Vivienda

CaixaBank calcula que harían falta hasta 11 años para cerrar el déficit de vivienda en España

- Espera que el crecimiento de las compraventas y los precios se moderen este año y el próximo

MADRID
SERVIMEDIA

CaixaBank Research, el servicio de estudios de la entidad, estima que el déficit de vivienda en España no se cerraría completamente hasta 2037 en el escenario tendencial, que a su vez es el más pesimista, con lo que harían falta 11 años.

Así consta en su ‘Informe Sectorial Inmobiliario’ correspondiente al primer semestre del año difundido esta semana y consultado por Servimedia.

CaixaBank Research calcula que, desde 2021 se han creado 1,207 millones de hogares en España y tan solo se han terminado 474.000 viviendas, incluidas la vivienda libre y la de protección oficial, lo que refleja un déficit de unas 734.000 viviendas. Suponiendo una producción total cercana a cuatro millones de viviendas en los próximos años, define tres escenarios para acabar con esa brecha.

En el escenario tendencial, el déficit alcanzaría su máximo en 2029 en 922.000 viviendas necesarias y no se corregiría completamente hasta 2037.

Bajo este escenario, CaixaBank Research supone que la oferta crece de manera gradual, permitiendo al sector promotor alcanzar las 200.000 viviendas terminadas en 2031, tras lo cual seguiría avanzando, pero a un ritmo más moderado, aproximándose a las 400.000 viviendas en 2037. También supone una leve moderación de la creación de hogares, hasta alrededor de 180.000 unidades netas anuales a partir de 2028.

En un segundo escenario en el que se contempla un repunte más intenso de la oferta en los próximos años, bajo el supuesto de que el sector promotor logra resolver los cuellos de botella actuales y aumenta la producción a ritmos por encima del 20% anual entre 2028 y 2031, se estarían terminando casi 300.000 viviendas en 2031. En ese caso, el déficit alcanzaría su máximo en 2028 en alrededor de 900.000 viviendas y desaparecería en 2034.

En un tercer escenario en el que se produce una moderación más acusada en la formación de hogares y se estabiliza en torno a 150.000 unidades anuales a partir de 2031, el punto álgido se produciría en 2029 en 931.000 viviendas necesarias que se corregiría por completo en 2036.

CaixaBank explica que la oferta de vivienda nueva sigue condicionada por factores estructurales como la escasez de suelo finalista en las zonas con mayor presión residencial, la lentitud administrativa en los procesos urbanísticos –que en algunos casos puede prolongarse más de una década–, los sobrecostes derivados de normativas más exigentes, el aumento de los costes de producción y la escasez de mano de obra.

MODERACIÓN EN COMPRAVENTAS Y PRECIOS

Por otro lado, el informe recoge nuevas previsiones del servicio de estudios sobre número de compraventas y precios que reflejan una moderación. En compraventas, espera para este año 695.000 operaciones y para el que viene, 670.000, por debajo en ambos casos de las previsiones anteriores, y por debajo del registro de 2025, cuando se llegaron a 714.000 viviendas, la mayor cifra desde 2007.

Respecto a los precios según el Instituto Nacional de Estadística (INE), estos se moderarán del 12,7% de subida interanual en 2025 al 10,1% en 2026 y el 5,5% en 2027. En este caso, las nuevas previsiones son más elevadas que las anteriores, pero reflejan una tendencia hacia la moderación.

Si se miden los precios según el valor tasado del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, las previsiones son parecidas: un crecimiento de los precios del 10% en 2026 y el 5% en 2027.

En cualquier caso, el servicio de estudios advierte de que la guerra en Irán puede alterar estos cálculos y señala como riesgos el aumento de los costes de construcción y un posible deterioro de las condiciones financieras y de la confianza. Explica que el encarecimiento de la energía presionaría al alza los precios de los materiales intensivos en energía –como cemento, cerámica o acero–, en un sector que ya afronta tensiones en costes. A ello podría sumarse un endurecimiento de las condiciones financieras si se elevan las primas de riesgo o si suben los tipos de interés, y un eventual deterioro de la confianza de hogares y empresas podría retrasar decisiones de inversión.

(SERVIMEDIA)
21 Mar 2026
MMR/clc