Agua

El Amazonas es la zona del planeta con más lluvia anual concentrada en pocos días desde 1980

- El Ártico, el norte de Europa y Canadá lideran la mayor dispersión de las precipitaciones a lo largo del año, según un estudio

- El cambio climático aumenta los episodios de lluvias intensas y los de sequías prolongadas

MADRID
SERVIMEDIA

La cuenca del río Amazonas, en Sudamérica, es la zona del planeta que concentra más lluvia en pocos días al año desde 1980, mientras la sequía se prolonga en la mayor parte del calendario, todo lo contrario que el Ártico, el norte de Europa y Canadá, donde más ha aumentado la dispersión de las precipitaciones anuales en las cuatro últimas décadas.

Así se desprende de un estudio realizado por tres investigadores de la universidad Dartmouth College (Estados Unidos) y publicado este miércoles en la revista ‘Nature’.

El estudio muestra por primera vez que las precipitaciones mundiales se concentran cada vez más en tormentas más intensas, que se alternan con periodos de sequía más prolongados, lo que reduce la disponibilidad de agua para los acuíferos y los ecosistemas, incluso aunque la lluvia acumulada aumenta.

Dado que el suelo solo puede absorber una cantidad limitada de agua a la vez, la que no se absorbe se acumula en la superficie, donde se evapora con mayor facilidad.

“No importa dónde te encuentres. Una mayor concentración de lluvias significa que hay menos agua disponible para la tierra. Demostramos que este fenómeno es constante en todo el mundo, qué lo explica físicamente y qué podemos esperar en el futuro”, afirma Justin Mankin, profesor asociado de geografía en Dartmouth College.

Corey Lesk, también del Dartmouth College en el momento del estudio, apunta que “la concentración de las precipitaciones es casi tan importante para la humedad del suelo como la cantidad de lluvia que cae en un año". "Solo hay un número limitado de días al año en que puede llover y si gran parte de esa lluvia regresa a la atmósfera no hay mucho que podamos hacer para recuperarla", añade.

DE 1980 A 2022

Lesk y Mankin analizaron los registros mundiales de precipitaciones desde 1980 hasta 2022 y descubrieron que las lluvias anuales se han vuelto más concentradas, independientemente de si el clima local es húmedo o seco.

El estudio prevé que las precipitaciones se concentrarán cada vez más a medida que aumenten las temperaturas globales debido al cambio climático. Un aumento de dos grados respecto a la era preindustrial podría provocar condiciones de sequía anormales en un 27% de la población mundial, lo que contrarrestaría cualquier aumento en las precipitaciones totales.

“Este no es un efecto positivo que hemos descubierto”, apunta Lesk, actualmente profesor de ciencias de la Tierra y la atmósfera en la Universidad de Quebec (Canadá), antes de añadir: “Pone al descubierto la mecánica de cómo el cambio climático afectará los recursos hídricos para todos”.

Lesk y Mankin emplearon una herramienta económica llamada coeficiente de Gini, que se utiliza habitualmente para medir la desigualdad de la riqueza, con el fin de reflejar la uniformidad de la precipitación en una región durante un año determinado.

La escala abarcaba desde cero, que indica una precipitación diaria igual, hasta uno, que significa que toda la precipitación anual se concentró en un solo día. Cuanto mayor sea el coeficiente de Gini de una región, menos uniforme será la distribución de su precipitación.

ZONAS GEOGRÁFICAS

Según el estudio, la región de Estados Unidos al oeste del río Misisipi experimentó algunos de los niveles más altos de concentración de lluvias del mundo, con precipitaciones anuales en las Montañas Rocosas un 20% más compactadas en aguaceros más intensos.

En la cuenca del río Amazonas, en Sudamérica, las lluvias se concentraron un 30% más en fuertes tormentas y periodos de sequía más prolongados, el mayor cambio mundial desde 1980.

Por el contrario, el Ártico, el norte de Europa y Canadá experimentaron una disminución de hasta un 20% en la concentración de lluvias, lo que significa que las precipitaciones se distribuyeron de manera más uniforme entre 1980 y 2022.

En el sudeste asiático, cuyas lluvias provienen de los monzones estacionales, también se observó una mayor dispersión de las precipitaciones a lo largo del año, aunque los investigadores no están seguros del motivo.

Sin embargo, los modelos climáticos de Lesk y Mankin proyectan que el sudeste asiático y las latitudes septentrionales registrarán los mayores incrementos en la concentración de lluvias con cada grado de calentamiento global.

“Existen muchas razones, tanto físicas como socioeconómicas, para prever que un mundo con calentamiento global será mucho más desigual. Las precipitaciones, al igual que la riqueza, presentan una distribución muy desigual en la actualidad y se prevé que, con el calentamiento global, la desigualdad tanto en la economía como en las precipitaciones aumentará”, afirma Mankin.

SUMINISTRO PÚBLICO DE AGUA

Los científicos prevén que un clima más cálido provocará más lluvia, pero no está claro si eso significaría más agua para la tierra. “No solo importa la cantidad de agua, sino también cómo se distribuye. La concentración de lluvia es como pedirle a la tierra que beba de una manguera de bomberos”, subraya Mankin.

Según Mankin, un ciclo errático de auge y caída, caracterizado por fuertes lluvias y largas sequías, complicará la gestión del suministro público de agua, especialmente en las regiones áridas donde el almacenamiento de agua es fundamental.

"La aceleración de la concentración de lluvias plantea la necesidad imperiosa de idear maneras de afrontar los riesgos simultáneos de inundaciones y sequías prolongadas. Lugares que normalmente no consideramos que necesiten almacenamiento en embalses podrían necesitarlo en el futuro", augura Mankin.

(SERVIMEDIA)
13 Mayo 2026
MGR/clc