Finanzas

Asnef pide bajar el límite de 1.000 euros de los créditos de alto coste para evitar sobreendeudamiento de los salarios bajos

MADRID
SERVIMEDIA

La Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (Asnef) plantea bajar el límite mínimo de 1.000 euros para un crédito de alto coste con el objetivo de evitar sobreendeudamiento para quienes tienen salarios más bajos como los perceptores del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

Así lo trasladó el secretario general de Asnef, Ignacio Pla, en un encuentro con periodistas para explicar las alegaciones que ha presentado la asociación al anteproyecto de Ley de contratos de crédito al consumo, entre los que se encuentran los microcréditos, las tarjetas ‘revolving’ o los préstamos rápidos, para limitar los intereses que se cobran, poner un plazo mínimo de tres meses para devolver los microcréditos y exigir más transparencia a las entidades.

Pla explicó que este límite de 1.000 euros “es excesivo” para quienes cobran el SMI, por ejemplo, porque supone un sobreendeudamiento. La propuesta de Asnef pasa por reducir ese límite prácticamente a la mitad y dejarlo entre 400 y 500 euros.

Igualmente, la asociación ha solicitado que las entidades con mayores requerimientos como pueden ser los establecimientos financieros puedan conceder ese tipo de crédito de alto coste con las limitaciones que se impongan para este crédito. “No tiene sentido que yo pueda prestar 5.000 euros y no pueda conceder 300 euros en tres meses”, consideró Pla.

Otra de las propuestas de Asnef es que se categoricen los créditos al consumo a la hora de poner los topes en los intereses y propone cinco categorías: crédito al consumo para autos, crédito al consumo con una finalidad específica, el que no tiene finalidad específica, las tarjetas ‘revolving’ y otra categoría en la que entrarían los casos que no encajen en las anteriores. Esto facilitaría al cliente comparar precios, pues “no es lo mismo pedir un crédito para un coche o una moto que pedir 300 euros”, según defendió Asnef.

Estas categorías tendrían un tipo medio de referencia que tendría que reflejar en sus estadísticas el Banco de España con los datos que entreguen las entidades. Pla explicó que esto supondrá un esfuerzo para el Banco de España y para las entidades que se haría una vez y repercutiría en “un gran beneficio para todos”.

Respecto a los topes en los intereses, dijo estar de acuerdo con la propuesta gubernamental, que establece unos límites generales para el crédito al consumo y otro para el crédito de alto coste. En los créditos al consumo con carácter general, el límite general se fijará a partir del tipo de interés medio del crédito al consumo al que se le añade un margen que se establece por tramos de importe del crédito. Para importes iguales o inferiores a 1.500 euros, el margen es de 15 puntos porcentuales; para importes superiores a 1.500 e inferiores a 6.000 euros, 10 puntos porcentuales; para más de 6.000 euros, con plazo de vencimiento inferior a ocho años, es de ocho puntos porcentuales, y para importes de más de 6.000 euros con un vencimiento superior a los ocho años, el margen a añadir es de seis puntos.

En créditos de alto coste, se establece un periodo mínimo de reembolso de tres cuotas mensuales y se reduce el coste total para el consumidor a un tipo de interés mensual del 4%.

El responsable de la asociación explicó que los tipos de interés desorbitados en los créditos rápidos es una anomalía de España, pues en otros países europeos como Francia, Italia, Bélgica o Polonia “solo hay entidades reguladas que se tienen que someter a los límites de los intereses”. Por ello, “ahí no han acudido los prestamistas no regulados, acuden a nuestro mercado porque es un gran mercado y no está regulado hasta ahora”.

Pla dijo que se desconoce la cifra de empresas no reguladas -operan sin reserva de actividad- que actúan, aunque el Banco de España tiene conocimiento de 900. Entre esas no reguladas, comentó que hay empresas “serias” que seguirán operando con la nueva ley constituyéndose en establecimiento financiero o prestamista de alto coste y el resto pronosticó que desaparecerán.

Pla indicó, con datos de 2024, que el crédito al consumo total a través de sus asociados ascendió a 22.686 millones de euros, de los que 8.131 millones fue de tarjetas ‘revolving’. Consideró que con la nueva ley no se reducirá la demanda de microcrédito y piden un año de margen para aplicarla.

Por último, sobre los visos que tiene la futura ley de prosperar, Pla afirmó que “necesita un consenso importante” en el parlamento y expresó sus dudas sobre que sea así, habida cuenta de la fragmentación política.

(SERVIMEDIA)
19 Feb 2026
MMR/clc