Cultura

La bailarina Jone San Martín transforma el silencio en danza en su espectáculo autobiográfico ‘sORDA’

- La pieza cuestiona la idea de "normalidad" y ensalza la capacidad del bailarín "para bailar sin música"

Madrid
SERVIMEDIA

El Centro Danza Matadero de Madrid estrenará el 7 de febrero el espectáculo 'sORDA', una pieza autobiográfica en la que la bailarina y coreógrafa donostiarra Jone San Martín transforma su experiencia personal con la sordera en material coreográfico a través de un espectáculo en el que reivindica la danza como un lenguaje único y 'ultraexpresivo'.

La función, que forma parte de la programación del Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, propone un diálogo entre la danza contemporánea y los mundos aparentemente opuestos del sonido y el silencio.

'sORDA' nació de la vivencia íntima de Jone San Martín, artista donostiarra con una pérdida auditiva que comenzó a manifestarse cuando tenía 30 años. "De repente descubro que soy otra y que me estoy relacionando con el mundo de otra manera porque el mundo, a su vez, se está relacionando conmigo de otra manera", relató la artista en una entrevista con Servimedia.

Esta transformación involuntaria se convirtió en el punto de partida "para construir un lenguaje escénico único y 'ultraexpresivo'". En 'sORDA', el cuerpo se convierte en territorio de escucha, en resonancia muda y en vibración compartida", explicó.

El silencio interior, vivido como experiencia personal, se confronta constantemente con el sonido exterior para transformarse en gesto, respiración, latido y movimiento.

CUERPOS QUE ESCUCHAN

La coreógrafa manifestó que se trata de "ese espacio entre estar totalmente presente y dónde estás realmente", un lugar sin palabras para definirlo, pero absolutamente real. La pieza desarrolla precisamente ese margen estrecho entre la presencia plena y la realidad cotidiana de quien convive con la sordera. "Es dar visibilidad y dar juego a ese lugar ciertamente incierto", afirmó San Martín.

Este espacio, según la bailarina, permitía identificarse con toda la humanidad porque "todos estamos continuamente intentando coincidir con la norma, aunque la pieza nunca encaja del todo".

La artista vasca ha trabajado en esta creación junto a los músicos y realizadores audiovisuales Paola Álvarez y Manuel Escorihuela, quienes intervienen en directo sobre el escenario. Así, cuando la artista se quita los audífonos, el equipo debe buscar soluciones comunicativas alternativas. "Más que una reivindicación es un espacio de juego", subrayó.

En escena se alternan momentos en los que la bailarina oye y otros en los que decide no hacerlo, creando una experiencia donde el espectador participaba de esa incertidumbre. "Hay muchas cuestiones en el aire", reconoció San Martín antes del estreno. La rítmica cobra especial importancia en una pieza que reivindica "la naturaleza del bailarín y la capacidad que tiene para bailar sin música".

La creadora utiliza la metáfora del ritmo para explicar su relación con la vida cotidiana. "En la misma manera en que yo ritmo mi danza, ritmo mi vida", aseguró. Al no oír completamente (tiene una pérdida auditiva del 65%) debe adivinar muchas cosas, construir realidades a partir de información incompleta. "A veces aciertas, a veces no", añadió. Muchas de las secciones del espectáculo se crean en vivo, lo que garantiza que cada función sea diferente.

MÁS ALLÁ DEL LENGUAJE

El espectáculo incluye música electrónica en directo con guitarras y sintetizadores, además de elementos visuales. Para facilitar la accesibilidad se dispondrá de mochilas vibratorias pensadas especialmente para personas con discapacidad auditiva. "Me gustaría muchísimo que vinieran personas con audífonos, también personas sordas", expresó San Martín.

La elección del título con la 's' minúscula responde a una posición política y poética, admitió. "Esta escritura rompe la oposición binaria entre sorda (condición médica) y Sorda (identidad cultural), proponiendo una experiencia híbrida de la escucha". De este modo, "el término 'sORDA' nombra un estar entre sonido y silencio, entre norma oyente y disidencia sensorial".

La pieza cuestiona la idea de normalidad y celebra la diferencia como fuente de creatividad. "Al no oír bien te das cuenta de que hay otras maneras de comunicar", señaló la bailarina. Para ella, la danza es una lengua, igual que la lengua de signos es una lengua física o la expresividad facial constituye otra forma de comunicación.

San Martín recordó el momento definitivo que la llevó a aceptar utilizar audífonos. El padre de una compañera, que era médico, le preguntó: "¿No querrás olvidar?". Le explicó que, al dejar de escuchar ciertos sonidos, el cerebro los olvida. "Olvida el sonido de ciertos sonidos en una escala", relató la artista sobre aquella conversación que cambió su perspectiva.

TRAYECTORIA INTERNACIONAL

Jone San Martín estudió con Mentxu Medel en San Sebastián y posteriormente en el Institut del Teatre de Barcelona. Se formó en Mudra International, en Bruselas, y trabajó en la Compañía Nacional de Danza y el Theater Ulm en Alemania.

En 1992 ingresó en el Ballet de Frankfurt bajo la dirección de William Forsythe, coreógrafo que marcó decisivamente su carrera y donde creció profesionalmente durante dos décadas.

Desde 2015 forma parte de Dance on Ensemble de Berlín, una compañía para bailarines mayores de 40 años que funciona por proyectos. "Somos bailarines que nunca hemos dejado de bailar, eso ya quiere decir que somos bastante 'freaks'", bromeó sobre esta formación.

También ha desarrollado sus propios proyectos coreográficos en Frankfurt, Bilbao, San Sebastián, Barcelona, París y Turín. 'sORDA' es una coproducción de Paola Álvarez Filmproduktion y el Centro Danza Matadero, que aspira a girar tras su estreno en Madrid.

TALLER CREATIVO PREVIO

Como antesala al estreno, Jone San Martín desarrollará un taller creativo gratuito el domingo 1 de febrero en Matadero Madrid junto a Paola Álvarez y Manuel Escorihuela. La actividad, de dos horas de duración, está dirigida a personas con discapacidad auditiva (signantes o no), personas usuarias de audífonos y personas oyentes. El objetivo es explorar distintas formas de escuchar y percibir el cuerpo.

"Vamos a compartir material de la pieza para que nos den su 'feedback', sus ideas también", avanzó la coreógrafa sobre esta sesión. El taller propone hacer ejercicios sencillos donde las personas que signan puedan mostrar su forma de comunicar.

La actividad busca generar un espacio de investigación compartida sobre cómo se habla, quién habla, quién escucha y quién no escucha. "Cómo se palabrea desde el silencio", describió San Martín. El taller no requiere conocimientos previos de danza y se plantea como un laboratorio de exploración sensorial y comunicativa.

Por último, tras el estreno de 'sORDA' el próximo 7 de febrero, la compañía mantendrá una charla con el público para recibir sus impresiones. "Vamos a poder entender mejor lo que estamos haciendo y ver cómo va creciendo la obra, hacia dónde evoluciona", concluyó la coreógrafa sobre este proceso de diálogo con los espectadores que continuará después de las funciones.

(SERVIMEDIA)
25 Ene 2026
AOA/mag/clc/pai