Finanzas
La aplicación del euro digital remarcará contrastes de luminosidad y avisará de los tiempos en la operativa para ser más accesible
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El Banco Central Europeo (BCE) y Fundación ONCE están trabajando en elevar la accesibilidad de la futura aplicación del euro digital más allá de los estándares que marca la Ley Europea de Accesibilidad, lo que se traducirá en mejoras como remarcar los contrastes de luminosidad para ayudar a las personas con discapacidad visual y lanzar avisos sobre el tiempo que resta cuando se inicia una operación.
En una entrevista con Servimedia, la jefa del Equipo a cargo de la inclusión financiera del euro digital en el BCE, María Sáenz de Buruaga, dio detalles de lo que el banco central había anticipado la última semana de julio, cuando comunicó que la aplicación del euro digital incluirá funciones de accesibilidad más allá de los requisitos de la Ley Europea de Accesibilidad.
“La aplicación del euro digital cumplirá con el nivel AA de las directrices WCAG, el estándar exigido por la Ley Europea de Accesibilidad, e incorporará además algunos requisitos del nivel AAA, el más avanzado en materia de accesibilidad”, explicó a Servimedia. Esos requisitos se refieren a integrar tecnologías de asistencia al usuario como es facilitar la navegación con el teclado, una mejora de la percepción de los usuarios sobre cómo ven la ‘app’ y la accesibilidad cognitiva, que ayuda al usuario a navegar.
Ejemplos concretos de este plus en accesibilidad para ayudar a las personas con discapacidad y también a los mayores son la posibilidad de que el móvil pueda leer lo que aparece en la pantalla cuando se abre la ‘app’, evitar carruseles de anuncios que puedan dispersar la visualización del contenido, que el usuario sea avisado del tiempo límite del que dispone cuando inicia alguna operación antes de perder toda la información, la opción de desactivar las animaciones de la aplicación si el usuario así lo desea o facilidades para confirmar o revertir alguna acción iniciada.
Además de la accesibilidad, y para todo el público, desde el BCE también están trabajando en que el lenguaje que muestre la aplicación sea asequible para un usuario medio y se eviten abreviaturas que dificulten la comprensión.
En este desarrollo sobre la accesibilidad, el BCE ha trabajado de la mano de Fundación ONCE, cuya labor ha consistido en orientar y ayudar a llevar a la práctica, no solo el cumplimiento de la normativa europea, sino también esos aspectos extra de accesibilidad. “Ahora trasladaremos estos requisitos al proveedor técnico encargado de diseñar la interfaz de la aplicación" y “cuando tengamos los primeros prototipos, los probaremos con una red de usuarios que represente distintas necesidades y discapacidades”, detalló la jefa de esta área del euro digital.
En ese testeo contarán con la ayuda de Fundación ONCE y de la red de bancos centrales del Eurosistema. “Este ‘feedback’ será clave para mejorar la aplicación en los próximos meses y llegar al piloto previsto para la segunda mitad de 2027 con una solución más sólida, inclusiva y fácil de usar", añadió Sáenz de Buruaga.
El calendario del BCE pasa por probar el euro digital en el segundo semestre de 2027, ejercicio que durará 12 meses, con la vista puesta en la primera emisión del euro digital en 2029.
Fundación ONCE está teniendo un papel destacado, puesto que además son coordinadores de la iniciativa europea ‘Accesible EU’, una plataforma que busca garantizar que todos los servicios cumplen los estándares de accesibilidad. “El euro digital será un medio de pago con alcance en toda la zona del euro” y el avance en la accesibilidad “no solo beneficia a las personas con discapacidad en España, sino a millones de europeos”, resaltó Sáenz de Buruaga.
Aunque de momento se está trabajando en el acceso al euro digital por la aplicación, propia del Eurosistema o a través de las aplicaciones de la banca, el euro digital también podrá disponer de tarjeta física identificada con un número para asegurar la inclusión financiera de quienes no tienen móvil y posibilitará abrirse una cuenta sin vinculación a un banco para perfiles no bancarizados como pueden ser personas refugiadas.
Por el momento, la aplicación es la vía autorizada sobre la que se está trabajando, aunque la intención del BCE es que "la accesibilidad esté presente no solo en la ‘app’, sino en todas las formas de pago que finalmente ofrezca el euro digital”.
“El euro digital tiene que ser accesible para todos porque será un bien público” y la propuesta de la aplicación, en cuanto a accesibilidad, “está a la vanguardia y ofrecería una experiencia de usuario sencilla e inclusiva para el mayor número posible de personas”, valoró Sáenz de Buruaga.
(SERVIMEDIA)
16 Ago 2026
MMR/pai
