Violencia sexual
El 22% de hombres y el 11% de mujeres entre 18 y 35 años consumen pornografía con escenas de violencia sexual bajo sumisión química
- Según un estudio liderado por la UCM
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El 22% de los hombres y el 11% de las mujeres de entre 18 y 35 años reconocen consumir pornografía que se ajusta a episodios de violencia sexual facilitada por sumisión química, es decir, que involucran a personas dormidas, inconscientes o bajo efectos psicoactivos de sustancias como el alcohol u otras drogas.
Así se desprende de un estudio llevado a cabo por un equipo de investigadores liderado por el departamento de Salud Pública y Materno-Infantil de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y publicado en ‘JMIR Public Health and Surveillance’. El trabajo analiza la relación entre episodios de violencia sexual facilitada por drogas en contextos de fiesta juvenil y el consumo de pornografía con escenas sobre este tipo de agresiones sexuales.
El consumo de pornografía está ampliamente extendido en la población juvenil. Según el estudio, en España, dos de cada tres jóvenes de entre 18 y 35 años admiten consumir pornografía, un 84% de los hombres, frente al 48% de las mujeres. Entre los hombres, el 44% la consumen a diario o dos o tres veces por semana, mientras que el 27% de las mujeres la consumen menos de una vez al mes.
Este tipo de contenido sexual analizado trata de presentar como sexualmente excitante la violencia perpetrada cuando las mujeres están dormidas o inconscientes, invisibilizando la violencia sexual y normalizando prácticas sexualmente degradantes.
Además, el estudio indica una correlación entre experiencias de violencia sexual facilitada por drogas y el consumo de este tipo específico de pornografía. La probabilidad de haber perpetrado una agresión de este tipo es cuatro veces mayor entre quienes consumen pornografía con escenas sobre prácticas sexuales violentas mediadas por sustancias. Así pues, la asociación no se limita a la perpetración, ya que se observa también una relación entre haber sufrido violencia sexual facilitada por drogas y el consumo de dicho contenido pornográfico.
A la luz de los resultados, los autores subrayan la necesidad “crucial” de implementar estrategias de salud pública que aborden el impacto de la pornografía como fuente de desinformación sexual y prevenir la normalización de las conductas sexuales violentas representadas en la pornografía.
Igualmente, el trabajo liderado por la UCM recoge que, paralelamente, el Informe ‘Pornografía y conductas sexuales de riesgo’, de la Fundación FAD Juventud, estima que consumen pornografía seis de cada 10 jóvenes de entre 16 y 29 años. La edad media de inicio al consumo es de 10 años. Del mismo modo, otros estudios recogidos en el trabajo indican que una de cada dos mujeres y uno de cada cuatro hombres de entre 18 y 35 años han sufrido violencia sexual facilitada por drogas en contextos de fiesta.
(SERVIMEDIA)
29 Ene 2026
AGG/gja


