Palestina

AI acusa a Israel de usar la limpieza étnica para anexionarse Cisjordania e imponer el proyecto del 'Gran Israel'

- La organización sostiene que la violencia de los colonos no responde a abusos aislados, sino a una campaña estatal de desplazamiento forzoso, asentamientos y anexión territorial

- Exige que los Estados "detengan los crímenes de lesa humanidad" que están cometiendo miembros del el Ejecutivo sionista e incluso el propio Benjamin Netanyahu

Madrid
SERVIMEDIA

Amnistía Internacional (AI) denunció este miércoles desde Berlín (Alemania) que Israel está acelerando en Cisjordania ocupada una campaña de limpieza étnica “dirigida por el Estado” para anexionarse el territorio y avanzar en la construcción del “Gran Israel”, el proyecto ideológico sionista del movimiento de colonos que reivindica la totalidad del Territorio Palestino Ocupado como parte integrante de Israel.

Afirmó, además, que la población palestina está siendo “borrada” de sus tierras ancestrales, separada de sus medios de vida y "aterrorizada para obligarla a abandonar sus hogares". Así lo documenta con casos explicitos comprobados el nuevo informe 'Borrado de todo lo palestino: Limpieza étnica de comunidades beduinas y dedicadas al pastoreo perpetrada por Israel en Cisjordania', en el que Amnistía Internacional acusa a las autoridades israelíes de "acelerar la anexión mediante una campaña de desplazamiento forzoso contra comunidades palestinas beduinas y de pastoreo del Área C", que representa más del 60 % de la Cisjordania (Palestina) ocupada.

La secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, afirmó que “durante los últimos tres años y medio” las autoridades israelíes han acelerado en Cisjordania "una campaña de limpieza étnica" en la que, “bajo los auspicios del Estado”, comunidades palestinas han sido sometidas a “desarraigo, desposesión y traslado forzoso”.

“La campaña no es obra de agentes descontrolados ni de colonos, organizaciones o uno o dos ministros extremistas, como viene calificándolos reiteradamente la comunidad internacional”, advirtió Callamard, quien sostuvo que lo que se está produciendo es “el despliegue, ante los ojos del mundo entero y violando flagrantemente el derecho internacional, de una anexión deliberada y dirigida por el Estado israelita”.

AGENDA ULTRANACIONALISTA Y RELIGIOSA

La organización sostiene que el actual Gobierno israelí ha convertido la anexión formal en “un objetivo explícito de sus políticas”, al incorporar la agenda nacionalista y religiosa del movimiento de colonos, acelerar la expansión de los asentamientos, aumentar las apropiaciones de tierras, reforzar el apoyo financiero y logístico a las colonias y armar a los colonos.

Por su parte, la secretaria general de Amnistía Internacional en Alemania, Julia Duchrow, acusó al Gobierno alemán de quedarse en declaraciones retóricas frente a la anexión: “En marzo, el canciller Merz declaró que no debía haber más pasos de anexión en Cisjordania. Pero esos pasos existen desde hace mucho tiempo". Duchrow reclamó a Berlín que demuestre que el derecho internacional y los derechos humanos son “algo más que meras declaraciones de intenciones” y denunció que lo que "falta es voluntad política para aplicarlas”.

Esta ONG reclamó a los Estados, en particular a los que tienen influencia sobre Israel, como Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Italia, otros países de la Unión Europea y Estados árabes, que "prohíban de inmediato todo comercio, inversión, cooperación o ayuda financiera que contribuya al mantenimiento de la ocupación ilegal, el sistema de apartheid y la limpieza étnica de la población palestina". También que actúen para frenar los "crímenes de lesa humanidad" cometidos sistemáticamente por Israel.

De acuerdo con la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), citada por Amnistía, al menos 117 comunidades palestinas predominantemente beduinas y dedicadas al pastoreo sufrieron desplazamiento total o parcial entre enero de 2023 y abril de 2026.

COMUNIDADES ATERRORIZADAS

La investigadora de Amnistía Internacional sobre Israel y los Territorios Palestinos Ocupados Budour Hassan explicó que en Cisjordania los cambios se observan “semana tras semana” y que la expansión de los puestos de avanzada, la presencia de colonos armados y la protección de las fuerzas israelíes a os ocuantes están alterando de forma acelerada la vida de las comunidades palestinas. Subrayó que la violencia afecta especialmente a comunidades beduinas y de pastoreo cuya vida depende del acceso a la tierra, al agua, a los pastos y a las rutas de movilidad. Para estas gentes, "perder la tierra no significa solo perder la vivienda, sino quedarse sin medios de vida, sin escuela, sin ganado y sin futuro".

Según explicó, muchas familias palestinas no pueden distinguir ya si quienes las atacan son soldados o colonos, porque muchos ocupantes civiles van armados, algunos llevan uniforme y actúan en presencia o con respaldo militar judío. Esa confusión "incrementa el terror cotidiano y refuerza la presión para abandonar las tierras", añadió: "Hay niños y niñas que han dejado de acudir a la escuela porque sus familias temen que sean atacados en el trayecto".

Amnistía ejemplificó esta violencia israelí con la situación de comunidades del norte del valle del Jordán, donde al menos 38 comunidades palestinas, integradas por unas 7.000 personas, están expuestas a sufrir desplazamiento. Casi el 90 % de las tierras de la zona han sido declaradas terrenos de propiedad estatal, campos militares de tiro, reservas naturales o yacimientos arqueológicos. Israel utiliza estas designaciones "para restringir el acceso de las comunidades palestinas a tierras de pastoreo y fuentes de agua y provocar su desplazamiento".

Najiyyah Bisharat, de la comunidad de pastoreo de Majoul, prestó su testimonio sobre el vínculo de estas comunidades con la tierra: “Sufrimos el hostigamiento constante de los colonos, pero no nos vamos a rendir. Es una cuestión de amor a nuestra tierra y a nuestro trabajo. La tierra es nuestra identidad, y si nos echan de ella, moriremos. Igual que el pez si lo sacan del agua”.

CRIMEN DE LESA HUMANIDAD Y APARTHEID

Amnistía Internacional sostuvo que la campaña israelí en el Área C constituye "limpieza étnica" y supone además el crimen de lesa humanidad de traslado forzoso. La organización reclama a los Estados que actúen ante una situación que, según denuncia, se desarrolla “ante los ojos del mundo entero”.

Amnistía pide sanciones selectivas, incluidas prohibiciones de entrada y congelación de activos, contra autoridades israelíes implicadas directamente en estos actos. Entre ellas citó al primer ministro, Benjamin Netanyahu; el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich; el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir; la ministra de Asentamientos y Misiones Nacionales, Orit Strock, y el ministro de Defensa, Israel Katz.

Amnistía reclamó además que se desmantelen de inmediato todos los asentamientos y puestos de avanzada, que se permita el regreso de las comunidades palestinas desplazadas y que los Estados apoyen la investigación de la Corte Penal Internacional sobre la situación en el Estado de Palestina.

Callamard concluyó que el mensaje a Israel debe ser “inequívoco”: “su impunidad persistente ha terminado, nada va a seguir siendo igual mientras no ponga fin a su apartheid, limpieza étnica y ocupación ilegal”.

(SERVIMEDIA)
10 Jun 2026
EDU/gja