Medidas anticrisis

El Banco de España cree que las medidas anticrisis serán positivas a corto plazo, pero poco eficaces en redistribución

MADRID
SERVIMEDIA

El Banco de España valoró este viernes el impacto de las medidas del Plan para hacer frente a la crisis en Oriente Próximo, que tendrán un efecto macroeconómico “positivo a corto plazo”, pero poco eficaces en la redistribución.

El director general de Economía del Banco de España, José David López Salido, destacó la rapidez con la que el Gobierno ha aprobado estas medidas, que suponen “el primer paquete de la zona euro”, y vaticinó que “van a amortiguar el efecto del ‘shock’ sobre el PIB y la inflación”. “El real decreto aparece en un momento adecuado, es una respuesta rápida, acotada en el tiempo”, recalcó López Salido.

En sus ‘Proyecciones Macroeconómicas e Informe Trimestral de la Economía Española’, el Banco de España detalló que el plan amortiguará “las fluctuaciones de la inflación asociadas al súbito encarecimiento de los precios energéticos”. Esto mitigará su impacto sobre la actividad económica.

Ese impacto positivo al que aludía el Banco de España se dejará sentir en la inflación, con abaratamiento “inmediato” de la factura energética de hogares y empresas.

“Estas medidas reducen los precios finales de la electricidad y otros suministros, moderando la inflación tanto directamente, a través del componente energético, como indirectamente, al aliviar los costes de producción y contener presiones de segunda vuelta”, detalló el informe.

En lo que respecta al PIB, se disminuirán los costes energéticos, se incrementará la renta disponible de los hogares y se reducirá la presión de los costes sobre las empresas. Todo ello favorece a un mayor consumo e inversión y mitiga la pérdida de competitividad que provocaría un ‘shock’ energético adverso.

El Banco de España también destacó el carácter temporal de las medidas, que, de entrada, se extenderán hasta el 30 de junio, con una cláusula de desactivación si la situación mejora. “Garantiza que las rebajas fiscales se circunscriban al período de mayor incidencia del ‘shock’ energético”, especificó el documento.

López Salido también incidió en que Banco valora “positivamente” la temporalidad de estas medidas, con una vigencia “bastante acotada”. No obstante, el organismo avisó de que la reversión de estas medidas “puede generar efectos de signo contrario en la inflación y la actividad”. “En términos netos, a lo largo del horizonte de proyección el impacto acumulado de la aplicación y posterior retirada de estas medidas tiende a ser prácticamente nulo sobre la inflación”, agregó.

Pese a esta valoración positiva macroeconómica, el Banco de España echó en falta un diseño “focalizado en los hogares más vulnerables”. Esta carencia hace que el programa adolezca de “limitaciones en términos de su eficacia redistributiva”.

A juicio del Banco de España, habrían sido necesarias propuestas “más focalizadas y selectivas permitirían alcanzar un grado de protección similar, así como reducir distorsiones en las señales de precios relativos”. “Sería deseable una mayor focalización en los elementos de la población más afectados”, reconoció López Salido.

IMPACTO PRESUPUESTARIO

En sus previsiones, el organismo precisó que las medidas del paquete dirigidas a reducir los impuestos energéticos de manera generalizada tendrán un impacto presupuestario estimado de entorno a un 0,15% del PIB. Por su parte, el impacto presupuestario estimado de las subvenciones, ayudas directas y otras medidas de apoyo sería del 0,14% del PIB.

El Banco de España también calculó que el paquete fiscal reduciría la inflación cinco décimas en 2026 y su reversión la aumentaría cinco décimas en 2027. “La adopción de las medidas fiscales contribuiría a reducir de manera significativa la volatilidad de la inflación en los próximos dos años”, detalló.

El escenario central de las proyecciones del Banco de España, con el paquete incorporado, sitúa la inflación en el 3% este año, con una desaceleración hasta el 2,5% en 2027.

En lo que respecta al PIB, la incorporación de las actuaciones contempladas en el real decreto implicaría un crecimiento del PIB en 2026 superior en tres décimas al proyectado bajo un escenario sin medidas fiscales, mientras que en 2027 el crecimiento sería una décima inferior. La estimación del Banco de España, con el paquete de medidas, es del 2,3% en 2026 y del 1,7% para 2027.

En 2026, el paquete fiscal daría “un impulso significativo a la demanda interna” y reforzaría el consumo de los hogares con una mayor renta disponible y favoreciendo determinadas decisiones de inversión. En 2027, la retirada del estímulo y el agotamiento del efecto base asociado a ese adelanto generarían “una ligera moderación de la demanda”. Así, la contribución de la demanda interna sería menor y el PIB avanzaría por una senda más contenida.

(SERVIMEDIA)
27 Mar 2026
NFA/gja