Refugiados
Acnur cifra en más de 33.000 los refugiados congoleños que regresan desde Burundi en un mes y urge más apoyo
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La Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) aseguró este martes que más de 33.000 refugiados congoleños regresaron de forma espontánea desde Burundi al este de la República Democrática del Congo (RDC) en el último mes, tras la reapertura de la frontera entre ambos países el pasado 23 de febrero, y urgió más apoyo internacional para garantizar que los retornos se hagan en condiciones de “seguridad, dignidad y sostenibilidad”.
Según explicó Acnur, la mayoría de los retornados están cruzando por el paso fronterizo de Kavimvira, cerca de Uvira (provincia de Kivu Sur). Huyeron a Burundi el pasado diciembre, cuando los enfrentamientos entre el Ejército congoleño y el grupo armado M23 obligaron a civiles a abandonar Uvira y otras zonas. La reciente y relativa estabilidad en la zona y la reapertura de la frontera hicieron que muchos refugiados vuelvan.
No obstante, Acnur subrayó que el regreso se aceleró por la “grave falta de financiación de la respuesta humanitaria” en Burundi, que ha reducido los niveles de asistencia y empujó a muchos a retornar en un contexto todavía marcado por la incertidumbre.
Actualmente, la respuesta de Acnur a las necesidades de refugiados, retornados y desplazados internos en el Congo solo cuenta con un 34% de la financiación requerida, sobre un total de 145 millones de dólares. En Burundi, el apoyo a los refugiados congoleños apenas alcanza el 20%.
Por eso, la entidad pidió financiación adicional urgente para cubrir las necesidades vitales tanto de quienes han regresado como de quienes siguen desplazados.
En torno al 30% de las personas retornadas vivían en el campo de refugiados de Busuma, donde la falta de financiación provocó “hacinamiento y una escasez crítica de agua, saneamiento, atención médica y alojamiento”, pese a los esfuerzos de las autoridades, Acnur y sus socios.
Cerca de 4.500 personas permanecen aún en centros de tránsito a la espera de ser reubicadas en Busuma. A fecha del pasado lunes, Burundi acogió a unos 109.000 refugiados congoleños, de los cuales alrededor de 67.000 residen Busuma, según cifró Acnur.
Las condiciones en muchas de las zonas de retorno en la RDC siguen siendo “extremadamente frágiles” y tienen necesidades “acuciantes”. Las primeras evaluaciones de Acnur en Uvira y Fizi muestran que numerosas familias llegan con “apenas algunas pertenencias y necesitan con urgencia alojamiento, artículos de primera necesidad, atención sanitaria y acceso a agua potable y saneamiento”.
Ante esta situación, Acnur y sus socios están reforzando la vigilancia en materia de protección y la asistencia humanitaria urgente, en estrecha coordinación con las autoridades nacionales y provinciales. Asimismo, Acnur desplegó equipos en los pasos fronterizos y en las zonas de retorno para supervisar posibles riesgos e identificar a las personas más vulnerables.
En Uvira y Fizi se están distribuyendo lonas impermeables de emergencia, mantas, jabón y servicios de protección, además de comidas calientes, al tiempo que se realizan tareas de registro y triaje, en colaboración con las autoridades locales.
Así pues, Acnur reiteró que las decisiones de retorno de las personas refugiadas deben ser respetadas y que todo regreso ha de ser voluntario, “seguro y digno”.
Aunque los movimientos actuales reflejan tanto una esperanza de estabilidad como el impacto de la falta de financiación, Acnur avisó de que no deben traducirse en nuevos riesgos para las familias. Reforzar la seguridad, los servicios básicos y el apoyo a las comunidades de acogida en las zonas de retorno resulta “imprescindible”, añadió Acnur.
(SERVIMEDIA)
24 Mar 2026
AGG/clc


