Discapacidad

Borrell advierte de que sería un “grave error” sacrificar la Europa social para reforzar la defensa

Madrid
SERVIMEDIA

El ex alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad Josep Borrell advirtió de que sería un “grave error” sacrificar la Europa social para reforzar la defensa y defendió que las nuevas necesidades de seguridad deben financiarse sin debilitar los sistemas de protección y cohesión social europeos.

“Sería un grave error sacrificar la Europa social a la Europa de la defensa, porque la Europa de la defensa se construye también desde una sociedad articulada, cohesionada y dispuesta a movilizarse”, afirmó Borrell en una entrevista publicada este Viernes por el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi), con la que concluye la serie audiovisual ‘El Sillón de la Europa Social’.

El político, que también fue vicepresidente de la Comisión Europea y presidente del Parlamento Europeo, analizó el papel de España en sus cuatro décadas de pertenencia a la Unión, los cambios geopolíticos que afronta Europa y los retos del próximo Marco Financiero Plurianual para el periodo 2028-2034.

Borrell consideró que la integración europea ha supuesto “los mejores años de nuestra historia contemporánea”, al destacar que han sido “cuarenta años no solo de paz, sino de prosperidad y de integración en el mundo”. Entre las aportaciones españolas al proyecto comunitario mencionó el impulso a los fondos de cohesión y a la ciudadanía europea.

El ex alto representante recordó que el objetivo inicial de la construcción europea fue impedir nuevas guerras entre sus Estados miembros, pero señaló que el contexto actual obliga a responder también a los conflictos en el entorno europeo, la competencia global y los cambios en la relación con Estados Unidos.

Aunque reconoció que los países europeos deben asumir una mayor responsabilidad sobre su seguridad exterior, rechazó que el incremento del gasto en defensa se traduzca necesariamente en “recortes sociales”.

En este sentido, recordó que Europa es la región del mundo que más recursos destina a pensiones, servicios públicos, prestaciones por desempleo y apoyos sociales. Mantener este modelo y atender al mismo tiempo las nuevas prioridades de seguridad, explicó, requiere decisiones fiscales y presupuestarias.

“Si alguien quiere gastar más en una cosa y no gastar menos en otra, tendrá que aportar más recursos”, señaló.

Borrell defendió que la protección de las personas en situación de mayor vulnerabilidad es un elemento distintivo de una sociedad cohesionada y sostuvo que la defensa no consiste únicamente en disponer de capacidades militares, sino también en contar con una ciudadanía que perciba que los riesgos y los esfuerzos se afrontan de forma solidaria.

LLAMAMIENTO A LA SOCIEDAD CIVIL

Respecto al presupuesto europeo para 2028-2034, Borrell advirtió de que ninguna partida tiene garantizada su continuidad. “Blindados no hay nada. Todo se decide cada vez que hay un ciclo presupuestario nuevo”, afirmó.

Explicó que los gobiernos negocian el presupuesto en el Consejo de la Unión Europea y que el Parlamento Europeo debe aprobar posteriormente el resultado. Por ello, instó al movimiento social de la discapacidad y al tercer sector a trasladar sus prioridades a la Comisión Europea, los Estados miembros y los eurodiputados.

“La palabra final la tienen aquellos a los que votamos en las elecciones europeas”, indicó, antes de subrayar que las personas con discapacidad “tienen una capacidad de influencia que tienen que hacer valer”.

A su juicio, las prioridades de justicia social deben reflejarse de forma concreta en las asignaciones presupuestarias y no quedarse en declaraciones generales. “Blanco sobre negro en las cifras”, reclamó, al señalar que la distribución de los recursos determinará el modelo de Unión que respalden sus instituciones y su ciudadanía.

(SERVIMEDIA)
23 Oct 2026
RIM/gja