Innovación

Zabala Innovation constata que España pierde posiciones en retorno de los fondos europeos sobre el PIB o la población

MADRID
SERVIMEDIA

Un informe de la consultora Zabala Innovation revela que España se sitúa entre los países líderes de la UE en volumen absoluto de fondos europeos captados, pero pierde posiciones cuando el retorno se mide en relación con el PIB o la población, indicadores que reflejan mejor la eficiencia real del sistema innovador.

Así lo pone de relieve el ‘Radar Zabala Innovation 2026’, elaborado con el apoyo académico de Deusto Business School y que incorpora por primera vez de forma sistemática los análisis de la plataforma inteligente de la consultora, Kaila, basada en más de 65 fuentes de datos públicas sobre innovación y financiación europea, incorporando datos que no ofrecen las estadísticas tradicionales y que permite detectar ineficiencias. El informe se ha presentado en Madrid en un acto en el que ha participado la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.

Para el CEO de Zabala Innovation, Erik Zabala, “captar mucho no es lo mismo que captar bien” y “cuando el retorno se mide en relación con el PIB o la población es cuando se ve la verdadera madurez estratégica de un ecosistema”.

El último dato oficial disponible, correspondiente a 2024, sitúa la inversión en I+D en España en 23.981 millones de euros, el 1,5% del PIB. Sin embargo, el informe advierte de que España continúa lejos del objetivo europeo del 3% del PIB y del umbral fijado para 2027 (2,12%).

El análisis territorial desmonta una idea recurrente: el tamaño no es el principal factor de éxito en innovación. Comunidades como Navarra (2,34%) y País Vasco (2,3%) lideran la intensidad de inversión en I+D, seguidas por Madrid (2,18 %) y Cataluña (1,82 %), todas por encima de la media nacional.

Estos territorios comparten patrones comunes: estabilidad en las políticas de innovación, alineación entre estrategia pública y empresarial, y una mayor capacidad para transformar recursos en impacto económico y social sostenido. El radar subraya que la diferencia ya no está en acceder a fondos, sino en saber priorizar, enfocar y ejecutar mejor.

Saiz valoró que las actividades de alto valor añadido relacionadas con la innovación “tienen un comportamiento especialmente positivo en la afiliación a la Seguridad Social” y crecen por encima de la media. “Son indicios positivos de que la I+D tiene cada vez mayor peso en nuestra economía”, añadió.

De cara a los próximos años, el informe identifica un cambio estructural en la política de innovación. La innovación deja de abordarse como una suma de proyectos aislados y pasa a entenderse como procesos de transformación integrados. Las iniciativas con mayor impacto combinan digitalización, sostenibilidad, energía e inteligencia artificial, y se apoyan en una colaboración público-privada madura.

(SERVIMEDIA)
18 Feb 2026
MMR/gja