Biodiversidad

El 75% de los cultivos alimentarios del mundo depende de polinizadores como las abejas

- Hoy se celebra el Día Mundial de las Abejas

MADRID
SERVIMEDIA

Casi el 90% de las plantas con flores necesitan la polinización para reproducirse y el 75% de los cultivos alimentarios del mundo y un 35% de las tierras agrícolas del planeta dependen en cierta medida de polinizadores como las abejas, que no solo contribuyen a la seguridad alimentaria, sino que son indispensables para conservar la biodiversidad.

La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) aporta esos datos, recogidos por Servimedia, con motivo del Día Mundial de las Abejas, que se celebra este miércoles.

Las abejas y otros polinizadores, como las mariposas, los murciélagos y los colibríes, están cada vez más amenazados por los efectos de la actividad humana. La polinización es un proceso fundamental para la supervivencia de los ecosistemas, esencial para la producción y reproducción de muchos cultivos y plantas silvestres.

Para crear conciencia sobre la importancia de los polinizadores, las amenazas a las que se enfrentan y su contribución al desarrollo sostenible, la ONU declaró el 20 de mayo como Día Mundial de las Abejas desde 2018 con el fin de protegerlas junto a otros polinizadores para que puedan contribuir de forma significativa a resolver los problemas relacionados con el suministro de alimentos en el mundo y acabar con el hambre en los países en desarrollo.

Esa fecha coincide con el cumpleaños de Anton Jansa, quien en el siglo XVIII fue pionero en las técnicas modernas de apicultura en su Eslovenia natal y elogió a las abejas por su capacidad para trabajar tan duro y necesitar tan poca atención.

MÁS DE 200.000 ESPECIES

Más de 200.000 especies animales son polinizadores, la gran mayoría silvestres, entre ellas mariposas, pájaros, murciélagos y más de 20.000 especies de abejas.

Las abejas y otros polinizadores también sirven como indicadores de la salud del medio ambiente, al proporcionar información sobre los ecosistemas y el clima. Proteger a los polinizadores también mejora la biodiversidad y los servicios ecosistémicos fundamentales, según Naciones Unidas.

Actualmente, el número de polinizadores y muchos otros insectos está disminuyendo. El tema de este año por el Día Mundial de las Abejas ('Juntos con las abejas, por las personas y el planeta. Una asociación que nos sostiene a todos') pretende subrayar la sólida y duradera asociación entre los seres humanos y las abejas.

Durante milenios, las abejas y las personas han compartido una conexión estrecha y cambiante, moldeada por el modo en que las comunidades de todo el mundo han dependido de las abejas para alimentarse y ganarse la vida, por lo que a menudo estos insectos han pasado a formar parte de su identidad cultural.

SURESTE DE EUROPA

El sureste de Europa alberga una gran diversidad de abejas silvestres, según un diagnóstico inicial de las cuatro zonas piloto del proyecto Beeconnected SUDOE, centrado en la Cañada Real Conquense (en el tramo ubicado en la provincia de Ciudad Real), las Vías Verdes de Girona, en Coímbra (Portugal) y en Nueva Aquitania y Auvernia (Francia)

En esos cuatro lugares estudiados se observa un patrón común caracterizado por la presencia de las principales familias de abejas europeas y la dominancia de algunos géneros ampliamente distribuidos, como Lasioglossum y Andrena.

Al mismo tiempo, todas las áreas presentan un número elevado de especies poco abundantes, lo que sugiere comunidades complejas y estructuradas, típicas de este grupo taxonómico. Las diferencias en riqueza específica entre zonas piloto responden, en parte, a factores metodológicos, pero también reflejan variaciones reales asociadas al tipo de hábitat.

Así, los entornos urbanos y periurbanos con alta heterogeneidad, como Coímbra, muestran valores elevados de riqueza, mientras que hábitats más específicos, como los brezales forestales en Francia, albergan comunidades más especializadas.

Por su parte, los paisajes en mosaico asociados a infraestructuras verdes, como las vías verdes de Girona, presentan valores intermedios de diversidad, con una combinación de especies generalistas y especialistas.

En el caso de la Cañada Real Conquense, la comunidad de abejas se desarrolla en un paisaje agrícola intensivo relativamente homogéneo, donde esta infraestructura verde lineal actúa como refugio y corredor ecológico. A pesar de este contexto simplificado, se registra una comunidad diversa, con una notable representación de especies características de ambientes abiertos y esteparios, lo que pone de manifiesto el papel de estas infraestructuras verdes en la conservación de la biodiversidad en zonas agrarias intensivas.

(SERVIMEDIA)
20 Mayo 2026
MGR/clc