Neurociencia

El cerebro de las personas mayores se 'especializa' en transmitir el conocimiento acumulado durante la vida

Madrid
SERVIMEDIA

El cerebro envejecido no estaría simplemente deteriorándose con el paso de los años. Según una nueva hipótesis científica, la mente de las personas mayores se reorganiza para priorizar el conocimiento acumulado, la comprensión global de las experiencias y la transmisión de saberes a las generaciones más jóvenes. En lugar de centrarse en recordar cada detalle, el cerebro favorecería funciones como la sabiduría, el juicio, la enseñanza y el mantenimiento de las relaciones sociales.

Así lo propuso un equipo de la Universidad de Arizona (EEUU), que concluyó que el envejecimiento cognitivo no es solo un proceso de pérdida de capacidades, sino "una reorganización adaptativa del cerebro" que favorece la sabiduría, la regulación emocional y la transmisión de experiencia entre generaciones.

Esta nueva explicación sobre el envejecimiento cerebral cuestiona la visión tradicional de la vejez como una etapa marcada fundamentalmente por el deterioro cognitivo. En un artículo recién publicado en la revista 'Perspectives on Psychological Science', los autores sostienen que el envejecimiento constituye una continuación natural del desarrollo cerebral y no simplemente una pérdida progresiva de facultades.

La propuesta, denominada 'hipótesis del envejecimiento adaptativo', sostiene que el cerebro reorganiza sus sistemas de memoria a medida que envejece, reduciendo el peso de los mecanismos dedicados a registrar detalles concretos de las experiencias y reforzando aquellos relacionados con la integración de conocimientos, los significados generales y los recuerdos semánticos.

La trayectoria científica de los autores del trabajo, del Departamento de Psicología del College of Science de Arizona, avalan la importancia de los hallazgos y el valor de los resultados. Está compuesto por el doctor en neurociencias y profesor de Cognición y Sistemas Neuronales, Fabian-Xosé Fernandez; la codirectora del Center for Cognitive Aging and Memory (centro estadounidense de referencia en investigación sobre envejecimiento cognitivo), Sara N. Burke; y por el neurocientífico Lynn Nadel.

Este último, pionero en el estudio de cómo el cerebro organiza y recupera los recuerdo, es conocido internacionalmente sobre todo por haber desarrollado junto al neurocientífico John O'Keefe la teoría del mapa cognitivo ('cognitive map theory'), una de las hipótesis fundamentales para explicar la función del hipocampo en la memoria y la navegación espacial.

De hecho, cuando John O'Keefe recibió el Premio Nobel de Medicina en 2014 por el descubrimiento de las 'células de lugar' (place cells), muchos especialistas destacaron que el trabajo teórico desarrollado décadas antes con el doctor Nadel "había sido clave para interpretar esos hallazgos".

ADAPTACIÓN EVOLUTIVA

El equipo de Arizona argumenta en sus conclusiones que esta transformación descrita del comportamiento neuronal y su repercusión en los patrones de expresión del conocimiento, podría responder a una "adaptación evolutiva destinada a aprovechar décadas de experiencia acumulada". Según su hipótesis, el cerebro de los adultos mayores estaría "especialmente preparado para tareas como la enseñanza, la mentoría, la transmisión cultural y la orientación de las generaciones más jóvenes".

Apoyándose en evidencias procedentes de la biología molecular, la neuroimagen, estudios conductuales y modelos animales, los investigadores concluyeron que la menor precisión para recordar detalles concretos observada con la edad no debe interpretarse necesariamente como un déficit, sino como "parte de una reorganización que favorece la sabiduría, la regulación emocional y la construcción de narrativas coherentes sobre la propia vida".

El trabajo también plantea que esta perspectiva podría ayudar a diferenciar mejor el envejecimiento saludable de patologías neurodegenerativas como la enfermedad de alzhéimer, que, según los autores, implican alteraciones biológicas distintas y no una simple aceleración del envejecimiento normal. Por ello, este equipo de psicólogos concluyó que "la cognición en la vejez debe entenderse como una fase diferenciada del desarrollo humano, moldeada por la evolución para preservar, utilizar y transmitir el conocimiento" acumulado a lo largo de la vida.

Además, aseguraron que "olvidar más detalles con la edad" no equivale necesariamente a sufrir deterioro cognitivo: puede formar parte de una reorganización normal del cerebro, muy distinta de los cambios biológicos que caracterizan por ejemplo al alzhéimer u otras patologías neurodegenerativas.

(SERVIMEDIA)
18 Sep 2026
EDU/gja