PIB

Coface pronostica un crecimiento del 2,3% para España en 2026 y una moderación al 1,9% en 2027

MADRID
SERVIMEDIA

Coface publicó este miércoles su ‘Coface Risk Review’ en el que situó a España como una de las economías más resilientes de Europa y del mundo, con una previsión de crecimiento del 2,3% para 2026 y del 1,9% para 2027, en un contexto internacional marcado por el conflicto en Oriente Medio y sus consecuencias en las cadenas de suministro y la inflación.

A pesar de que Coface ha recortado en dos décimas sus previsiones para España desde comienzos de año, el país sigue por encima del crecimiento previsto en 2026 para las economías avanzadas, con un 1,4%; de la media de la Unión Europea, un 1%; o de la zona euro, con un 0,7%.

El PIB español también aventajará al del Estados Unidos, que crecerá al 1,9%, y al de sus principales pares europeos, como Alemania, con un 0,4%; Reino Unido, con un 0,7%; Francia, un 0,6%; o Italia, con un 0,5%.

PAUSA EN LAS TENSIONES GEOPOLÍTICAS

Coface señaló que, a pesar de la pausa en el conflicto entre Estados Unidos e Irán, el entorno regional en Oriente Medio sigue marcado por la fragilidad. Además, la duración y la intensidad de la guerra “superaron ampliamente las expectativas iniciales” y perturbaron “profundamente una región crucial de la economía global”.

Coface apuntó, en concreto, al cierre del estrecho de Ormuz y sus consecuencias para el suministro de hidrocarburos y sus derivados, así como para las cadenas logísticas globales. Muy pocos países pudieron evitar esas perturbaciones y cualquier retorno a la normalidad todavía llevará tiempo.

Este contexto, acentuado con parones de producción, riesgos inflacionistas y endurecimiento de las condiciones financieras, llevaron a Coface a rebajar sus previsiones de crecimiento global hasta el 2,3 % para 2026 y el 2,5 % para 2027.

El economista jefe de Coface, Jean-Christophe Caffet, reconoció que la pausa en las hostilidades en Oriente Medio “es una buena noticia”, pero avisó de que “las perturbaciones seguirán lastrando la actividad empresarial, los ingresos y el empleo”.

El impacto del conflicto ha sido global, pero su intensidad varía considerablemente según la región. En Oriente Medio, los estados del Golfo han sido los más afectados, con fuertes contracciones debido a su dependencia del estrecho.

En Europa, el aumento de los precios de la energía y la incertidumbre prolongada pesaron sobre la demanda interna, con un crecimiento de solo 0,7 % previsto para la zona euro. En Estados Unidos, la inflación pasó del 2,4% en febrero al 4,2% en mayo, y se redujo el poder adquisitivo y el consumo de los hogares con bajos ingresos.

Las repercusiones del conflicto en Asia fueron desiguales, ya que algunos sectores mantuvieron su dinamismo, como el de las exportaciones de semiconductores de Corea del Sur, con un aumento del 153% desde principios de año, mientras que otros sufrieron la presión sobre los márgenes.

En los países emergentes, y en concreto en América Latina, el ‘shock’ se tradujo en un repunte de la inflación y políticas monetarias más restrictivas, como en Brasil, donde el tipo de interés clave se sitúa en 14,5%.

(SERVIMEDIA)
01 Jul 2026
NFA/gja