Infancia

Aldeas Infantiles SOS advierte de los riesgos de compartir en redes imágenes e información de menores

MADRID
SERVIMEDIA

Aldeas Infantiles SOS advirtió este martes de los efectos sobre la intimidad, la salud emocional, la huella digital y la seguridad de compartir en redes sociales fotografías, videos e información sobre niños, niñas y adolescentes y ofreció pautas para que familias y otros adultos de referencia protejan el derecho a la privacidad y a la propia imagen.

Así lo expuso la organización en la presentación de ‘Crecer en el escaparate digital. Claves para prevenir el sharenting o sobreexposición de nuestros hijos e hijas en internet’, un informe que analiza “una práctica cada vez más normalizada”.

Aldeas Infantiles SOS elaboró este informe para ofrecer a familias y educadores información comprensible sobre una sobreexposición cuyos riesgos suelen desconocerse o subestimarse y combina el análisis de estudios y estadísticas con las voces de especialistas y los testimonios de familias y adolescentes.

La presentación contó con la participación de la periodista científica y autora del informe, Laura G. de Rivera; el subinspector del Grupo IV de Protección al Menor de la Unidad Central de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional, Eduardo Casas; la psicóloga sanitaria experta en infancia, adolescencia y familia Mercedes Bermejo; la divulgadora experta en ‘sharenting’, Natalia Díaz, y la directora general de Aldeas Infantiles SOS, María del Mar Líndez.

El informe recuerda que los niños, niñas y adolescentes tienen derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de sus datos personales. La difusión de momentos íntimos o embarazosos sin su permiso puede generar vergüenza, enfado, pérdida de confianza y conflictos familiares, además de dificultar la construcción de su identidad.

“La familia debería ser un refugio, un espacio de seguridad donde la intimidad de sus miembros está protegida. Cuando priorizamos el ‘hacia fuera’, empezamos a descuidar el ‘hacia dentro’“, explicó Bermejo, experta en infancia, adolescencia y familia.

HUELLA DIGITAL

La huella digital de niños, niñas y adolescentes empieza a construirse mucho antes de que puedan decidir qué información quieren compartir sobre sí mismos, explicó Aldeas Infantiles. A las imágenes difundidas por los adultos se suman los datos que recopilan asistentes virtuales, juguetes inteligentes, relojes conectados, aplicaciones y plataformas educativas sobre sus voces, ubicaciones, hábitos, preferencias y patrones de aprendizaje.

“Combinada, esta información puede configurar un perfil muy detallado de cada uno de ellos que es utilizado para personalizar contenidos y publicidad, prolongar el tiempo de uso e influir en decisiones de consumo”, continuó la organización.

Por ello, Aldeas Infantiles SOS alertó del “denominado sharenting institucional” y recordó que “ninguna finalidad informativa, de comunicación o de marketing puede situarse por encima de la protección de la infancia y de su interés superior”.

Según el análisis, en las cuentas de maternidad, las publicaciones en las que aparecen menores reciben de media un 41% más de likes que aquellas en las que no aparecen, lo que favorece que su vida cotidiana termine convertida en contenido.

UNA PELIGROSA CONSECUENCIA

“En cualquier lugar online donde haya niños va a haber depredadores sexuales”, advirtió Casas. La inteligencia artificial además agrava este riesgo. A partir de una imagen real, herramientas cada vez más accesibles pueden crear falsos desnudos o escenas sexualizadas y utilizarlos para humillar, extorsionar o chantajear. “Los pederastas pueden entrenar estos programas con fotos reales para crear imágenes de explotación sexual infantil”, señaló el subinspector del Grupo IV de Protección al Menor de la Unidad Central de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional, que además aconsejó a las familias no publicar fotos de menores en internet.

Díaz, por su parte, llamó la atención sobre la responsabilidad de quienes consumen y amplifican publicaciones cotidianas que muestran la vida privada de niños y niñas en redes sociales. “Cuando consumimos este tipo de contenido, nos convertimos en una especie de voyeurs de la vida íntima de otras personas”.

“Pero son niños y niñas que estamos viendo, que no han decidido tener espectadores ni participar en un programa de telerrealidad”, continuó. aldeas Infantiles también aconsejó “no compartir, no dar like y denunciar las publicaciones que exponen, ridiculizan o vulneran los derechos de un menor son también formas de proteger a la infancia”.

Aldeas Infantiles SOS defendió también que para prevenir el sharenting es necesario disponer de información que permita tomar decisiones conscientes. “La opción más segura es no publicar imágenes ni datos de niños, niñas y adolescentes en internet”, sostuvo la organización que recalcó que, garantizar los derechos de los niños, niñas y adolescentes también en el entorno digital forma parte inseparable de su misión.

Por ello, incorporó la educación digital a sus programas de atención directa con la infancia, la adolescencia, la juventud y las familias en situación de vulnerabilidad, así como a sus programas educativos, que llegan a centros de Educación Primaria y Secundaria de todo el país. Además, la organización participa en el grupo de trabajo sobre ‘sharenting’ impulsado por el Ministerio de Juventud e Infancia y promovió medidas legislativas que refuercen la protección de su intimidad, su imagen y sus datos personales.

“El reto es convertir el interés superior del menor en criterios concretos para publicar, educar, comunicar y legislar, de manera que sus derechos no dependan de decisiones aisladas y estén protegidos en todos los espacios en los que transcurre su vida”, subrayó Aldeas Infantiles.

(SERVIMEDIA)
22 Sep 2026
JNV/gja