Derechos humanos

El Consejo de Europa alerta del deterioro en prisiones de Europa y pide actuar contra malos tratos policiales y hacinamiento

- La última visita del Comité para la Prevención de la Tortura a Cataluña detectó problemas en detenciones y deficiencias en la atención a internos vulnerables

Madrid
SERVIMEDIA

El Consejo de Europa advirtió de un empeoramiento en las condiciones de vida de las personas privadas de libertad en el continente y urgió a los gobiernos a reforzar las medidas contra los malos tratos policiales y el hacinamiento penitenciario.

El Comité para la Prevención de la Tortura (CPT), adscrito al Consejo de Europa de la Unión Europea (UE), alertó este miércoles de “signos preocupantes” en el trato a las personas detenidas en Europa, pese a reconocer avances en algunos ámbitos en los últimos años. En su informe anual recién publicado, con datos de 2025, el comité señala la reaparición de malos tratos en determinados países, la persistencia de la impunidad en actuaciones policiales y el agravamiento del hacinamiento en los centros penitenciarios, lo que, a su juicio, "exige una respuesta más decidida por parte de los Gobiernos".

El documento ofrece una panorámica de los principales desafíos en la gestión de la detención en la UE, incluyendo comisarías, prisiones, centros de internamiento de inmigrantes y establecimientos de salud mental y atención social, y lamenta que "muchas de sus recomendaciones históricas siguen sin aplicarse".

El aumento de la población reclusa desde la pandemia por la covid-19, especialmente entre las personas en prisión preventiva, ha llevado a que el hacinamiento “corra el riesgo de convertirse en la norma” en varios sistemas penitenciarios europeos, subrayó el CPT. Este comité destacó que esta situación "puede derivar en tratos inhumanos o degradantes", y además "favorece la actividad delictiva en su interior, debilita la relación entre internos y personal y eleva el riesgo de violencia, tensión y problemas de salud mental". Para revertir esta tendencia, el consejo propone "revisar las políticas penales, promover alternativas a la privación de libertad y establecer límites estrictos de capacidad en los centros.

El presidente del CPT, Alan Mitchell, advirtió además de que los problemas detectados no son estructurales y requieren una respuesta sostenida en el tiempo y subrayó que “los problemas estructurales sistémicos, como la falta de personal y de recursos adecuados, están profundamente arraigados y requieren ser abordados para apoyar mejoras duraderas”.

SALVAGUARDAR LA DIGNIDAD

“Estoy firmemente convencido de que salvaguardar la dignidad y prevenir los malos tratos en los lugares de privación de libertad solo puede lograrse mediante el compromiso sostenido y colectivo de todas las partes implicadas”, afirmó.

El informe también expresa preocupación por los regímenes de prisión preventiva y de alta seguridad. En varios países, los internos permanecen confinados más de 22 horas al día durante periodos prolongados, una situación, que "exige mayores garantías para evitar que derive en aislamiento de facto".

En cuanto a las dependencias policiales, el comité constata avances en la profesionalización de los agentes y una reducción de las denuncias por malos tratos durante los interrogatorios. No obstante, advierte en el informe de que estos siguen produciéndose en el momento de la detención o en interrogatorios informales, por lo que recomienda reforzar la formación en técnicas de entrevista y aplicar una política de tolerancia cero frente a la violencia.

En sus visitas a centros de internamiento de inmigrantes, el comité detectó "deficiencias graves, como hacinamiento, instalaciones inadecuadas y malas condiciones materiales", y expresó su “profunda preocupación” por el trato a personas vulnerables, como menores o madres con bebés, para quienes reclamó "alternativas a la detención". También alerta sobre "denuncias creíbles de devoluciones en caliente, en las que personas interceptadas son devueltas de forma sumaria y forzosa a través de fronteras terrestres o marítimas, en ocasiones con uso de violencia".

El comité también reclamó el fin del aislamiento de menores como forma de castigo y la eliminación del uso de esposas durante traslados o exámenes médicos, además de pedir una revisión del recurso a la fuerza excesiva por parte del personal de seguridad privada en centros para menores.

ESPAÑA: TOLERANCIA CERO

En el caso de España, el informe recoge los resultados de una visita ad hoc realizada en Cataluña, donde el CPT detectó avances, pero también “preocupaciones significativas” en el trato a las personas detenidas. En concreto, el comité recibió denuncias de "malos tratos físicos por parte de agentes policiales, especialmente en el momento de la detención o durante el traslado, y alertó del uso de la fijación mecánica con correas en camas como medida de seguridad". Por ello, instó a reforzar el mensaje de "tolerancia cero frente a estas prácticas y a mejorar las condiciones materiales en los centros de detención policial".

En el ámbito penitenciario, el CPT valoró positivamente la reducción de módulos de aislamiento, pero advirtió de "carencias persistentes en la atención a internos con problemas de salud mental y en las condiciones materiales de los centros".

En 2025, el CPT realizó 22 visitas en 20 países, inspeccionando un total de 182 lugares de detención, entre ellos 74 prisiones, 69 comisarías, 17 hospitales psiquiátricos, 11 centros de internamiento de inmigrantes y 10 instituciones de atención social. El Comité Europeo para la Prevención de la Tortura visita periódicamente estos centros en los Estados parte del Convenio Europeo para evaluar el trato a las personas privadas de libertad y reforzar su protección frente a la tortura y otros tratos inhumanos o degradantes.

(SERVIMEDIA)
15 Abr 2026
EDU/gja