Distribución

Las bajas por contingencias comunes costaron a la distribución alimentaria cerca de 1.200 millones de euros en 2025

MADRID
SERVIMEDIA

El coste de las bajas por contingencias comunes en la distribución alimentaria supuso un impacto de 1.180 millones de euros en 2025, un 13% más respecto a 2024 y un 155% más respecto a 2018, según aparece reflejado en un estudio presentado este martes por la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas) y la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT).

Según aclaró Asedas, de los 1.180 millones que supusieron estas bajas para el sector, 656 millones fueron a cargo de las mutuas (56%) y 524 a cargo de las empresas (44%)

En total, el sector de la distribución sumó 368.687 bajas por contingencias comunes a lo largo del año, un incremento del 9% respecto a 2024 y del 67% respecto a 2018. De estas, casi 32.000 se debieron a causas relacionadas con enfermedades mentales, un 7% más que el año pasado y un 113% más que en 2018.

Por otra parte, Asedas, señaló que el 6% de los trabajadores concentró el 49% de las bajas. Asimismo, también destacó alguna peculiaridad respecto a las bajas como que los lunes concentraron el 22% de las bajas por contingencias comunes, los viernes el 16% y los fines de semana el 10%.

El estudio también muestra diferencias entre comunidades autónomas (con Euskadi y Cataluña como las comunidades récord en absentismo) y un porcentaje de bajas mayor en el tramo de edad entre 16 y 35 años -con 50,66 procesos por cada 1.00 trabajadores- que en otros segmentos de edad.

"Se trata de un fenómeno anormal", afirmó el director general de Asedas, Ignacio García Magarzo, quien afirmó que este problema es especialmente dañino para un sector intensivo en empleo como la distribución. Según su criterio, este "no es un problema solo de salud laboral, es un problema social" y aseguró que supone un lastre para la economía.

MUTUAS

Por otra parte, el estudio asegura que existen diferencias cuando estas dolencias fueron tratadas por las mutuas y por los Servicios Públicos de Salud. Así pues, mientras las bajas gestionadas por la sanidad pública tuvieron una duración media de 82 días, las gestionadas por las mutuas tuvieron una duración media de 45, 37 días menos. Según cálculos del estudio, si todos los casos hubiesen sido atendidos por las mutuas, el ahorro para toda la cadena sería de 211 millones de euros.

Según explicó el director gerente de Amat, Pedro Pablo Sanz, esta circunstancia de la agilidad de las mutuas está directamente relacionada con los altos niveles de presión que sufre la sanidad pública, con niveles cercanos al colapso. "Gracias a las mutuas, este trabajador puede reincorporarse a su puesto de trabajo mucho antes", señaló.

MESA REDONDA

Por otra parte, la presentación del estudio contó con una mesa redonda, en la que expertos del sector analizaron cómo influye el absentismo en su día a día. Tal y como explicó la directora de Recursos Humanos de Gadisa, Clara de Lorenzo, la firma de supermercados tiene franquiciados en áreas rurales que apenas tienen 4 o 5 trabajadores, por lo que si falta una persona se les descoloca la actividad y se ven en riesgo de tener que cerrar. "Esto que antes era excepcional, hoy es relativamente habitual. Esto causa cierres de sección y un sobreesfuerzo por parte del resto de empleados", denunció, a la vez que lamentó que se hable de "coger la baja como si se tratase de algo electivo.

En la misma línea se pronunció el director de Relaciones Externas de Consum, Javier Quiles, quien afirmó que es necesaria una reforma integral del sistema de salud. "Es una anomalía que quien dé la baja no sea el mismo que el que paga", aseveró el respresentante de la empresa valenciana, quien afirmó que es necesario reforzar los servicios de seguimiento de las bajas. Además, clamó contra los "bajistas profesionales" que se cogen sistemáticamente los puentes.

Por su parte, el director general del Cedac (Consell de Empreses Distribuidores de Catalunya), Roger Gaspa, afirmó que la negociación colectiva da flexibilidad para capear el temporal y atajar el problema del absentismo. "El primer perjudicado por el absentismo es el resto de los trabajadores", afirmó Gaspa, quien pidió afrontar a los 'jetas' en la negociación colectiva e incluir medidas como la adaptación gradual al puesto de trabajo.

PROBLEMA SOCIAL

Asimismo, el presidente de Asedas, Josep Antoni Duran i Lleida, afirmó que "no se trata de una cuestión ideológica, sino de un reto que afecta al conjunto de la sociedad", ya que este genera "un problema social. "Existen profesionales del absentismo, pero también situaciones de salud y bajas médicas que son razonables. Una cosa son los comportamientos abusivos y otra el absentismo real", aclaró.

Por último, el secretario de Estado de Seguridad Social, Borja Suárez, desdeñó el uso del término absentismo porque este evoca a fraude cuando abarca realidades perfectamente justificadas y muy loables, como la mayor implicación en la crianza de los progenitores.

Suárez, quien afirmó que España tiene un gasto a nivel PIB en bajas de incapacidad temporal menor que el de otros países de su entorno, afirmó que tras el covid la realidad de la salud laboral y la incidencia de las enfermedades mentales se ha transformado completamente. Asimismo, lamentó que las comunidades autónomas no estén colaborando para establecer fórmulas de colaboración entre el Servicio Nacional de Salud y las mutuas.

(SERVIMEDIA)
07 Abr 2026
ALC/nbc