Medio ambiente

Las bacterias marinas se ‘recargan’ con energía solar durante las floraciones de fitoplancton

- Según un estudio

MADRID
SERVIMEDIA

Las bacterias marinas incrementan notablemente su uso de la luz solar durante las grandes floraciones de fitoplancton, uno de los periodos de mayor productividad biológica del océano. Curiosamente, este aprovechamiento de la energía lumínica no está asociado a la fotosíntesis.

Esa es la conclusión de un estudio resalizad por un equipo internacional, liderado por la investigadora Laura Gómez-Consarnau, del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (Imedea).

El estudio, publicado en la revista ‘Nature Communications’, demuestra que unas proteínas llamadas rodopsinas microbianas, presentes en numerosas bacterias, alcanzan sus concentraciones máximas justo cuando el océano experimenta los picos de crecimiento del fitoplancton.

La base de la productividad marina es la fotosíntesis realizada por el fitoplancton gracias a la clorofila. Sin embargo, desde hace años se sabe que muchas bacterias poseen rodopsinas, sistemas simples que les permiten captar luz solar y transformarla en energía utilizable para su metabolismo.

Hasta ahora, la mayoría de los estudios indicaban que este tipo de fototrofía bacteriana era especialmente importante en océanos oligotróficos, es decir, con escasez de nutrientes y baja productividad.

SEGUOIMIENTO MENSUAL

Los investigadores realizaron un seguimiento mensual durante más de un año en un sistema de afloramiento frente a la costa de California (Estados Unidos), una región donde en primavera los vientos favorecen la llegada de nutrientes desde aguas profundas y desencadenan intensas floraciones de fitoplancton.

A diferencia de trabajos anteriores basados solo en análisis genéticos, el equipo midió directamente la retinal, la molécula activa de las rodopsinas, lo que permitió cuantificar cuántos sistemas de captación de luz estaban realmente presentes en el océano.

Los resultados muestran que las concentraciones de rodopsinas aumentaron hasta nueve veces durante las floraciones de fitoplancton, coincidiendo con los máximos de clorofila y productividad biológica.

El aumento del uso de la luz solar estuvo estrechamente relacionado con la proliferación de bacterias heterótrofas, en particular del grupo ‘Flavobacteriales’, conocido por su capacidad para degradar la materia orgánica producida por el fitoplancton.

Estas bacterias no solo se alimentan de los compuestos liberados durante las floraciones, sino que además utilizan la energía solar como apoyo metabólico, lo que podría facilitar un procesamiento más eficiente d la materia orgánica en el océano superficial.

Según el estudio, alrededor del 70% de las bacterias heterótrofas presentes contenían rodopsinas, lo que indica que este mecanismo está ampliamente distribuido en las comunidades microbianas marinas.

CICLO DEL CARBONO

Las regiones oceánicas productivas, como los sistemas de afloramiento costero, aportan una fracción muy significativa de la producción biológica marina global.

Comprender cómo se utiliza la energía solar en estos entornos es fundamental para mejorar los modelos del ciclo del carbono y su relación con el clima.

Los autores subrayan que la captación de luz por bacterias representa una entrada adicional de energía en los ecosistemas marinos, hasta ahora poco considerada, y que puede influir en la velocidad y la eficiencia con la que se recicla la materia orgánica en el océano.

El estudio amplía el papel de las rodopsinas microbianas desde los océanos más pobres hasta los más productivos, mostrando que la vida microscópica marina combina distintas estrategias para aprovechar la energía solar.

Estos resultados refuerzan la idea de que el funcionamiento energético del océano es más complejo de lo que se pensaba y que las bacterias desempeñan un papel clave, no solo como recicladoras de materia orgánica, sino también como agentes activos en la captación de energía solar.

(SERVIMEDIA)
02 Feb 2026
MGR/clc