Ciencia

La ciencia alerta del avance global de los hongos resistentes y propone un plan urgente para frenar su impacto sanitario

- La revista ‘Nature Medicine’ publica un manifiesto firmado por más de 50 investigadores de referencia

Madrid
SERVIMEDIA

La comunidad científica internacional lanza una advertencia sobre el avance de las resistencias a los tratamientos frente a infecciones causadas por hongos y propone un plan de acción global urgente para contener su impacto en la salud pública, especialmente entre las personas más vulnerables.

Más de 50 expertos de 16 organizaciones internacionales suscribieron en la revista Nature Medicine un manifiesto que plantea una respuesta coordinada a nivel global frente a la resistencia antifúngica, "un problema emergente que ya está comprometiendo la eficacia de los tratamientos disponibles", según informó este martes el Instituto de Salud Carlos III (IscIII).

Entre los firmantes se encuentra la investigadora Ana Alastruey, del Laboratorio de Referencia e Investigación en Micología del Centro Nacional de Microbiología del IscIII, cuya participación" refuerza el peso científico de una iniciativa que aspira a situar este fenómeno en el centro de la agenda sanitaria internacional".

El documento 'Closing the gap on antifungal resistance' propone “un plan de acción concreto, basado en cinco pilares, para mejorar la vigilancia y frenar el avance de la resistencia a los antifúngicos”, con especial foco en pacientes inmunodeprimidos o especialmente vulnerables. Estos cinco ejes incluyen la concienciación y formación, el refuerzo de la vigilancia, la prevención y control de infecciones, el uso optimizado de antifúngicos y el impulso de la inversión en diagnóstico e innovación terapéutica.

El objetivo, subrayaron los autores, es “impulsar medidas concretas urgentes coordinadas de manera global”, en un contexto en el que las resistencias antimicrobianas (incluidas las causadas por hongos) "se consolidan como una de las principales amenazas para la salud pública mundial.

En este sentido, advierten de que el problema afecta de forma desigual a la población. Mientras que en personas sanas las infecciones fúngicas suelen tener consecuencias leves, en pacientes con sistemas inmunitarios debilitados pueden derivar en cuadros graves e incluso mortales.

Especial preocupación generan determinados patógenos emergentes. En el ámbito hospitalario, 'Candidozyma auris' ya es "una amenaza crítica", al poder provocar infecciones graves del torrente sanguíneo en pacientes vulnerables, con una letalidad que alcanza aproximadamente a uno de cada tres afectados. Asimismo, el hongo 'Aspergillus fumigatus' plantea "un desafío creciente, ya que su resistencia a los antifúngicos del grupo de los azoles se ha detectado a escala global, lo que reduce de forma significativa las opciones terapéuticas disponibles".

FUNGICIDAS AGRÍCOLAS

“La resistencia a los antifúngicos es una amenaza emergente que ya está teniendo un impacto directo en la morbimortalidad de los pacientes”, explicó Alastruey, quien subrayó que su abordaje requiere “una respuesta coordinada que integre la vigilancia, el diagnóstico y la prevención desde una perspectiva One Health”.

Este enfoque reconoce que el origen del problema no se limita al ámbito clínico. De hecho, gran parte de las resistencias se generan en el medio ambiente, donde el uso de fungicidas en agricultura (muchos de ellos con mecanismos similares a los antifúngicos de uso médico) favorece la aparición de cepas resistentes que posteriormente pueden afectar a los seres humanos.

“Este uso compartido de compuestos antifúngicos pone de manifiesto la estrecha interconexión entre el medio ambiente, la sanidad animal y la salud humana”, señalaron los firmantes, que reclamaron una mayor integración de estas dimensiones en las políticas globales frente a la resistencia antimicrobiana.

El manifiesto se enmarca además en la próxima actualización del Plan Global de Acción contra la Resistencia Antimicrobiana de la Organización Mundial de la Salud (OMS), prevista para este 2026, y refuerza iniciativas previas como la lista de patógenos fúngicos prioritarios impulsada por este organismo internacional.

Con todo, los investigadores advierten de que, pese a los avances recientes, “es necesario aumentar la atención científica y social sobre estas infecciones” y acelerar la adopción de medidas coordinadas que permitan contener una amenaza que ya no es emergente, sino una realidad creciente en los sistemas sanitarios de todo el mundo

(SERVIMEDIA)
15 Abr 2026
EDU/gja