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El ITeC analiza cómo Europa replantea el diseño y la rehabilitación de viviendas ante las olas de calor

- Las olas de calor están impulsando cambios en la forma de diseñar, construir y rehabilitar los edificios en Europa

MADRID
SERVIMEDIA

El Institut de Tecnologia de la Construcció de Catalunya (ITeC) destaca la necesidad de acelerar la adaptación de edificios y ciudades ante unas olas de calor cada vez más frecuentes e intensas. En este contexto, la resiliencia térmica, conocida como la capacidad de los edificios para ofrecer confort a sus usuarios incluso durante episodios de temperaturas extremas, se ha convertido en una prioridad para el sector de la edificación y para la normativa europea.

Señala que la creciente intensidad de los episodios de calor extremo está transformando las prioridades tradicionales de la eficiencia energética. Si hasta ahora gran parte de los esfuerzos se habían centrado en reducir la demanda energética durante los meses de invierno, las nuevas condiciones climáticas están obligando a replantear el diseño y la rehabilitación de los edificios para garantizar el confort de las personas durante los periodos de altas temperaturas.

En este escenario, la Directiva Europea de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD), que está entrando en vigor de forma progresiva en toda la Unión Europea, sitúa la resiliencia térmica en el centro de la estrategia comunitaria para reducir el consumo de energía primaria no renovable y avanzar hacia edificios de cero emisiones.

“La resiliencia térmica está dejando de ser un aspecto complementario para convertirse en un criterio fundamental en la construcción y rehabilitación de edificios. Adaptar nuestras viviendas y espacios urbanos a unas condiciones climáticas cada vez más exigentes es ya una necesidad”, afirmó Ferran Bermejo, director técnico del ITeC.

En los edificios de nueva construcción, la normativa impulsa la incorporación de estrategias pasivas de diseño, como soluciones bioclimáticas, protecciones solares exteriores, ventilación inteligente o aislamientos térmicos de altas prestaciones. El objetivo es minimizar la carga térmica del edificio y reducir la necesidad de recurrir a sistemas mecánicos de refrigeración. Además, a partir del 1 de enero de 2030 todos los edificios nuevos deberán ser de cero emisiones.

REHABILITACIÓN

No obstante, el principal desafío se encuentra en el parque inmobiliario existente. Para facilitar su transformación, la EPBD introduce el denominado Pasaporte de Renovación, una herramienta que plantea actuaciones progresivas sobre los edificios para mejorar su comportamiento energético y su capacidad de adaptación frente al calor. Estas actuaciones se centran en la mejora de fachadas y cubiertas, la incorporación de medidas de protección solar y la implantación de sistemas eficientes de ventilación y climatización.

La directiva fija asimismo el objetivo de reducir un 16% el consumo de energía primaria del parque residencial antes de 2030, prestando especial atención a los edificios con peor calificación energética. “La rehabilitación energética representa una de las mayores oportunidades para mejorar la habitabilidad de los edificios, reducir el consumo energético y ofrecer mejores condiciones de confort a las personas, especialmente durante los episodios de calor extremo”, señala Bermejo.

Desde el ITeC recuerdan que la adaptación al cambio climático debe ir más allá de los edificios y extenderse también al entorno urbano. Calles, plazas y espacios públicos están llamados a desempeñar un papel clave en la creación de ciudades más resilientes y preparadas para las nuevas condiciones climáticas. “La normativa europea ya no persigue únicamente edificios más eficientes. También busca entornos más saludables, resilientes y preparados para proteger a las personas frente a condiciones climáticas cada vez más extremas”, concluye Ferran Bermejo.

(SERVIMEDIA)
16 Jul 2026
s/gja