Banca
El BCE mantiene los tipos de interés por sexta vez consecutiva en un contexto de tensiones geopolíticas
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El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidió este jueves mantener los tipos de interés oficiales por sexta vez consecutiva, después de realizar hasta cuatro bajadas en 2025 y otras cuatro en 2024, en una reunión marcada por el impacto de las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo.
De esta manera, el tipo de interés aplicable a la facilidad de depósito sigue en el 2%, el tipo de las operaciones principales de financiación se sitúa en el 2,15% y la facilidad marginal de crédito se mantiene en el 2,4%.
Según argumentó el organismo en un comunicado en el que informa habitualmente de sus decisiones antes de la rueda de prensa de su presidenta, Christine Lagarde, la evaluación del Consejo de Gobierno “sigue confirmando que la inflación debería estabilizarse en el objetivo del 2% a medio plazo”.
En esta primera reunión tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, el BCE alertó de que “la guerra en Oriente Próximo ha creado riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento económico”, por lo que las perspectivas se presentan en este momento “mucho más inciertas”.
El BCE admitió que la guerra tendrá un impacto importante en la inflación a corto plazo debido al encarecimiento de los precios de la energía y avanzó que a medio plazo dependerá de la intensidad y la duración del conflicto, como del modo en que los precios de la energía afecten a los precios de consumo y a la economía.
Ante esta situación, el BCE informó de sus nuevas proyecciones, que esta vez cerró más tarde de su fecha habitual para estudiar la evolución del conflicto. En el escenario de referencia, se estima que la inflación general se situará, en promedio, en el 2,6% en 2026, el 2,0% en 2027 y el 2,1% en 2028.
“La inflación se ha revisado al alza en comparación con las proyecciones de diciembre, especialmente para 2026, debido a la subida de los precios de la energía como consecuencia de la guerra en Oriente Próximo”, detalló el organismo en su comunicado.
Los expertos también prevén que la inflación, excluidos la energía y los alimentos, se situará, en promedio, en el 2,3% en 2026, el 2,2% en 2027 y el 2,1% en 2028. Estas cifras, también superiores a las de diciembre, reflejan la transmisión de la subida de los precios energéticos a la inflación, excluidos la energía y los alimentos.
El crecimiento económico se revisó a la baja respecto a diciembre, con una previsión del 0,9% en 2026; del 1,3% en 2027; y del 1,4% en 2028. Estas rebajas responden “a los efectos de la guerra en los mercados de materias primas, en las rentas reales y en la confianza en todo el mundo”.
No obstante, el BCE se mostró optimista respecto al bajo nivel de desempleo, a la solidez de los balances del sector privado y al gasto público en defensa e infraestructuras deberían seguir respaldando el crecimiento.
El BCE trabaja con varios escenarios sobre la crisis en Oriente Próximo, y apuntó que una alteración prolongada del suministro de petróleo y gas elevaría la inflación por encima, y reduciría el crecimiento por debajo, de las proyecciones del escenario de referencia.
El Consejo de Gobierno reiteró su “determinación de asegurar que la inflación se estabilice en su objetivo del 2% a medio plazo”, y para ello aplicará un enfoque dependiente de los datos en el que las decisiones se adoptan en cada reunión, sin comprometerse con ninguna senda concreta. En particular, las decisiones del Consejo de Gobierno sobre los tipos de interés se basarán en su valoración de las perspectivas de inflación y de los riesgos a los que están sujetas, teniendo en cuenta los nuevos datos económicos y financieros, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria.
Respecto a los programas de compra de activos tradicional (APP por sus siglas en inglés) y el que se lanzó para hacer frente a la pandemia (PEPP), el tamaño de las carteras de ambos está disminuyendo a un ritmo “mesurado y predecible”, dado que el Eurosistema ha dejado de reinvertir el principal de los valores que van venciendo.
El Consejo de Gobierno resaltó una vez más que “está preparado para ajustar todos sus instrumentos en el marco de su mandato para asegurar que la inflación se estabilice en su objetivo del 2% a medio plazo y preservar el buen funcionamiento de la transmisión de la política monetaria”. Además, tiene disponible el Instrumento para la Protección de la Transmisión para contrarrestar dinámicas de mercado no deseadas o desordenadas que amenacen la transmisión de la política monetaria en los países de la zona del euro.
(SERVIMEDIA)
19 Mar 2026
NFA/gja


