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El bastón inteligente WeWALK 2 gana presencia en España para mejorar la autonomía de las personas con discapacidad visual

Madrid
SERVIMEDIA

El bastón inteligente WeWALK 2 está ganando presencia en España como “herramienta para mejorar la autonomía” de las personas con discapacidad visual, al integrar navegación paso a paso, detección avanzada de obstáculos y funciones basadas en inteligencia artificial.

La tecnología aplicada a la accesibilidad continúa evolucionando con el objetivo de “ofrecer soluciones” que permitan a las personas con discapacidad visual desenvolverse con mayor independencia. En este contexto, el WeWALK 2 se posiciona como uno de los dispositivos “más avanzados en el ámbito de la movilidad asistida”, combinando las prestaciones del bastón blanco tradicional con nuevas funcionalidades digitales.

Este dispositivo se comercializa en dos versiones. El modelo ‘Navigation’, con un precio de 1.119 euros, incluye detección de obstáculos, navegación guiada y acceso a transporte público en tiempo real. Por su parte, la versión ‘AI’, disponible por 1.349 euros, añade un asistente de voz inteligente y un paquete de servicios durante cuatro años.

Además, el bastón se adapta a las necesidades físicas del usuario mediante distintas longitudes disponibles, 119, 122, 127, 130, 132, 137 y 150 centímetros, así como otras medidas bajo pedido.

El WeWALK 2 mantiene la funcionalidad del bastón tradicional a nivel del suelo, pero incorpora sensores capaces de detectar obstáculos a la altura de la cabeza, una de las principales limitaciones de los sistemas convencionales. Esta detección se realiza mediante alertas auditivas y vibraciones cuya intensidad aumenta a medida que el usuario se aproxima a un obstáculo.

El director de Low Vision Iberia, empresa distribuidora del dispositivo en España, Carlos Dezcallar, subrayó a Servimedia que esta funcionalidad responde a una necesidad concreta detectada en el mercado. “La idea clave del bastón es que detecta obstáculos, y no solo a nivel del suelo, sino también a la altura de la cabeza, algo que un bastón normal no puede hacer”, explicó.

Esta mejora aporta “más seguridad a la hora de caminar”, especialmente en entornos urbanos donde los obstáculos elevados son frecuentes. El dispositivo mantiene, no obstante, la retroalimentación táctil propia del bastón blanco, lo que permite a los usuarios conservar sus hábitos de movilidad. Esta combinación facilita la adaptación sin necesidad de modificar las técnicas tradicionales.

Otra de las funcionalidades destacadas del WeWALK 2 es su sistema de navegación accesible. A través de la conexión con el teléfono móvil, el usuario puede recibir indicaciones paso a paso para llegar a un destino.

“Puedes decirle ‘llévame a la calle tal’ y te va guiando de una manera muy sencilla”, explicó Dezcallar, quien destacó la utilidad del GPS integrado como “uno de los elementos clave del dispositivo”.

Además, el bastón incorpora información de transporte público en tiempo real, lo que permite conocer las paradas cercanas, horarios y próximas salidas. “Incluso te dice las estaciones más cercanas y los horarios, lo cual es genial para la gente que se mueve en transporte público”, añadió.

Esta integración convierte al dispositivo en una herramienta de movilidad integral, que va más allá de la función tradicional del bastón.

La versión avanzada del dispositivo incluye un asistente de voz inteligente que permite interactuar con el entorno mediante comandos sencillos. A través de un botón, el usuario puede formular preguntas o solicitar indicaciones. “Puedes pedirle que te lleve a la cafetería más cercana o hacer cualquier pregunta tipo asistente virtual”, explicó el director de la empresa distribuidora.

Este sistema amplía las posibilidades de uso del bastón, integrando funciones que hasta ahora dependían exclusivamente del teléfono móvil. Además, el dispositivo permite el uso de auriculares Bluetooth y ofrece una autonomía aproximada de 24 horas, según los distribuidores.

La usuaria Alicia Carreño, que ha probado el bastón durante varias semanas, destacó, en una entrevista concedida a Servimedia, que se trata de un dispositivo “muy interesante”, aunque insistió en que su utilidad “depende de cada caso”. “Yo siempre digo lo mismo: lo que puede ser bueno para ti, quizás no sea bueno para mí”, señaló. En su caso, combina el uso del bastón con un perro guía, por lo que consideró el dispositivo como “una herramienta complementaria”.

Carreño explicó que el bastón puede aportar ventajas adicionales frente a uno tradicional, especialmente por sus funciones tecnológicas. “Si alguien quiere tener GPS en el bastón o acceso a inteligencia artificial, es una opción interesante”, afirmó.

No obstante, advirtió de que el dispositivo requiere cierta familiaridad con la tecnología, ya que muchas de sus funciones dependen de la conexión con el teléfono móvil. “Necesitas unos mínimos, porque si se desconecta hay que volver a vincularlo”, indicó.

Aun así, destacó que la curva de aprendizaje es reducida y que el manejo resulta intuitivo tras un breve periodo de uso. Entre los aspectos más valorados, Carreño destacó la detección de obstáculos aéreos, especialmente útil en zonas con elementos elevados. También mencionó la posibilidad de ajustar la intensidad de las alertas y el alcance de los sensores.

Asimismo, subrayó la importancia de la ergonomía del bastón. “Es fundamental colocar bien el dedo en la zona del mango para que el sensor esté orientado correctamente”, explicó, ya que una mala posición puede afectar a la detección.

El dispositivo también ofrece resistencia al agua y la posibilidad de utilizar solo vibración, lo que lo hace accesible para personas con sordoceguera.

El coste del dispositivo, que supera los 1.000 euros, es uno de los principales obstáculos para su expansión. Tanto Alicia Carreño como Carlos Dezcallar coincidieron en la necesidad de “facilitar su acceso”.

“Estaría bien que hubiera algún tipo de ayudas, porque no todo el mundo puede permitirse este tipo de dispositivos”, señaló Carreño, quien recordó que el bastón no es un capricho, sino “una herramienta de movilidad”.

En la misma línea, Dezcallar reconoció que la accesibilidad económica es un “reto pendiente”. “En España aún no tenemos ayudas que cubran completamente este tipo de dispositivos, aunque se están empezando a estudiar”, explicó.

Según añadió, el aumento de la población con patologías visuales hace cada vez más necesario el desarrollo de soluciones accesibles. “Es una herramienta para que la gente tenga más libertad y pueda salir a la calle con más seguridad”, afirmó.

El desarrollo del WeWALK 2 refleja una tendencia creciente hacia la integración de tecnología avanzada en dispositivos de asistencia. La combinación de sensores, conectividad e inteligencia artificial apunta hacia un modelo de movilidad más autónomo.

No obstante, el dispositivo no sustituye a otras opciones, sino que amplía el abanico de herramientas disponibles. “Lo importante es tener información y poder elegir”, concluyó Carreño, quien insistió en que cada persona debe “valorar qué dispositivo se adapta mejor a sus necesidades”.

En este sentido, el bastón inteligente se presenta como una alternativa innovadora que, aunque todavía enfrenta retos en términos de accesibilidad económica, marca un paso adelante en la mejora de la autonomía y la inclusión de las personas con discapacidad visual.

(SERVIMEDIA)
02 Mayo 2026
RIM/pai