Salud

Casi 65 países aplican impuestos a las bebidas azucaradas

- Sobre todo el sur y el sudeste asiático, según el primer estudio mundial de este tipo

MADRID
SERVIMEDIA

Un total de 64 países aprobaron entre 1990 y 2024 impuestos a las bebidas azucaradas con fines sanitarios, lo que beneficia a cerca de 3.500 millones de personas.

Así se desprende de un nuevo estudio liderado por la Facultad de Ciencias de la Nutrición y Políticas Gerald J. y Dorothy R. Friedman de la Universidad Tufts (Estados Unidos), el primero de ese tipo en el ámbito global. El análisis aparece publicado este martes en la revista ‘The Lancet Global Health’.

Uno de los retos a los que se enfrentan los responsables de la salud pública para reducir las enfermedades relacionadas con la dieta es el acceso relativamente fácil y económico a las bebidas azucaradas en todo el mundo.

Para ayudar a paliar este problema, entidades de salud pública como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Americana del Corazón han recomendado que los gobiernos graven las bebidas azucaradas.

La mencionada investigación muestra que esta política se está adoptando a un ritmo acelerado en todo el mundo, con 64 países hasta 2024.

A la cabeza se encuentran los países del sur de Asia, donde el 50% ha adoptado impuestos a las bebidas azucaradas, seguidos de cerca por los países del sudeste y este de Asia (casi un 48%).

En general, los investigadores hallaron que un 29% de los países ricos han adoptado esos impuestos.

En contraste, los países con las tasas de adopción más bajas se ubicaron en Europa central y oriental, y Asia Central, con un 17%.

CARGA DE MORBILIDAD

Hasta el momento, no han quedado claras las razones para la adopción de esta variable. Los investigadores descubrieron que la prevalencia de la diabetes tipo 2 y la obesidad en un país, pero no las tasas de consumo de bebidas azucaradas, fueron factores determinantes para la adopción de impuestos.

“Sorprendentemente, las tasas de consumo de bebidas azucaradas no mostraron una relación significativa con la decisión de gravarlas, lo que sugiere que estas decisiones están más influenciadas por la carga de morbilidad”, según Lizbeth Moreno, que dirigió la investigación durante su etapa postdoctoral en la Facultad Friedman y actualmente trabaja en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (México).

Moreno añade: “También observamos que los países con mayor desarrollo social y sanitario son menos propensos a adoptar estos impuestos, independientemente de su riqueza económica. Esto podría deberse a que, en general, cuentan con sistemas de salud más sólidos y presentan menores tasas de enfermedades relacionadas con la dieta”.

CONJUNTOS DE DATOS

El estudio se basó en múltiples conjuntos de datos globales de 1990 a 2024 en 183 países, incluyendo la Base de Datos Dietética Global, el Estudio de la Carga Global de Enfermedad, la Colaboración sobre Factores de Riesgo de Enfermedades No Transmisibles y datos del Banco Mundial, con el fin de identificar las características de los impuestos a las bebidas azucaradas implementados con fines de salud y los factores asociados con su adopción.

Las características de los impuestos se identificaron utilizando datos del Banco Mundial, la OMS y la Universidad de Carolina del Norte (Estados Unidos).

Para el total de 64 países que aprobaron estos impuestos entre 1990 y 2024, el análisis de los investigadores mostró que las tasas impositivas variaron entre un 1% y un 34% por país y de un 5% a un ​​17% en las regiones del mundo, con las tasas medianas más altas en Oriente Medio y África del norte.

La mayoría de los países gravaron las bebidas azucaradas en función del precio o del volumen. Solo una pequeña fracción vinculó el impuesto al contenido de azúcar, un enfoque que los investigadores dicen que puede ser el más efectivo porque impulsa a las empresas de bebidas a reducir el azúcar en sus productos.

A pesar de la justificación en materia de salud pública que sustenta estas políticas, los investigadores descubrieron que solo un 13% de los países destinaron los ingresos a programas de salud, lo que supone una oportunidad perdida para duplicar los beneficios públicos.

DIABETES Y ENFERMEDADES

En un estudio publicado el año pasado en la revista ‘Nature Medicine’, investigadores de la Universidad de Tufts y de la Base de Datos Dietética Global estimaron que las bebidas azucaradas contribuyen a 2,2 millones de nuevos casos de diabetes y 1,2 millones de nuevos casos de enfermedades cardiovasculares en todo el mundo cada año.

“Sabemos que estos impuestos funcionan y ahora tenemos una idea mucho más clara de cómo se están adoptando y qué motiva a los países a hacerlo”, indica Dariush Mozaffarian, cardiólogo y director del Instituto Food is Medicine, de la Universidad Tutfs.

(SERVIMEDIA)
09 Jun 2026
MGR/mjg