Sordera
La cirugía robótica de implantes cocleares evoluciona para proteger la audición residual de los pacientes
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La conservación de la audición que aún mantienen muchos pacientes con discapacidad auditiva es una de las prioridades de la implantación coclear moderna, que busca no solo restaurar la capacidad auditiva, sino también preservar la función natural del oído interno para mejorar la comprensión del habla, la percepción musical y la escucha en entornos ruidosos, según una revisión científica publicada recientemente en 'Frontiers in Audiology and Otology'.
El trabajo analiza más de cuatro décadas de evidencia científica sobre las técnicas destinadas a reducir el daño producido durante la colocación de implantes cocleares. Fue firmado por los otorrinolaringólogos Guillaume Gersdorff, Severine Camby y Philippe Lefebvre, investigadores especializados en cirugía de implantes cocleares y patología otológica vinculados al Centre Hospitalier Universitaire de Lieja y a la Université de Liège (Bélgica).
Los autores señalan en su 'paper' que los candidatos a implante coclear "presentan cada vez con más frecuencia restos de audición útil, especialmente en las frecuencias graves, por lo que preservar esa capacidad auditiva residual se ha convertido en un objetivo clínico fundamental". Mantenerla permite "combinar la estimulación eléctrica proporcionada por el implante con la audición acústica natural mediante estrategias de estimulación electroacústica", asociadas a una mejor percepción del habla y de la música.
La revisión explica que uno de los principales obstáculos para alcanzar ese objetivo es el trauma intracoclear que puede producirse durante la inserción del electrodo. Lesiones como el desplazamiento del electrodo a compartimentos inadecuados de la cóclea, la rotura de la membrana basilar o los aumentos bruscos de presión dentro del oído interno pueden desencadenar procesos inflamatorios, fibrosis y formación de tejido óseo que terminan provocando una pérdida progresiva de la audición residual.
Según los investigadores, la evidencia disponible muestra que las técnicas denominadas de 'cirugía suave' o atraumática, basadas en inserciones lentas, continuas y cuidadosamente alineadas, junto con el uso de electrodos más finos y flexibles, contribuyen a reducir el riesgo de daño intracoclear.
CIRUGÍA ROBÓTICA
En este contexto, la cirugía asistida por robot aparece como una de las innovaciones más prometedoras. Los estudios experimentales revisados indican que los sistemas robotizados "logran trayectorias de inserción más estables, reducen los errores de posicionamiento y disminuyen las fuerzas y presiones ejercidas dentro de la cóclea respecto a la cirugía manual".
Algunos trabajos clínicos incluidos en la revisión apuntan incluso a una mejor conservación auditiva tras la implantación robotizada. Uno de ellos observó una preservación funcional de la audición en el 85% de los pacientes intervenidos con asistencia robótica frente al 71% de aquellos sometidos a inserción manual, mientras que otros estudios notificaron una mejora aproximada del 12% en las tasas de preservación auditiva.
No obstante, los autores advierten de que la superioridad clínica de estos sistemas todavía no está plenamente demostrada. Aunque la ventaja técnica de la cirugía robotizada para reducir el trauma intracoclear está ampliamente respaldada por estudios experimentales, aún no existen ensayos clínicos aleatorizados que demuestren de forma concluyente una mejora sostenida de la capacidad auditiva, la comprensión del habla o la calidad de vida de los pacientes a largo plazo.
DETECTAR SIGNOS DE DAÑO COCLEAR
La revisión también destaca que muchas de las medidas más eficaces para proteger la audición residual no dependen necesariamente de la robótica, sino de la aplicación rigurosa de técnicas quirúrgicas atraumáticas, la selección individualizada de los electrodos, la administración de tratamientos antiinflamatorios y el empleo de sistemas de monitorización intraoperatoria capaces de detectar signos tempranos de daño coclear.
A juicio de los investigadores, el futuro de la implantación coclear pasa por combinar estas estrategias con nuevas herramientas de monitorización en tiempo real, como la electrococleografía intraoperatoria, que podría permitir adaptar la inserción del implante a la respuesta biológica de cada paciente.
En cualquier caso, afirman en sus conclusiones que la preservación de la audición residual debe entenderse como un objetivo multidimensional en el que intervienen la técnica quirúrgica, el diseño de los electrodos, la protección farmacológica y la monitorización intraoperatoria, sin que ninguna tecnología por sí sola pueda garantizar el éxito del procedimiento.
(SERVIMEDIA)
20 Sep 2026
EDU/mag
