Violencia sexual
El Ayuntamiento analiza la violencia sexual en Madrid: Un 13% de las encuestadas reconocen haberla sufrido
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El delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández, presentó este lunes los resultados del primer estudio de prevalencia de la violencia sexual en la ciudad, que ha elaborado el Consistorio con el objetivo de dimensionar su alcance y que revela que el 13,8% de las 2.601 mujeres encuestadas reconoce haber sido agredida.
El informe se presentó durante el Pleno del Observatorio Municipal de Violencia Contra la Mujer que presidió el propio concejal. El observatorio es el órgano de participación y medición permanente del impacto de las violencias sobre la mujer, en el que están representados el Gobierno municipal, los grupos políticos y entidades.
El estudio tiene un enfoque metodológico mixto. Combina entrevistas a mujeres de entre 16 y 64 años residentes en Madrid, entrevistas a profesionales (de centros municipales de atención a víctimas de violencia sexual, de servicios sociales, centros de mayores, centros juveniles, de espacios de igualdad, del ámbito sanitario, psicológico, académico y jurídico) y también dinámicas grupales con usuarias de los centros municipales de atención a víctimas de violencia sexual y con entidades del tercer sector.
La variedad de perfiles y entrevistas busca captar tanto la dimensión estadística como el matiz cualitativo de esta problemática que el Consistorio quiere visibilizar. Una de las singularidades de este trabajo es que constituye la primera encuesta de su tipo a nivel local en Madrid, lo cual supone un avance decisivo en el abordaje de la violencia sexual en la capital. Además, sienta las bases para desarrollar futuras investigaciones, que podrán compararse con este análisis primigenio.
TIPOS DE AGRESIONES
En total, se contabilizaron 2.601 encuestas válidas. Un total de 350 mujeres, el 13,8% de las encuestadas, reconocieron haber sufrido violencia sexual. Los tipos de agresiones señalados como mayoritarios son: tocamientos (un 23%), recibir comentarios (21%), ser objeto de miradas lascivas (16%), y caricias (12%), besos (12%), sexo oral (8%) o coito (7%) en contra de su voluntad.
En base al estudio, se ha constatado que la violencia sexual no discrimina por edad, origen o situación socioeconómica. No existe un perfil de víctima concreto. No obstante, las mujeres encuestadas que refieren haber sufrido algún tipo de violencia sexual son mayoritariamente españolas (78%), con edad predominante entre los 45 y 54 años (28%), seguida de la franja comprendida entre 35 y 44 años (24%). El 58% de las mujeres que han padecido estos episodios de violencia sexual han completado la educación secundaria y un 38% la educación superior.
MUJERES CON DISCAPACIDAD
Por otro lado, se observa que las mujeres con discapacidad tienen un mayor riesgo de sufrir esta violencia. El 19% que la han padecido tiene discapacidad, frente al 8% de mujeres encuestadas que tienen discapacidad y no han sufrido agresión de naturaleza sexual.
El 60% de las mujeres víctimas encuestadas indica que los hechos se repitieron en más de una ocasión. Un 27% especifican que las agresiones se sucedían una o más veces por semana y el 25% señala que se producían todos o casi todos los días.
PATRÓN DE AGRESORES
Sí puede establecerse un patrón del agresor. El 65% fueron hombres conocidos por la víctima, frente a un 28% de desconocidos. Se confirma así que gran parte de las agresiones sexuales son perpetradas por personas de confianza y próximas a la víctima, tal como ya apuntaban otras estadísticas a nivel nacional y autonómico. En el 54% de los casos, el agresor es la expareja, seguido de un 13% que es un compañero de trabajo o estudios de la víctima, un 11% que es amigo y un 9% que es un familiar. Además, en el 6% de los casos, es el jefe y en un 5%, la pareja actual.
El 60% de las agresiones se ha producido en el espacio privado, lo que contraviene el estereotipo de que los episodios de violencia sexual tienen lugar habitualmente en el espacio público y en condiciones de riesgo como la nocturnidad. De hecho, se ratifica la tesis de que la violencia sexual se ejerce principalmente en entornos cotidianos de la víctima, ya que un 76% de las mujeres víctimas encuestadas señalan que vivieron estas situaciones en su domicilio habitual.
UN 61% DE LAS MUJERES NO DENUNCIA
Por otro lado, un 35% de las agresiones se produjeron en el espacio público. La mayoría, en lugares de ocio y en el centro de trabajo. Además, un 5% de las mujeres encuestadas han estado expuestas a la violencia sexual a través del entorno virtual. De ellas, al 100 % se han visto presionadas para enviar fotografías, vídeos o mensajes de carácter sexual o les han insistido para que envíen fotos o vídeos de sí mismas desnudas o en actitudes comprometidas.
Un un 61% de las mujeres víctimas no han interpuesto denuncia de las agresiones sufridas. El 58% considera que es por miedo al agresor, una opinión que comparte el 54% de las mujeres que no han sufrido esta violencia.
Además de las encuestas, tras las entrevistas realizadas y las dinámicas grupales que se llevaron a cabo el estudio pone el foco en la normalización de la violencia sexual que se está observando entre los jóvenes, que presentan dificultades para identificar conductas o acciones de acoso o violentas.
En segundo lugar, los entrevistados coinciden en la necesidad de intensificar la formación especializada y la sensibilización dirigida a todos los agentes clave que puedan intervenir en la atención a víctimas de violencia sexual. También se hace hincapié en que conviene aumentar la visibilidad de los recursos especializados en este tema y el reconocimiento entre los profesionales y la ciudadanía.
(SERVIMEDIA)
15 Dic 2025
JAM/clc


