Discapacidad

El Cermi aprovechará su 30 aniversario para redefinir el futuro del activismo en discapacidad

- La entidad alerta del riesgo de retrocesos sociales en Europa

VÍDEO: los clientes de Servimedia disponen de imágenes y sonido de estas declaraciones en el enlace https://servimedia.tv/EntrevistaLuisCayoAniversarioCermi

Madrid
SERVIMEDIA

El presidente del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi), Luis Cayo Pérez Bueno, anunció que el 30 aniversario de la plataforma, que se celebrará en 2027, servirá para “redefinir el futuro del activismo en discapacidad” y hacer balance de tres décadas de transformación social, en un contexto de mayor inclusión de las personas con discapacidad.

Así lo manifestó durante una entrevista concedida a Servimedia, en la que expresó su preocupación por “el rumbo de la Unión Europea”, donde advirtió de que el creciente peso de las políticas de seguridad puede “relegar la agenda social”.

El presidente del movimiento asociativo de la discapacidad defendió que el modelo del Cermi ha sido “válido y útil” para situar la discapacidad en el centro de las decisiones públicas, aunque consideró necesario reflexionar sobre “cómo debe evolucionar el activismo en las próximas décadas”.

Pérez Bueno aseguró que las tres décadas de trayectoria del Cermi “no han sido en vano” y reivindicó el papel desempeñado por la plataforma como “motor de los principales avances normativos y sociales” alcanzados por las personas con discapacidad en España.

Recordó que recientemente se publicó la primera historia del movimiento social de la discapacidad en España, una obra que trasciende al propio Cermi y pretende ofrecer un relato académico sobre la evolución del sector. “El modelo Cermi ha sido válido, ha sido útil y ha ayudado a acelerar el proceso de inclusión”, afirmó.

No obstante, reconoció que ahora corresponde realizar un balance crítico que combine la visión de quienes han protagonizado estos treinta años con una evaluación externa que permita identificar fortalezas y aspectos susceptibles de mejora.

EL RETO DEL NUEVO ACTIVISMO

El presidente del Cermi explicó que uno de los grandes debates que marcarán este aniversario será el futuro del movimiento asociativo en una sociedad donde las personas con discapacidad participan cada vez más en condiciones de igualdad.

En este sentido, planteó una reflexión de fondo: si una persona con discapacidad puede estudiar, acceder a la universidad, disponer de apoyos, utilizar el transporte público, practicar deporte o desarrollar su proyecto vital en igualdad de condiciones, “¿qué papel seguirán desempeñando las organizaciones tradicionales de la discapacidad?”. “Si la inclusión existe, ¿para qué voy a ir yo a una asociación?”, resumió.

A su juicio, muchas personas podrían acudir únicamente para recibir aquellos servicios que ni el Estado ni el mercado les ofrecen, pero sin implicarse en la vida asociativa o en la defensa colectiva de derechos.

Por ello, consideró imprescindible “redefinir el papel del Cermi y del conjunto del movimiento social” para adaptarse a esta nueva realidad. “Queremos reflexionar sobre el papel del Cermi en este nuevo activismo y a eso se va a prestar este treinta aniversario”, señaló.

LLEVAR LA DISCAPACIDAD DONDE SE TOMAN LAS DECISIONES

Pérez Bueno destacó que uno de los mayores logros del Cermi ha sido “conseguir que la discapacidad esté presente allí donde se elaboran las políticas públicas”. Recordó que históricamente las personas con discapacidad permanecían alejadas de los centros de decisión y que precisamente la función de la plataforma ha consistido en “trasladar sus demandas a parlamentos, gobiernos, administraciones autonómicas y ayuntamientos”.

“La discapacidad no estaba en los centros de decisión ni en los centros de poder”, afirmó. Según explicó, el Cermi ha basado siempre su actuación en formular propuestas concretas y viables, más allá de la denuncia, aportando soluciones legislativas, económicas y administrativas para mejorar la inclusión. “Nos hemos dotado de una forma de trabajar basada en la sobriedad, el rigor y la propuesta”, señaló, convencido de que esa actitud ha permitido que la plataforma forme ya parte del paisaje institucional español.

Por otra parte, Pérez Bueno también expresó su inquietud por la evolución de las prioridades políticas de la Unión Europea en un contexto marcado por la guerra en Ucrania y el aumento del gasto en defensa. Advirtió de que Europa atraviesa “un momento especialmente delicado” para las políticas sociales. “Europa nunca ha sido el ideal para lo social, pero ahora está en uno de sus momentos más bajos”, afirmó.

A su juicio, existe el riesgo de que las necesidades relacionadas con la seguridad y la defensa desplacen recursos destinados a políticas sociales, empleo, inclusión o protección de los colectivos más vulnerables. “Cuando se trata de cuestiones de supervivencia algunos pueden pensar que todo debe dedicarse a la defensa y que lo demás es un lujo”, lamentó.

En este contexto, mostró su preocupación por el futuro del Fondo Social Europeo y del modelo español de gestión desarrollado durante las últimas décadas por entidades como Fundación ONCE, Cruz Roja, Cáritas o la Fundación Secretariado Gitano, al considerar que ha demostrado ser “una referencia en Europa”.

Pese a ello, se mostró moderadamente optimista y confió en que las instituciones europeas sean capaces de preservar buena parte de los avances alcanzados. “Aún queda recorrido. No saldremos indemnes, pero espero que el impacto no sea tan grave como ahora parece”, concluyó.

(SERVIMEDIA)
23 Ago 2026
RIM/pai