Salud y medio ambiente

El aire contaminado repunta en España al nivel más alto desde la pandemia

- Por la quema de petróleo y el cambio climático, según Ecologistas en Acción

- Dos tercios de los españoles respiraron el año pasado aire contaminado por encima de los nuevos límites legales de la UE

MADRID
SERVIMEDIA

La contaminación atmosférica en España alcanzó los niveles más altos desde la pandemia de covid-19 debido al cambio climático y la mayor combustión de petróleo en 2025, el tercer año más cálido desde que hay datos.

No obstante, algo menos de dos tercios de la población española -concretamente, 32,6 millones o el 66,3% del total- respiró en 2025 aire con niveles de contaminación superiores a los nuevos límites legales de la UE, lo que supone 1,6 millones de personas más o un ascenso de 3,6 puntos porcentuales con respecto a 2024.

Así se recoge en el informe 'La calidad del aire en el Estado español durante 2025', elaborado por Ecologistas en Acción y presentado este lunes en una rueda de prensa en Madrid por Miguel Ángel Ceballos, coordinador del trabajo, y Carmen Duce, coordinadora de la organización.

El trabajo se basa en datos oficiales de 780 estaciones de medición del control de la contaminación atmosférica repartidas por 132 zonas y aglomeraciones de toda España, entre ellas las de los principales aeropuertos y algunos puertos.

El informe toma como referencia los valores legales de la UE que estarán en vigor desde 2030. De acuerdo con esos umbrales, el aire contaminado afectó al 66,3% de la población española.

Si se considera la normativa comunitaria aún vigente (más laxa que la nueva), la población que respiró aire contaminado por encima de los límites legales aumentó a 9,1 millones de personas (un 18,6% del total), la cantidad más alta desde 2020 (9,1 millones, un 19,2%). Sobre todo, afectó a Castilla-La Mancha, Comunidad de Madrid, Extremadura, el interior de Cataluña y las provincias de Jaén y Murcia.

Y la superficie expuesta a niveles de contaminación que dañan la vegetación llegó a 83.723 kilómetros cuadrados, un 16,6% del territorio.

Otro índice incluido en el informe se refiere a los valores recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), más estrictos que los límites legales vigentes y nuevos, y el objetivo a largo plazo para proteger la vegetación de la UE. Así, el aire contaminado afectó el año pasado al 99,8% de la población española y a casi 429.000 kilómetros cuadrados (el 85,0% del territorio).

EMPEORAMIENTO

El año pasado fue húmedo y el tercero más cálido en España desde al menos 1961, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). El calor estival contribuyó al aumento de las concentraciones de ozono, en especial durante las olas de calor, pero bajaron los episodios de calima. La ola de incendios forestales de agosto contribuyó a agravar la contaminación por partículas.

Durante 2025, la calidad del aire en España mejoró ligeramente con relación a las partículas en suspensión (PM10 y PM2,5) y el dióxido de nitrógeno (NO2), pero empeoró sustancialmente en relación al ozono (O3) -el contaminante más vinculado al cambio climático-, que alcanzó los niveles más altos desde 2015 y recuperó las concentraciones previas a la pandemia de covid-19.

Las partículas y el dióxido de nitrógeno continuaron afectando a la práctica totalidad de la población española, con 804 y 160 superaciones de los umbrales de alerta de PM10 y PM2,5, respectivamente. Aunque Barcelona y Madrid cumplieron el actual límite legal anual del NO2 (el contaminante más vinculado con el tráfico), las principales áreas urbanas lo incumplieron, pero la mayoría de las ciudades siguen sin implantar zonas de bajas emisiones eficaces.

El ozono siguió siendo el contaminante con mayor extensión y batió su récord histórico en la ciudad de Madrid. Coincidiendo con las olas de calor del verano, hubo 308 superaciones del umbral de información, concentradas en la Comunidad de Madrid, así como cuatro superaciones del umbral de alerta, repartidas en Puertollano (Ciudad Real) y el Camp de Tarragona.

AEROPUERTOS

El informe apunta que la quema de petróleo llegó el año pasado al nivel más elevado desde 2011, impulsada por el mayor consumo de combustibles de aviación y de automoción.

“Por primera vez, el año pasado se ha superado el consumo de derivados de combustibles derivados de petróleo previos a la pandemia de la covid de los años 2020 y 2021. El año pasado hemos alcanzado el consumo de combustibles de automoción y de aviación del año 2011. Es decir, estamos de nuevo en una espiral de incremento año tras año del consumo de combustibles fósiles, fundamentalmente derivados del petróleo”, apuntó Ceballos.

Además, Ceballos indicó que ello se traduce en “un aumento de las emisiones de contaminación a la atmósfera, tanto las emitidas por los tubos de escape de los automóviles como por las chimeneas de las fábricas y de los buques en todas las áreas portuarias del litoral mediterráneo y atlántico, y también de los aeropuertos”.

“El mayor incremento de consumo de combustibles durante 2025 se debe a los combustibles de aviación. Los aeropuertos son ahora mismo donde se está produciendo un mayor incremento de combustibles fósiles y esto tiene que ver también con la situación de la calidad del aire en el entorno de los aeropuertos”, añadió.

No obstante, el uso de gas se mantuvo un 17% por debajo del de 2019 y las fuentes renovables cubrieron el 57% de la demanda eléctrica, limitando las emisiones de las centrales térmicas

PROPUESTAS

La contaminación del aire es “la primera causa ambiental de muerte”, indicó Ceballos. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), hasta 24.000 personas murieron prematuramente en España en 2023 por enfermedades agravadas por la contaminación atmosférica.

Los episodios de contaminación son responsables de 62.000 ingresos hospitalarios anuales, según el Instituto de Salud Carlos III. Los costes sanitarios, laborales y productivos de la contaminación alcanzan 32.000 millones de euros al año, un 2,4% del PIB español.

Según Ecologistas en Acción, la información a la ciudadanía por las administraciones públicas "no es ni adecuada ni ajustada a la gravedad del problema". El visor estatal de calidad del aire lleva sin funcionar desde el pasado 8 de febrero por un hackeo que el Gobierno no termina de solucionar.

Ecologistas en Acción pidió al Gobierno la "urgente transposición" de la Directiva europea de calidad del aire, así como la aprobación del Plan Nacional de Ozono tras cinco años de estudios científicos preparatorios, mientras ocho comunidades carecen aún de planes autonómicos para reducir este contaminante, pese a las condenas recibidas del Tribunal Supremo y los tribunales de Castilla y León, Navarra, Cataluña y Comunidad Valenciana.

Esta organización apuntó que mejorar la calidad del aire urbano pasa por disminuir el tráfico motorizado potenciando el transporte público eléctrico, la bicicleta y el tránsito peatonal.

También consideró necesario promover el ahorro energético, ordenar el actual despliegue de las energías renovables, adoptar las mejores técnicas industriales disponibles, reducir el uso del avión, acelerar el área de control de las emisiones del transporte marítimo en el Mediterráneo y el Atlántico Noreste, y declarar una moratoria para las nuevas macrogranjas ganaderas.

(SERVIMEDIA)
22 Jun 2026
MGR/gja