección económica la inmensa mayoría de los procesos de incapacidad temporal de corta duración, obligando al trabajador autónomo a seguir abonando su cuota precisamente cuando deja de percibir ingresos.

A criterio de UPTA, eliminar este desincentivo permitiría que miles de autónomos acudieran antes al médico, iniciaran el tratamiento desde las primeras fases de la enfermedad y evitaran que muchas patologías terminaran cronificándose.

(SERVIMEDIA)
09 Jul 2026
DMM/nbc