Izquierda

Yolanda Díaz tenía decidido ya en diciembre que no volvería a ser candidata

- Podemos niega que su marcha facilite la unidad, pero en Sumar perciben un cambio en su rival

MADRID
SERVIMEDIA

La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, tenía decidido al menos desde el pasado mes de diciembre que no volvería a concurrir como candidata en unas listas a las elecciones generales.

Así lo comunicaron a Servimedia fuentes del espacio de Sumar, a quienes les consta que antes de acabar el año la todavía líder del espacio ya tenía claro que no repetiría como candidata y que desde entonces sólo ha estado esperando el momento de comunicarlo.

Un par de viajes internacionales como ministra, el adelanto de las elecciones de Aragón que también retrasaron la presentación del proyecto heredero de Sumar y este mismo evento fueron postergando el anuncio que Díaz divulgó finalmente el miércoles.

De acuerdo con tales fuentes, la resolución se debe a su decisión personal de hacer coincidir el fin de su vida política con el de la legislatura, no por una contestación de los partidos de Sumar, sino porque en las conversaciones que venían desarrollando discretamente desde el verano, sólo Más Madrid y el coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, habían expresado la necesidad de renovar el liderazgo.

Movimiento Sumar, los Comunes y parte de IU apostaban por Díaz, al menos mientras no surgiera otro líder en el espacio o la proximidad de unas elecciones generales obligara a designarlo.

Como vienen reiterando los distintos portavoces del espacio, el anuncio de la vicepresidenta de que no repetirá como candidata tampoco va a acelerar la búsqueda de un sucesor. Los cuatro partidos están convencidos de la bondad del procedimiento pactado en otoño de empezar "la casa por los cimientos", asentando primero relaciones de confianza que se han sedimentado mejor de lo esperado.

Un dirigente de IU llamaba en particular la atención sobre lo bien que están coordinándose con Más Madrid, pese a las diferencias ideológicas y los recelos granjeados desde la época en que Íñigo Errejón quiso alejar a Podemos de una izquierda demasiado explícita.

En ese procedimiento, el siguiente paso es precisamente cultivar las alianzas con otros partidos y negociar con ellos el programa político y el nombre o marca del proyecto, lo cual se concretará en los próximos meses, hasta el verano. Y, por supuesto, la formación que todos tienen en mente es Podemos, a quien los partidos de Sumar acordaron abrir las puertas pese a las iniciales reticencias de, sobre todo, Más Madrid. Eso sí, sin esperarle ni permitirle condicionar la renovación de su alianza.

Este jueves, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, negó que la marcha de Díaz facilite una aproximación a las fuerzas de Sumar. Tras desear a su enemiga íntima "suerte en lo personal", puntualizó que lo que Podemos plantea es "una discusión política", que lo fundamental es "para qué estamos en política" y que Sumar sólo ha servido para "sostener al PSOE".

Aunque un dirigente del espacio cercano a Podemos pronosticó a Servimedia que sin Díaz la unidad será factible, en los partidos de Sumar se entendió que las palabras de Belarra demuestran que, sin la excusa de la vicepresidenta, Podemos siempre encontrará otra para ir por separado.

LOS TERRITORIOS

De hecho, Podemos se va a presentar por su cuenta, junto a Alianza Verde, a las elecciones de Castilla y León, después de haberlo hecho en Aragón sin sacar escaño. Pero sus federaciones de Extremadura y, sobre todo, Andalucía, que tendrá pronto sus comicios autonómicos, ya verbalizan en público la necesidad de una lista unitaria.

Varias fuentes de Sumar auguraron a esta agencia que, si la Ejecutiva de Belarra impone presentarse por separado, el partido se romperá en dicha comunidad, donde ya hay militantes de Podemos colaborando con Por Andalucía, la marca allí de IU y Sumar.

En cambio, el viernes, la coordinadora de Movimiento Sumar, Lara Hernández, llamó la atención sobre la "buena noticia", que "avanza en la buena dirección", de que la colíder de Podemos Irene Montero señalara como referente "el movimiento de Gabriel Rufián", cuando, hasta ahora, su partido desdeñaba como una mera "charla" el acto que el portavoz de ERC en el Congreso coprotagonizó con el dirigente de Más Madrid Emilio Delgado.

Aunque Montero señaló que el interés de los debates de la izquierda "está en otro sitio", el de Rufián, cuando en una entrevista se le preguntó por Sumar, hay quien percibe, en esta última formación, que pudo insinuar el inicio de un giro discursivo. Otro diputado del espacio consultado por Servimedia dijo percibir últimamente "un cambio en las formas" por parte de sus interlocutores de Podemos y que algo "se mueve", y un tercero atestiguó que desde la dirección de ese partido han tratado de aproximarse a la de IU para limar asperezas.

En sentido contrario, un dirigente de Podemos deslizó a esta agencia que cree que en IU hay gente jugando con "dos barajas" y que podría terminar abandonando Sumar para reeditar Unidas Podemos.

En la Ejecutiva de Izquierda Unida niegan terminantemente tal posibilidad y suscriben lo que vienen afirmando todos los partidos: que el nuevo proyecto unitario heredero de Sumar es "irreversible". Tanto en IU como en Movimiento Sumar advierten a Podemos de que no lograrán una suerte de "bilateralidad" en sus relaciones, como ya pretendieron para las elecciones generales de 2023: una coalición de, por un lado, Podemos, y, por otro, todos los demás.

En último caso, si Podemos porfiara en concurrir en solitario a las andaluzas, en Sumar calculan que será la última vez que lo hagan, puesto que no podrán competir con la candidatura liderada por un referente allí como Maíllo, y a la vez con el Adelante Andalucía de los Anticapitalistas, que echaban en cara a Podemos su supuesta inoperancia en el Gobierno de coalición de la pasada legislatura igual que en ésta se lo reprocha Podemos a Sumar.

Es decir, que un tercer fracaso, tras los de Aragón y Castilla y León, terminaría forzando la unidad de la izquierda justo para el comienzo del curso 2026-2027, en el que se celebrarán primero elecciones municipales, y autonómicas en la mayoría del país (en las que cada partido tendrá sus alianzas), y, por fin, las generales. Para el inicio de ese curso, el proyecto heredero de Sumar ya espera tener al sucesor de Yolanda Díaz.

(SERVIMEDIA)
01 Mar 2026
KRT/mjg