Laboral
Cepyme alerta del “estancamiento” de las pymes y de que el repunte de los costes es su “talón de Aquiles”
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La actividad de las pequeñas y medianas empresas, especialmente de las microempresas, mostró “síntomas de estancamiento” en la segunda mitad de 2025, para las que el repunte de los costes es el "talón de Aquiles", pues hay un alza acumulado del 25% desde el año 2019.
La actividad de las pequeñas y medianas empresas, especialmente de las microempresas, mostró “síntomas de estancamiento” en la segunda mitad de 2025, para las que el repunte de los costes es el "talón de Aquiles", pues hay un alza acumulado del 25% desde el año 2019.Así se refleja en el ‘Indicador Cepyme sobre la Situación de la pyme’, correspondiente al segundo semestre de 2025 presentado este jueves en rueda de prensa por la presidenta de la patronal Cepyme, Ángela de Lmiguel, y por el director de Economía de esta organización, Francisco Vidal.
En el segundo semestre de 2025, el indicador redujo ligeramente su puntuación con relación a los dos trimestres previos, situándose en 6,1 puntos, todavía lejos de los valores alcanzados entre 2015 y 2017, cuando llegó a superar los siete puntos. Por tamaños de empresa, el Indicador refleja un estancamiento de las pequeñas, que contrasta con una tendencia positiva en las empresas medianas.
COSTES, FACTOR DE DETERIORO
El bloque de los costes continúa siendo el "talón de Aquiles" del indicador y registra las puntuaciones más bajas desde 2022. Una tendencia que probablemente se acentuará en los próximos meses, como consecuencia de los efectos del conflicto bélico de Oriente Medio.
En este sentido, el informe de Cepyme incide en el aumento acumulado de los costes operativos del 25% desde 2019, lo que está erosionando márgenes empresariales y, especialmente, en el Incremento sostenido de los costes laborales, que crecen a un ritmo medio del 4,3% anual desde 2021, muy por encima del periodo anterior a la pandemia.
desde el primer trimestre de 2021 hasta finales de 2025, se acumuló una diferencia de más de 5 puntos porcentuales entre el incremento de los costes laborales en las empresas pequeñas (28,7%) y las microempresas (29%) en comparación con las firmas medianas (23,4%). A lo largo del último lustro, de media, los costes laborales en las empresas de menor tamaño han subido un punto porcentual más cada año que en las compañías medianas.
Asimismo, se constata la fuerte presión del salario mínimo en este incremento de los costes laborales, con un impacto especialmente intenso en las empresas de menor tamaño. Entre 2016 y 2026 ha aumentado un 86%, lo cual equivale a
una tasa de crecimiento anual acumulado del 6,4% que explica que los costes laborales hayan subido proporcionalmente más en las empresas de menor tamaño.
“El salario medio de las empresas más pequeñas es más bajo porque su productividad es, en promedio, más reducida. De ahí que un mismo incremento del salario mínimo tenga un mayor impacto cuanto menor es el tamaño de la empresa”, justifica esta patronal.
VENTAS Y EMPLEO
Aunque las ventas continúan creciendo, y en términos nominales registraron un ritmo de crecimiento del 6,3% en el último trimestre del año, si se analizan las ventas medidas en euros del mismo poder adquisitivo, el incremento interanual baja hasta el 4,9%. Si se compara la evolución de las ventas con los niveles prepandemia, se aprecia que las pymes no han recuperado todavía la tendencia registrada entonces. Así, los volúmenes vendidos por las empresas pequeñas han aumentado un 12,4%, mientras que los de las medianas han crecido un 20,9%, en comparación con el cuarto trimestre de 2019. En conjunto, el volumen de ventas de las pymes aumentó un 15,1% desde diciembre de 2019.
En el ámbito laboral, el empleo en las pymes aumentó un 1,8% en tasa interanual en el cuarto trimestre de 2025. Sin embargo, se aprecia una desaceleración progresiva en el empleo en las microempresas, que encadenan 12 trimestres con incrementos interanuales inferiores al 0,9%.
De los 493.500 empleos asalariados creados por el sector privado en el último trimestre de 2025 respecto del mismo periodo del año anterior, un 67% correspondió a grandes empresas (330.500 empleos), mientras que el conjunto de pymes aportó el 33% restante (163.000 puestos de trabajo). El más de un millón de microempresas con asalariados solo pudo crear 14.050 empleos (2,8% del total) frente a los 87.700 empleos de las empresas pequeñas (17,8%) y los 61.300 de las compañías medianas (12,4%).
En paralelo, el tejido empresarial sigue mostrando signos de fragilidad. Así, el número de pymes registradas en la Seguridad Social continúa mostrando un débil crecimiento, de tan solo un 0,4% en el cuarto trimestre del año. Por tamaños de empresa, las pequeñas empresas crecieron un 2,2%; las medianas un 1,8% y las microempresas tan solo un 0,1%. A finales de 2025 existían 10.300 microempresas menos que antes de la pandemia, lo que equivale a un descenso del 0,9%.
Si se relaciona el número de empresas de cada tamaño con la correspondiente ampliación de las plantillas, se puede deducir que, en los últimos seis años, en promedio, cada empresa grande creó 281 nuevos empleos. En el mismo periodo, cada firma mediana incorporó a 12 trabajadores y cada compañía pequeña sumó 2,5 empleados. En cambio, hicieron falta 24 microempresas para sumar un nuevo trabajador.
PRODUCTIVIDAD Y SOLVENCIA
Igualmente, se aprecia un progresivo deterioro de la solvencia de las pymes, con un incremento continuado de los concursos de acreedores. En el último trimestre de 2025 se registraron 3.212 concursos de pymes y autónomos, un 15% más que el año anterior y uno de los datos más elevados de la serie histórica.
Aunque la productividad de las pymes ha aumentado un 3,1% interanual, este avance no ha sido suficiente para compensar el incremento de costes. Desde 2015, la productividad ha crecido un 6,2%, lo que equivale a un crecimiento anual acumulado del 0,6%, frente a un aumento del 26,3% en los costes laborales, lo que supone un deterioro significativo de los costes laborales unitarios y de la competitividad empresarial.
En la rueda de prensa, la presidenta de Cepyme señaló que “el problema ya no es cuánto crecen los costes, sino lo que puedan seguir creciendo en un contexto como el actual, donde tenemos tensiones geopolíticas”.
Además, señaló que los costes laborales se han convertido “en el principal factor de presión” para las pymes, un cambio “estructural, no puntual, que está afectando directamente a la competitividad”, con un impacto mayor en las micropymes. “Cualquier incremento impacta especialmente en la microempresa”, aseveró, poniendo como ejemplo las subidas sucesivas del salario mínimo interprofesional (SMI).
A su juicio, en España hay una “economía dual”, en la que las empresas medianas y grandes resisten mejor pero no las de menor tamaño. Igualmente, dijo que es “muy prudente” que las pymes se estén endeudando menos, pero aclaró que eso limita su capacidad de inversión.
En este sentido, el director de Economía de Cepyme avisó de que la situación es ahora más complicada que en el segundo semestre del año pasado, fruto del repunte de la inflación y las tensiones derivadas de la guerra en Oriente Medio.
(SERVIMEDIA)
07 Mayo 2026
DMM/gja


