Ceuta

El anterior rey de Marruecos avisó a Juan Carlos I que el futuro de Ceuta y Melilla debía resolverse en esta generación

- Según relata en su libro de Memorias al repasar su estrecha relación personal con Hassan II

MADRID
SERVIMEDIA

El futuro de la soberanía de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, que históricamente pertenecen a España pero Marruecos reivindica como suyas desde hace décadas, tendrá que resolverse en esta generación entre Felipe VI y Mohamed VI.

Así aparece reflejado en el libro de memorias de Juan Carlos I, que bajo el título 'Reconciliación' repasa los principales hitos de la vida del actual rey emérito y que contiene varios episodios de las relaciones con Marruecos antes y durante su reinado.

El monarca español reconoce abiertamente que entre los dos países siempre ha existido una disputa sobre la soberanía de Ceuta y Melilla, hasta el punto de plasmar por escrito que Hassan II solía dejar abierto este tema con una frase que alentaba la incertidumbre para el futuro: "Tendrá que resolverlo la próxima generación".

Hassan II se refería así al presente actual de ambos países con su hijo Mohamed VI al frente de Marruecos y con Felipe VI como jefe del Estado español. Esta semana, precisamente, el ministro de Justicia del gobierno vecino ha vuelto a reivindicar los territorios de ambas ciudades autónomas en medio de la crisis desatada por la entrada irregular a finales de julio de al menos 72.000 inmigrantes en Ceuta.

El anterior rey alauí solía hablar de Ceuta y Melilla como una soberanía temporal con Juan Carlos I, quien admite que logró fraguar una "especial relación" con quien llega a referirse como un "hermano", consciente de que "Marruecos era nuestro principal socio económico".

Don Juan Carlos presume en su libro, recogido por Servimedia, que la amistad entre ambos sirvió para aportar "estabilidad a las relaciones bilaterales" porque "las tensiones entre nuestros dos gobiernos no afectaban a la cordialidad con la que nos tratábamos". "A veces lo llamaba directamente para intentar limar o desactivar algún problema".

Sin embargo, la relación nació de forma traumática para España en plena crisis por la Marcha Verde que Marruecos lanzó sobre el Sáhara, cuando aún era territorio español, en vísperas de la muerte del dictador Francisco Franco. Hassan II aprovechó ese momento de debilidad para enviar a pie a decenas de miles de hombres "armados con el Corán y con banderas nacionales" en "una manera de imponer la soberanía sobre la zona y consolidar la movilización del pueblo marroquí por esa causa".

Don Juan Carlos tomó la decisión de viajar en avión hasta El Aaiún, en un vuelo que él mismo pilotó, para ponerse al frente de las tropas españolas y ordenar a los militares "retirarnos porque el Ejército español no puede disparar sobre una multitud de mujeres desarmadas".

A su regreso a Madrid, presidiendo una reunión del Consejo de Ministros franquista, Hassan II le llamó por teléfono y mantuvieron su primera conversación. "Te felicito por haber acudido junto a tus soldados. Ahora podemos discutir sobre el Sáhara con tota serenidad y hablar de las relaciones entre nuestros dos países", recuerda que le dijo. "Fue una llamada muy breve pero tranquilizadora. Ninguno había perdido su dignidad. Luego llegamos a ser amigos íntimos", plasma en las memorias.

(SERVIMEDIA)
16 Ago 2026
PAI