Transportes
Astic defiende la contratación de conductores de terceros países como “una herramienta complementaria” para abordar su escasez en España y Europa
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
El presidente ejecutivo de la Asociación de Transporte Internacional por Carretera (Astic), Ramón Valdivia, defendió este miércoles que “la contratación de conductores de terceros países, correctamente gestionada, es una herramienta complementaria para abordar la escasez estructural en España y en el conjunto de la Unión Europea (UE)”.
Valdivia señaló que la propuesta de Astic coincide con el análisis de la Organización Internacional del Transporte por Carretera (IRU), que en un estudio elaborado para la Comisión Europea sugirió que esta vía era la solución para afrontar la escasez de estos profesionales en la UE, con alrededor de 500.000 vacantes.
La IRU también advirtió en el estudio ‘Conductores de Autobuses y Camiones Procedentes de Terceros Países’ de que esta atracción extracomunitaria debe gestionarse bajo estándares claros, seguros y armonizados a nivel europeo.
El informe también evidenció una serie de barreras legales, administrativas y de cualificación que enfrentan tanto los conductores procedentes de terceros países como los operadores de transporte de los 27.
Por ejemplo, los itinerarios para incorporar conductores extracomunitarios varían en función de cada país de la UE, combinando directivas de la UE con regulaciones nacionales, lo que genera duplicidades y procedimientos largos y costosos. En total, pueden durar entre 6 y 12 meses y suponer costes de hasta 20.000 euros por conductor, incluyendo formación, intermediación y gestión administrativa.
También se encontraron cuellos de botella, como la necesidad de canjear el permiso de conducir extranjero por uno de la UE, con posibles exámenes adicionales si no existen acuerdos bilaterales. Además, los títulos de terceros países no suelen reconocerse en la UE y se exige completar la formación inicial en el Estado miembro, incluyendo un requisito de residencia mínima de 185 días para acceder a la formación.
No obstante, IRU también resaltó buenas prácticas entre los países comunitarios. Por ejemplo, en España, bajo ciertas condiciones, los aspirantes pueden acceder con visado de estudiante para realizar la formación necesaria para obtener el certificado de aptitud profesional (CAP), necesario para conductores profesionales.
La directora de Relaciones con la UE de IRU, Raluca Marian, avisó de que solucionar la escasez de conductores “requiere un enfoque amplio y a largo plazo” y señaló que “no hay una única solución para paliar esta situación”.
“Con medidas bien combinadas, la UE puede construir una fuerza laboral de conductores resiliente y sostenible”, aseguró.
En este sentido, el informe de IRU abogó por impulsar otras iniciativas como la incorporación de talento joven y femenino, que representa menos del 10 % de la fuerza laboral, la mejora de las condiciones laborales y la formación.
(SERVIMEDIA)
18 Feb 2026
NFA/gja


