Salud y medio ambiente
La vitamina D y el folato podrían bajar el riesgo de muerte por contaminantes plásticos
- Según un estudio liderado por el ibs.Granada y la Universidad de Granada
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La exposición de las personas a los disruptores endocrinos presentes en los plásticos se asocia con un mayor riesgo de mortalidad, pero mayores niveles de vitamina D y folato en la sangre podrían proteger de los efectos adversos de estos contaminantes.
Esa es la conclusión de un estudio liderado por Investigadores del Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada (ibs.Ggranada) y de la Universidad de Granada, en colaboración con la Escuela de Salud Pública de Harvard (Estados Unidos) y la Universidad de Pekín (China).
La investigación, publicada en la revista ‘The Lancet Planetary Health’, se basa en el análisis de datos de más de 8.000 adultos de la encuesta nacional de salud Nhanes en Estados Unidos.
Al inicio del estudio,se midió en la orina de los participantes la exposición a diversos disruptores endocrinos, incluyendo el bisfenol A y diferentes ftalatos usados en envases alimentarios, latas de conserva, plásticos en general y cosméticos.
Mediante registros poblacionales, se siguió a los participantes durante una media de ocho años y se identificó la fecha de muerte por cáncer, enfermedad cardiovascular y cualquier causa.
MENOS MORTALIDAD
Tras considerar múltiples factores como la edad, el peso, el nivel socioeconómico y hábitos de vida, los resultados mostraron que quienes estaban más expuestos a la mezcla de estos contaminantes plásticos mostraron un mayor riesgo de morir durante el seguimiento: un 35% más por cualquier causa, un 73% más por cáncer y un 89% más por enfermedad cardiovascular.
A partir de estos datos, los investigadores estiman que esta exposición podría ser responsable de hasta 256.471 muertes al año en Estados Unidos (un 10% de las muertes anuales), una contribución menor que la atribuida al tabaco, pero similar a la relacionada con la inactividad física.
“Este trabajo confirma una de las hipótesis que el grupo de Medicina Ambiental de la Universidad de Granada ha investigado desde hace más de tres décadas: la población general está expuesta a mezclas complejas de disruptores endocrinos y es esta mezcla la responsable de diferentes efectos perjudiciales sobre su salud”, según Marieta Fernández, investigadora responsable del grupo A15-Oncología Básica y Clínica del ibs.Granada, y catedrática de la Universidad de Granada.
Sin embargo, las agencias reguladoras siguen evaluando y regulando el riesgo de estas sustancias de una en una, de manera individual.
“Para proteger mejor a la población, necesitamos regular la exposición simultánea a familias de compuestos con características físico-químicas y biológicas similares, por ejemplo, los compuestos químicos usados en materiales plásticos en contacto con alimentos”, añade Fernández.
DIETA SALUDABLE Y EJERCICIO
Por otro lado, el estudio también revela que la asociación entre la exposición a la mezcla de contaminantes plásticos y un mayor riesgo de mortalidad se observaba únicamente en los participantes con los niveles sanguíneos más bajos de vitamina D y folato, pero no en aquellos que presentaban los niveles más altos.
“El efecto protector fue principalmente observado en aquellos participantes que no tomaban suplementos vitamínicos, apoyando la importancia de mejorar los niveles de estas vitaminas a través de un patrón de dieta en el que predominen los alimentos de origen vegetal, como en la dieta mediterránea, y un estilo de vida activo que incluya caminar y realizar suficiente actividad física al aire libre”, indica Vicente Mustieles, investigador Miguel Servet del ibs.Granada y del Hospital Universitario Clínico San Cecilio de Granada
IMPACTO EN EUROPA
En respuesta a si estos resultados en población norteamericana serían extrapolables a la población europea y española, Fernández subraya: “La exposición a estos disruptores endocrinos es prácticamente universal”.
“Tanto en Estados Unidos como en España, más del 90% de la población presenta niveles cuantificables de estos compuestos en su orina. Estudios en población europea también han asociado la exposición a estos mismos disruptores endocrinos con algunas de las enfermedades crónicas que mayor morbilidad y mortalidad causan, como las enfermedades cardio-metabólicas y el cáncer”, agrega.
Los investigadores recomiendan reducir al máximo el consumo de alimentos ultraprocesados, que son una fuente de exposición a los contaminantes estudiados.
“Debemos centrarnos en un patrón de dieta en el que predominen los alimentos de origen vegetal, como verduras, frutas, legumbres, cereales integrales y frutos secos. También debemos dar prioridad a los envases y utensilios de vidrio y acero inoxidable, evitando el uso de materiales plásticos en contacto con nuestros alimentos”, apuntan los autores.
Los investigadores indican: “Junto con un estilo de vida activo y una exposición al Sol frecuente, pero moderada al Sol, creemos que esta sería la mejor estrategia para reducir la exposición y contrarrestar los efectos adversos de los disruptores endocrinos estudiados”.
(SERVIMEDIA)
28 Ene 2026
MGR/gja


