Energía

Los coches eléctricos evitan tanto consumo de petróleo como el 70% de las exportaciones de Irán

- “El petróleo es el talón de Aquiles de la economía global”, según el 'think tank' británico Ember

MADRID
SERVIMEDIA

La flota mundial de vehículos eléctricos evitó el consumo de 1,7 millones de barriles diarios de petróleo en 2025, lo que supone el 70,8% de los 2,4 millones de barriles exportados por Irán a través del estrecho de Ormuz.

Así se desprende de un nuevo análisis de Ember, ‘think tank’ británico especializado en energía.

El análisis, difundido este miércoles, indica que la dependencia del petróleo sigue siendo muy extendida, puesto que el 79% de la población mundial vive en países importadores de ese combustible fósil, cuyos los precios se han disparado desde el inicio de la guerra de Irán.

“El petróleo es el talón de Aquiles de la economía global”, según Daan Walter, quien añade: “En particular, la vulnerabilidad de Asia al petróleo ha quedado al descubierto con la crisis actual”.

Por cada aumento de 10 dólares por barril en los precios del petróleo, la factura neta de importaciones mundiales aumenta en unos 160.000 millones de dólares al año.

‘MOMENTO UCRANIA’

El estrecho de Ormuz es un punto estratégico vulnerable, por donde transita una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo. La región del golfo Pérsico proporciona un 29% del suministro mundial de petróleo. Asia está particularmente expuesta, ya que importa un 40% de su petróleo a través del estrecho.

“Este es el ‘momento Ucrania’ de Asia. Pero la experiencia estadounidense demuestra que producir petróleo en el país no protege a las economías de las fluctuaciones de precios globales”, apunta Walter.

Los precios del petróleo se fijan en el ámbito mundial, por lo que las perturbaciones afectan tanto a productores como a importadores. En Texas (Estados Unidos), una de las mayores regiones exportadoras de petróleo del mundo, los precios de la gasolina han subido más del 25% desde los ataques militares de Estados Unidos e Israel en Irán, un incremento mayor que en países importadores de petróleo como el Reino Unido y Francia.

ALTERNATIVA

Los vehículos eléctricos ofrecen la mayor palanca para reducir las facturas de importación, según el análisis de Ember. Sustituir el petróleo importado utilizado en el transporte por vehículos eléctricos podría reducir las importaciones mundiales de combustibles fósiles en un tercio, lo que supondría un ahorro de unos 600.000 millones de dólares al año.

Ya existen tecnologías de electrificación para más de tres cuartas partes de la demanda energética mundial y cada país cuenta con suficientes recursos renovables para satisfacerla mediante la energía eólica y solar.

“A diferencia de las crisis del petróleo de la década de 1970, ahora existe una alternativa mejor”, afirma Walter, antes de agregar: “Los vehículos eléctricos son cada vez más competitivos en términos de costes frente a los coches de gasolina. La volatilidad del petróleo hace que los vehículos eléctricos sean una opción de sentido común para los países que deseen protegerse de futuras crisis”.

En muchos países, especialmente en las economías emergentes de Asia, el rápido despliegue de vehículos eléctricos ya está frenando el crecimiento de la demanda de petróleo.

Según Ember, 39 países tienen ahora una cuota de ventas de vehículos eléctricos superior a un 10% del total, frente a solo cuatro en 2019. El año pasado, Vietnam (38%) superó a la UE (26%), Tailandia (21%) e Indonesia (15%) aventajaron a Estados Unidos (10%), mientras que India (4%) y Brasil (9 %) registraron cuotas superiores a las de Japón (3%).

China superó el 50% de la cuota de mercado de vehículos eléctricos por primera vez en 2025.

AHORRO “SIGNIFICATIVO”

Para Ember, el ahorro de costes ya es “significativo”. Con el petróleo a 80 dólares el barril, China ahorra más de 28.000 millones de dólares anuales en importaciones de petróleo gracias a su actual flota de vehículos eléctricos, más que Europa (8.000 millones) e India (600 millones).

El último pronóstico de la Agencia Internacional de Energía (AIE) prevé que el petróleo alcance su pico en 2029, con un consumo que no superará significativamente los niveles de 2025. La reciente crisis en Irán podría adelantar aún más este pronóstico.

“La creciente disrupción de la oferta y la demanda de petróleo pone de manifiesto cómo la expansión de las energías renovables y la electrificación podría transformar la seguridad energética mundial en la próxima década”, según Ember.

(SERVIMEDIA)
18 Mar 2026
MGR/clc