Medio ambiente

Los bosques tropicales se regeneran el doble de rápido con nitrógeno en el suelo

- En zonas deforestadas, según un estudio

MADRID
SERVIMEDIA

Las zonas boscosas en lugares tropicales pueden recuperarse el doble de rápido tras la deforestación si cuentan con suficiente nitrógeno en el suelo.

Esa es la conclusión principal de un estudio llevado a cabo por 11 investigadores, liderado por la Universidad de Leeds (Reino Unido) y publicado este martes en la revista 'Nature Communications'.

Ese equipo de científicos realizó el experimento más grande y más largo del mundo para ver cómo los nutrientes afectan a la regeneración forestal en áreas deforestadas para actividades como la tala y la agricultura.

Los bosques tropicales jóvenes desempeñan un papel crucial en la desaceleración del cambio climático. Los árboles en crecimiento absorben CO2 del aire mediante la fotosíntesis para incorporarlo a sus raíces, troncos y ramas, donde pueden almacenar carbono durante décadas o incluso siglos.

Sin embargo, esta absorción de CO2 podría verse ralentizada por la falta de nitrógeno, un elemento crucial para el crecimiento de los árboles.

Alrededor del 50% de los bosques tropicales se están recuperando de perturbaciones como la tala, los incendios forestales y la agricultura, procesos que pueden provocar fugas de nitrógeno del suelo. También se cree que el fósforo es un nutriente limitante en los bosques tropicales.

PARCELAS FORESTALES

Para realizar el nuevo estudio, los investigadores identificaron 76 parcelas forestales en América Central (cada una de ellas de un tercio del tamaño de una cancha de fútbol y de diferentes edades) y analizaron el crecimiento y la muerte de los árboles durante hasta dos décadas.

Las parcelas presentaban distintos grados de madurez al inicio del experimento y eran bosques en regeneración reciente, bosques de mediana edad que llevaban entre 10 y 30 años en regeneración y bosques maduros con escasa intervención humana durante cientos de años.

Las parcelas recibieron tratamientos experimentales de fertilizantes nitrogenados, fertilizantes fosforados, fertilizantes de nitrógeno y fósforo juntos o ningún fertilizante.

El equipo descubrió que los niveles de nutrientes en el suelo influían fuertemente en la regeneración de los bosques tropicales, pues los árboles se recuperaban dos veces más rápido en los primeros 10 años cuando tenían acceso a suficiente nitrógeno, en comparación con cuando carecían de él.

“ASOMBROSO”

Agregar nitrógeno hacía que el bosque volviera a crecer un 95% más rápido en campos agrícolas recientemente abandonados y un 48% en bosques que se habían estado recuperando durante 10 años.

“Fue realmente asombroso verlo. Las parcelas con nitrógeno añadido parecían mucho más grandes que las que no lo añadimos; los árboles eran enormes. Nos sorprendió lo rápido que el bosque volvió a crecer y lo potente que fue el efecto del nitrógeno”, según Sarah Batterman, profesora asociada de la Facultad de Geografía de la Universidad de Leeds.

En los bosques de 30 años o más, la adición de nitrógeno no tuvo ningún efecto, probablemente porque este se había acumulado en el suelo con el tiempo gracias a los árboles fijadores de nitrógeno.

Los investigadores utilizaron fertilizantes nitrogenados para el experimento, pero no recomiendan fertilizar los bosques porque eso tendría consecuencias negativas, incluidas emisiones de óxido nitroso, un potente gas de efecto invernadero.

En lugar de ello, abogan por que los administradores forestales planten árboles de la familia de las leguminosas (frijoles) que fertilizan naturalmente el bosque con nitrógeno o planten árboles en zonas que ya tienen suficiente nitrógeno por la contaminación del aire procedente de granjas y fábricas.

SECUESTRO DE CARBONO

Los bosques tropicales son considerados sumideros de carbono globales vitales que pueden mitigar el cambio climático eliminando carbono de la atmósfera y almacenándolo en los árboles, un proceso conocido como secuestro de carbono.

El estudio indica que si los bosques tropicales en recuperación tuvieran suficiente nitrógeno en sus suelos podrían absorber hasta 820 millones de toneladas adicionales de CO2 cada año durante una década.

“Al añadir nitrógeno al suelo, los bosques volvieron a crecer casi el doble de rápido en los primeros 10 años. Un crecimiento más rápido implica una absorción más rápida de dióxido de carbono, lo que puede darnos algunos años más para reducir nuestras emisiones de carbono”, apunta Batterman.

(SERVIMEDIA)
13 Ene 2026
MGR/gja