Juventud

El Consejo de la Juventud destaca el papel clave de los jóvenes en el voluntariado ante emergencias climáticas

MADRID
SERVIMEDIA

El Consejo de la Juventud de España (CJE) presentó este martes el informe ‘Organizar lo urgente: juventud y acción colectiva ante emergencias climáticas. El caso de la DANA’, que concluye que la población joven, especialmente entre 25 y 29 años, es la más dispuesta a implicarse en acciones de voluntariado en este tipo de situaciones.

El estudio, centrado en la participación voluntaria tras las inundaciones provocadas por la dana del 29 de octubre de 2024 en la provincia de València, señala que “la implicación es más duradera entre la juventud asociada”.

“La juventud está y responde. Existe una base amplia de personas jóvenes dispuestas a implicarse, que ya lo están haciendo y que desempeñan un papel central en la respuesta social ante las emergencias climáticas”, declaró la presidenta del CJE, Andrea Henry, que pidió situar a la juventud en el centro de la acción climática y garantizar su participación en la gobernanza climática mediante su inclusión en órganos consultivos a nivel estatal, autonómico y local.

Según el informe, “un 41,4% de la población encuestada ha participado en acciones de voluntariado vinculadas a emergencias, un porcentaje que aumenta entre la población de 25 a 29 años y la de 20 a 24”. Este voluntariado, señaló, “es mayoritariamente puntual e informal, concentrado en periodos breves y canalizado a través de iniciativas propias o del entorno cercano. Además, seis de cada diez personas voluntarias han experimentado previamente una situación de emergencia climática”.

El mismo informe expone que “la experiencia voluntaria previa y la vinculación asociativa marca la diferencia”. El 61,7% realiza voluntariado de forma habitual y el 43,5% pertenece a alguna asociación. En este sentido, el CJE concluye que “la participación organizada contribuye a mejorar las capacidades individuales y colectivas claves ante situaciones de emergencia, proveyendo acceso a recursos, equipamiento adecuado y preparación técnica y psicológica”.

Por este motivo, entre sus recomendaciones, el Consejo destacó el fortalecimiento del asociacionismo y el voluntariado juvenil mediante el impulso del reconocimiento institucional de la educación no formal como herramienta clave de aprendizaje, y aumentando la financiación destinada a entidades juveniles y Consejos de la Juventud. “La administración pública debe sensibilizar y fomentar la participación juvenil en el voluntariado como herramienta de transformación social”, expuso Henry.

El informe también señala que el 55,2% de las personas voluntarias realizaba voluntariado de forma habitual mientras que el 35,6% pertenecía a alguna asociación. “La mayoría se organizó a través de iniciativas propias o del entorno cercano, junto con el papel clave de las redes sociales y los grupos informales surgidos tras la riada”.

El texto también detalla que las personas que no participan apelan a “barreras prácticas” como la falta de tiempo, de recursos y el desconocimiento de cómo implicarse. “La renta es un factor determinante para la implicación en el voluntariado, hay un mayor peso de personas de clase baja que no participan en comparación con las que sí participan. Asimismo, también es reseñable que solo el 10 % pertenece a alguna asociación y solo el 27 % ha vivido previamente una emergencia climática”, detalló el CJE.

FALTA DE PREPARACIÓN

“La solidaridad y el apoyo a las personas afectadas sobresalen como el motivo principal para implicarse en el voluntariado de emergencias, pero también el compromiso ambiental o social adquiere el segundo puesto en el caso de la dana, con un 27,8% y el tercero en el voluntariado en general con un 30,3%”. Ello complementa el dato de que, “con la percepción sobre la evolución futura de las emergencias en España, un 55,8% de la población considera que aumentarán, porcentaje que aumenta al 63 % entre los participantes en la dana”.

De estas emergencias, el 43,2% de las personas encuestadas afirma “no estar preparada” y la mayoría de la población “percibe limitaciones para afrontarlas, destacando la necesidad de fortalecer la educación y la formación en este ámbito”. De manera general, “la pertenencia a asociaciones se relaciona de manera significativa con una mayor percepción de preparación”.

Por esta razón, desde el CJE recomendaron “incorporar de forma obligatoria un ‘Youth Test Climático’ en todas las políticas públicas relacionadas con el cambio climático, así como favorecer la alfabetización mediática climática, dotando a la juventud de herramientas para combatir la desinformación y el negacionismo climático en entornos digitales, y promover programas de voluntariado ambiental vinculados al territorio, que combinen acción climática con procesos formativos y comunitarios”.

(SERVIMEDIA)
21 Abr 2026
JNV/gja