Discapacidad
Autismo España alerta de desigualdades territoriales en el diagnóstico y reclama pasar “del papel a la acción” en las políticas de autismo
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El presidente de la Confederación Autismo España, Pedro Ugarte, advirtió de que persisten importantes desigualdades entre comunidades autónomas, carencias en la educación inclusiva y falta de coordinación entre los sistemas sanitario, educativo y social para las personas con trastorno del espectro autista, al tiempo que reclamó pasar “del papel a la acción” en las políticas del autismo.
En una entrevista concedida a Servimedia con motivo del Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo, que se celebrará este jueves, Ugarte subrayó que el cambio respecto a hace 30 o 40 años ha sido “radical”. “Hemos pasado de no tener prácticamente nada específico para las personas con autismo a contar con más recursos, más detección y más intervenciones”, explicó. Sin embargo, insistió en que estos avances no han sido homogéneos ni suficientes para garantizar una atención equitativa en todo el territorio.
Uno de los aspectos que más ha cambiado es la prevalencia del autismo, que actualmente se sitúa en torno a un caso por cada cien personas. Según explicó, este incremento responde tanto a una mayor capacidad de diagnóstico como a una ampliación del propio concepto del espectro. En este contexto, destacó también el avance en la detección en mujeres, tradicionalmente infradiagnosticadas. “Antes había un claro desequilibrio; ahora estamos viendo cómo se corrige progresivamente”, señaló.
Ugarte insistió en que el principal problema sigue siendo la desigualdad territorial. “La realidad es muy distinta según la comunidad autónoma. Hay territorios con sistemas de atención muy desarrollados y otros donde aún faltan normativas básicas, como las de atención temprana”, afirmó.
Esta situación provoca, a su juicio, una clara brecha en derechos. “No es lo mismo nacer en una comunidad con recursos y capacidad de detección que en otra donde todo está por desarrollar”, lamentó. Por ello, defendió la necesidad de avanzar hacia acuerdos marco que garanticen una atención mínima común en todo el país.
COORDINACIÓN INSUFICIENTE
El presidente de Autismo España también puso el foco en la falta de coordinación entre sanidad, educación y servicios sociales. Aunque reconoció que existen iniciativas conjuntas, consideró que la intervención verdaderamente transversal sigue siendo “difícil y poco habitual”.
“Cuando se consiguen programas que implican a varios ministerios o consejerías, los resultados son mucho mejores, pero cuesta mucho llegar a ese punto”, explicó. A su juicio, reforzar esa coordinación es clave para mejorar la atención a lo largo de todas las etapas de la vida.
En el ámbito educativo, Ugarte advirtió de que la inclusión sigue siendo más un objetivo que una realidad. Aunque muchos alumnos con autismo están escolarizados en centros ordinarios, no siempre cuentan con los apoyos necesarios para su desarrollo.
“Se puede decir que están integrados, pero en muchos casos no están realmente incluidos”, señaló. En este sentido, reclamó más recursos, adaptaciones y formación del profesorado para garantizar una educación de calidad.
Entre los principales problemas destacó el abandono escolar, especialmente en las etapas posteriores a la educación obligatoria. Aunque no existen datos exactos, apuntó a que podría situarse entre el 30% y el 40%. También alertó sobre situaciones de acoso escolar y otros conflictos que pueden tener un fuerte impacto en el bienestar del alumnado.
NUEVAS NECESIDADES
Ugarte subrayó que el perfil de las personas con autismo ha cambiado significativamente. Frente a etapas anteriores, en las que predominaban los casos con discapacidad intelectual asociada, actualmente hay un mayor número de personas con autismo que pueden desarrollar una vida autónoma.
“Cada vez hay más personas que estudian, trabajan y llevan una vida independiente. Eso obliga a adaptar los recursos y las políticas a una realidad mucho más diversa”, explicó.
De cara al futuro, el presidente de Autismo España situó como prioridad la puesta en marcha del plan de acción vinculado a la Estrategia Nacional del Autismo, que cuenta con una dotación inicial de 40 millones de euros.
Sin embargo, denunció que parte de esa financiación sigue sin ejecutarse. “Necesitamos que esos recursos se liberen cuanto antes para que las medidas lleguen realmente a las personas”, reclamó. El plan contempla actuaciones hasta 2027, con una proyección a más largo plazo hasta 2030.
Como conclusión, Ugarte lanzó un mensaje claro a las administraciones públicas: “Tenemos leyes y estrategias bien diseñadas, pero muchas veces no se aplican. Hay que pasar del papel a la acción”.
A las familias, por su parte, les reconoció su papel y advirtió de la situación de sobrecarga que muchas atraviesan. “Necesitan apoyo, recursos y ser escuchadas. Hay muchos casos en los que están completamente desbordadas”, afirmó.
En su opinión, avanzar en inclusión real y en igualdad de oportunidades para las personas con autismo requiere no solo de más recursos, sino también de “voluntad política y coordinación efectiva entre todos los niveles de la Administración”.
(SERVIMEDIA)
29 Mar 2026
RIM/nbc/gja
