Tribunales
Ábalos denuncia "juicios paralelos" para "intoxicar" los procesos judiciales en su última palabra ante el Supremo
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
El exministro de Transportes José Luis Ábalos hizo uso de su derecho a la última palabra en el ‘juicio mascarillas’ que celebra el Tribunal Supremo (TS) para denunciar los “juicios paralelos” que se usan para “intoxicar” los procesos judiciales.
Ábalos comenzó su intervención dando las “buenas noches” a la Sala: “Es mi última palabra en este proceso. Pese al cansancio, el ambiente ha ido bajando mucho emocionalmente, tengo que aprovechar. Me juego la poca vida que me queda, que no es demasiada".
El acusado dejó caer que “tres de sus señorías formaron parte del auto de archivo... Ha sido muy cansado todo este mes", dijo. "Quería referirme a todo el proceso. No voy a hablar de sentimientos, no sea que luego me acusen de victimismo. Tengo que referirme a la instrucción. Toda esta causa estaba predeterminada. Todo el proceso ha ido con esa predeterminación acompañado con la presión mediática", y señaló que le parece “pura melancolía hablar del derecho al honor. Es imposible defenderse".
“ORQUESTADA, FINANCIADA Y GUIADA”
Aseguró que “este juicio ha sido una cuestión orquestada, financiada y guiada" para “ir conformando una imagen tan deshumanizada en lo moral y en lo reputacional, que parezca que se es capaz de cualquier hecho".
El exministro insistió en recuperar sus dispositivos electrónicos porque “no se ha respetado la intimidad" y porque “estoy en otros procedimientos y carezco de todo el material probatorio", por lo que podría llegar a juicio “sin buena parte de todo aquello que nos podría exonerar", afirmó.
Ábalos se mostró convencido de que "el proceso comenzó con presunción de culpabilidad. Y así avanzó hasta que se me citó a declarar y se me obligó a declarar con un abogado repudiado". Tildó el proceso de “inquisitorial” y aseguró que durante su desarrollo se le ha “intimidado” incluso con la “prisión provisional”.
El exministro aprovechó también la oportunidad para responder en algunos puntos a la Fiscalía: "Dos contratos temporales", en referencia a los de Jéssica Rodríguez y Claudia Montes, ¿Eso es colonizar la administración?", dijo antes de afirma que es esa es un frase "muy del PP".
José Luis Ábalos insistió en que se le juzga "más como persona" que por sus "hechos". Arremetió después contra el comisionista Víctor de Aldama, que vio que “la vía” que le quedaba después de entrar en prisión” fue “aprovecharse de un marco político con una polarización excesiva” en la que era “una gran ventaja politizar la cuestión y señalar a personas del Gobierno". En ese sentido, aseveró que “lo más relevante de su declaración del otro día es decir que Pedro Sánchez dirigía la organización criminal".
Sobre el supuesto reparto de 10.000 euros mensuales procedentes de Aldama, ironizó: “¡Qué barato que soy!". Y añadió que “no hay evidencias del cobro de esa prestación y no es sensato en una persona del nivel que yo tenía ni de las oportunidades que me brindaba mi puesto".
El exministro lanzó un mensaje a Aldama para advertir que “la colaboración tiene que ser sincera si quiere ser premiada" y confesó que “muchas veces” le ha dado “vueltas a la cabeza” pensando “¿Qué mal le he podido hacer?".
(SERVIMEDIA)
06 Mayo 2026
SGR/clc


