Economía
Caixabank Research anticipa que los mercados continuarán viviendo incertidumbre mientras siga el conflicto en Oriente Próximo
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
Caixabank Research afirma que la duración, intensidad y secuelas de las tensiones del conflicto en Oriente Próximo serán clave para evaluar el impacto sobre la energía y su transmisión al resto de la cesta de precios, la economía global y, por lo tanto, el camino de la política monetaria y las condiciones financieras. Asimismo, pronosticó que los mercados continuarán navegando en un entorno de elevada incertidumbre que aumenta la propensión a sufrir episodios de volatilidad.
El servicio de estudios de la entidad bancaria explicó que, en el mes de marzo, la guerra en Oriente Próximo generó una "marcada aversión al riesgo", lo que se tradujo en caídas en los mercados bursátiles, repuntes de la volatilidad, desplazamientos hacia activos refugio y un fuerte tensionamiento en los precios de la energía y otras materias primas.
Esto, según explicó la entidad, provocó, a su vez, un repunte de las expectativas de inflación a corto plazo, lo que derivó en un ajuste significativo de las expectativas de política monetaria y un aumento de los tipos de interés soberanos.
"En un contexto de elevada incertidumbre sobre la duración e intensidad del conflicto, los mercados reaccionaron de forma muy sensible a un flujo constante de noticias como declaraciones políticas, episodios de escalada militar y vaivenes en la retórica de los líderes internacionales", destacó Caixabank Research.
Asimismo, indicó que, como reflejo de la persistencia de los riesgos geopolíticos y de la incertidumbre sobre los impactos del conflicto, a comienzos de abril los mercados vivieron tanto algunas sesiones de recuperación (animados por expectativas de una desescalada y el anuncio de una tregua) como nuevas jornadas de aversión al riesgo (ante temores de un mayor recrudecimiento militar).
MATERIAS PRIMAS
La entidad explicó que el canal de transmisión más inmediato del conflicto sobre los mercados financieros ha sido el de las materias primas energéticas, ya que Oriente Próximo constituye un punto crítico tanto para la producción como para el transporte global de hidrocarburos, con un papel especialmente relevante para el estrecho de Ormuz, por donde transitan aproximadamente el 20% del crudo y del gas natural mundiales.
En este contexto, el precio del Brent experimentó un repunte muy acusado, llegó a encarecerse más de un 60% desde el inicio del conflicto y alcanzó, en algunos momentos, niveles cercanos a los 120 dólares por barril, los más altos desde 2022 tras la invasión de Ucrania. Por su parte, el gas en Europa también registró un aumento significativo, con subidas por encima del 70% y picos algo por encima de los 60 euros el megavatio hora en los momentos de mayor tensión.
Asimismo, explicó que el encarecimiento se trasladó a productos derivados. En Estados Unidos el precio de la gasolina aumentó hasta los cuatro dólares por galón, lo que supone un incremento cercano al 35% en apenas un mes. También otros derivados como los fertilizantes, especialmente la urea procedente de Oriente Próximo, registraron fuertes subidas, de hasta el 55%, lo que podría tener implicaciones adicionales sobre los precios agrícolas en los próximos trimestres.
Los metales industriales, como el aluminio, registraron aumentos más contenidos (en torno al 10%), mientras que las materias primas agrícolas subieron menos de un 5%. Por su parte, los metales preciosos mostraron un comportamiento más débil, con caídas cercanas al 10%, en un movimiento que refleja tanto la apreciación del dólar como cierta corrección del oro y la plata tras el fuerte 'rally' del año pasado.
BANCOS CENTRALES REESTRICTIVOS
Por otra parte, la entidad indicó que el Banco Central Europeo (BCE) mantuvo los tipos de interés sin cambios en el 2,00% en su reunión de marzo, pero reconoció explícitamente los riesgos inflacionistas derivados del encarecimiento energético asociado al conflicto.
En este sentido, Caixabank señaló que la entidad adoptó un tono más duro y señaló la posibilidad de un endurecimiento de la política monetaria si se observa un traslado significativo de los costes energéticos al conjunto de la cesta de precios. En este sentido, el BCE enfatizó que parte de una postura neutral, lo que le otorga margen de maniobra, y reiteró su enfoque dependiente de los datos.
Asimismo, los mercados de deuda soberana reflejaron de forma clara el impacto combinado del encarecimiento energético y el endurecimiento de las expectativas de política monetaria. En términos generales, los tipos de interés aumentaron de forma significativa, con movimientos especialmente notables en los tramos cortos. En Alemania y Estados Unidos los tipos a corto plazo repuntaron cerca de 60 y 40 puntos básicos respectivamente, durante el mes de marzo. Las primas de riesgo de la periferia de la eurozona también se tensionaron, sobre todo en Italia, España y Portugal.
SOLO EL ENERGÉTICO SE SALVA
Por último, Caixabank Research indicó que el aumento de la incertidumbre geopolítica y el endurecimiento de las condiciones financieras se tradujeron en caídas generalizadas en los mercados bursátiles globales. Los descensos acumulados desde el inicio del conflicto se aproximaron al 10% al cierre de marzo, tanto en economías avanzadas como en emergentes, y la mayoría de los índices presentan pérdidas en lo que va de año.
A nivel sectorial, prácticamente todos los sectores registraron pérdidas, con caídas destacadas en sectores más cíclicos, como los industriales, el turismo y el inmobiliario. Resaltó la relativa resiliencia de los sectores defensivos así como del sector tecnológico estadounidense.
Las grandes compañías tecnológicas, que ya venían de un periodo de corrección previo al conflicto debido a las elevadas valoraciones y a las dudas sobre la rentabilidad de las inversiones masivas en IA, mostraron un comportamiento comparativamente más sólido frente a otros sectores, respaldadas por su menor exposición directa al ciclo energético.
Además, el único sector con desempeño positivo fue el energético, ante la expectativa de mayores beneficios derivada del repunte de los precios de materias primas.
(SERVIMEDIA)
10 Abr 2026
ALC/mjg


