Biodiversidad

Los bebés humanos y los pinzones cebra se asemejan al aprender a vocalizar

- Según un estudio

MADRID
SERVIMEDIA

Los pinzones cebra se asemejan a los bebés humanos en la forma en que aprenden a vocalizar y a adquirir habilidades para sobrevivir en la edad adulta, puesto que dependen casi por completo de sus progenitores o cuidadores.

Esa esa la conclusión de un estudio realizado por Steven Elmlinger, de la Universidad de Princeton (Estados Unidos), y presentado este lunes en la 190ª Reunión de la Sociedad Acústica de América, que se celebra en Filadelfia hasta el próximo viernes.

Elmlinger estudia el aprendizaje vocal, analizando cómo los individuos desarrollan y modifican sus vocalizaciones para interactuar con los demás. Realizó tres estudios, dos con bebés humanos y uno con pinzones, para comprender cómo el balbuceo inmaduro se transforma en un habla similar a la de los adultos.

En el primero, observó a bebés interactuando con sus cuidadores, notando que los adultos responden más a las vocalizaciones secuenciales compuestas por varias sílabas que a las vocalizaciones de una sola sílaba.

En el segundo estudio, observó a 30 bebés durante varios meses para determinar el papel que desempeñan estos cuidadores en el aprendizaje de las vocalizaciones secuenciales.

“Podríamos suponer que el aprendizaje temprano de secuencias vocales se basa principalmente en la práctica motora”, apunta Elmlinger.

Este investigador indica que estudio previos sugieren que “la retroalimentación social guía el desarrollo vocal de los bebés a nivel de sílabas individuales”. “En este estudio, quisimos determinar si la retroalimentación social también influye en el desarrollo de las secuencias vocales en los bebés”, añade.

ENTORNO SOCIAL

Elmlinger y sus colegas descubrieron que las respuestas de los cuidadores a las vocalizaciones secuenciales aumentaban significativamente la velocidad con la que los bebés aprendían a producir dichas secuencias. Al fomentar las vocalizaciones complejas, los cuidadores podían ayudar a sus hijos a aprender más rápido.

En el tercer estudio, Elmlinger repitió este experimento con pinzones cebra, obteniendo el mismo resultado. Al igual que los humanos, esos pájaros utilizan la retroalimentación social para enseñar a sus crías.

“En conjunto, nuestros resultados sugieren que tanto los humanos como los pinzones cebra no solo utilizan la retroalimentación social para guiar los avances en la acústica de su repertorio vocal, sino que su entorno social también guía los fundamentos temporales de bajo nivel de su comunicación vocal”, sentencia Elmlinger.

En lo que respecta al aprendizaje del lenguaje, los humanos no son tan porque al menos otra especie aprende a vocalizar de la misma manera y puede que haya otras por descubrir. “Me encantaría colaborar con científicos especializados en monos, cetáceos y murciélagos del Nuevo Mundo. Hay indicios claros de que al menos algunos de estos animales también deberían mostrar aprendizaje vocal guiado socialmente; tal vez no sea algo raro, sino simplemente poco estudiado”, concluye Elmlinger.

(SERVIMEDIA)
11 Mayo 2026
MGR/clc