Clima

El calor extremo se asocia con 13.000 muertes anuales en América Latina

- La región vivió episodios de calor sin precedentes, sequías pertinaces, lluvias extremas y ciclones tropicales devastadores en 2025, según la OMM

- El deshielo de los glaciares aumenta los peligros a corto plazo, como las crecidas, y los riesgos a largo plazo para la seguridad hídrica

MADRID
SERVIMEDIA

Alrededor de 13.000 muertes anuales en América Latina y el Caribe se vinculan con el calor extremo, en una región que el año pasado vivió episodios de calor sin precedentes, sequías pertinaces, lluvias extremas y ciclones tropicales devastadores.

Además, el deshielo de los glaciares provocó un recrudecimiento de los peligros a corto plazo, como las crecidas, y agravó los riesgos a largo plazo para la seguridad hídrica.

Así se recoge en el informe ‘Estado del clima en América Latina y el Caribe 2025’, elaborado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) -agencia de la ONU especializada en el tiempo, el clima y el agua- y difundido este lunes.

El informe, presentado en Brasilia (Brasil) y que es el sexto anual en esa región, subraya que, a lo largo de algunas zonas costeras bañadas por el Atlántico tropical y el Caribe, el nivel del mar subió el año pasado a un ritmo más rápido que la media mundial.

La acidificación y el calentamiento de los océanos prosiguieron sin cese, y ello agudizó los riesgos a los que ya estaban sujetos los ecosistemas marinos y la pesca, según el informe.

"Las señales de un clima cambiante son inequívocas en toda América Latina y el Caribe, desde la reducción acelerada de los glaciares y el aumento del nivel del mar hasta la rápida intensificación de los ciclones tropicales, el calor extremo, las crecidas y las sequías", apuntó Celeste Saulo, secretaria general de la OMM.

Saulo añadió que el informe evidencia el incremento de los riesgos, pero también el aumento de la capacidad de anticipación y de actuación para “salvar vidas y proteger medios de subsistencia".

HURACÁN MELISSA

Un buen ejemplo de ello es el huracán Melissa. En octubre de 2025 fue el primero en tocar tierra en Jamaica como sistema de categoría 5 del que se tiene constancia. Provocó 45 víctimas mortales y pérdidas económicas valoradas en 8 800 millones de dólares, es decir, más del 41% de PIB del país.

A pesar de que Melissa no tenía precedentes históricos, las autoridades jamaicanas recurrieron a la modelización de riesgos de alta calidad para orientar la adopción de medidas financieras anticipadas y fundamentar las actividades de preparación frente a desastres, lo que limitó el número de fallecidos y ayudó a la isla a enfrentar la situación.

Otro riesgo importante es el calor extremo, que impone una carga cada vez mayor a los sistemas de salud pública. En 2025, olas de calor recurrentes e intensas, con temperaturas muy por encima de los 40 grados, afectaron a amplias zonas de América del Norte, América Central y América del Sur.

“Urge incorporar los conocimientos climáticos en las iniciativas de planificación del ámbito de la salud y en las actividades de preparación para situaciones de emergencia, y las alertas tempranas meteorológicas deben integrarse sin demora en los sistemas que activan medidas de salud pública”, indicó la OMM.

Muchos países no publican de forma sistemática datos sobre la mortalidad por calor categorizados según cada causa concreta. Tomando el promedio calculado para 17 países, se estima que entre 2012 y 2021 se produjeron cerca de 13.000 muertes anuales atribuibles al calor. Estas cifras sugieren una notable subestimación de la mortalidad relacionada con el calor y revelan la necesidad de mejorar los procesos de notificación de datos, el informe.

CONCLUSIONES “PREOCUPANTES”

En la publicación también se analiza la exposición de los sistemas agroalimentarios a fenómenos meteorológicos extremos y a perturbaciones climáticas que conllevan impactos simultáneos en la producción agrícola, los medios de subsistencia rurales, el acceso a los alimentos y el funcionamiento de los mercados.

"Estas conclusiones son sumamente preocupantes. Pero al mismo tiempo evidencian la importancia de nuestro trabajo. La información climática va mucho más allá de los datos. Es esencial para las personas", declaró Saulo.

La secretaria general de la OMM destacó que la labor de los servicios meteorológicos e hidrológicos "protege a las comunidades de las crecidas, las sequías, los huracanes, las olas de calor y otros peligros”.

“Gracias a ella, los agricultores pueden planificar los cultivos, las autoridades del ámbito de la salud pueden prepararse para enfrentar riesgos relacionados con el calor y las comunidades costeras pueden planificar medidas para encarar el aumento del nivel del mar", apostilló.

(SERVIMEDIA)
18 Mayo 2026
MGR/clc