Investigación

Consiguen reducir la cefalea tras la punción lumbar en extracciones de líquido cefalorraquídeo

MADRID
SERVIMEDIA

Investigadores del Barcelonaβeta Brain Research Center (BBRC), centro de investigación de la Fundación Pasqual Maragall, junto con el Hospital del Mar y su centro de investigación (Hmrib), con el impulso de Fundación “la Caixa”, han publicado un protocolo estandarizado para reducir y controlar la cefalea, la complicación más frecuente tras una punción lumbar.

Según informó este lunes el centro de investigación, los resultados de este protocolo fueron publicados en la revista ‘Nature Scientific Reports’. La punción lumbar es una prueba clave en neurología porque permite obtener líquido cefalorraquídeo (LCR), una muestra especialmente valiosa en el contexto de las enfermedades neurodegenerativas para analizar biomarcadores relevantes para la salud cerebral y, en particular, para la investigación y la práctica clínica.

En la investigación en alzhéimer, los biomarcadores en LCR son fundamentales para comprender mejor la enfermedad en fases muy tempranas, incluso antes de que aparezcan síntomas, y para impulsar estrategias de prevención y el desarrollo de tratamientos.

En este contexto, el equipo investigador evaluó un protocolo que reduce uno de los efectos secundarios más habituales de la punción lumbar: la cefalea, un tipo de dolor de cabeza que puede aparecer de forma transitoria tras la realización de una punción lumbar.

En este sentido, el líder del Grupo de Investigación Clínica y en Factores de Riesgo para Enfermedades Neurodegenerativas del BBRC y coautor del estudio, el doctor Oriol Grau, explicó que “la punción lumbar es una prueba esencial para avanzar en el estudio de los biomarcadores de alzhéimer en líquido cefalorraquídeo, y minimizar las molestias de esta prueba es clave”.

REDUCIR LA CEFALEA

“Estandarizar cada paso, desde la hidratación hasta el tipo de aguja y el reposo, nos permite reducir la cefalea y hacer el procedimiento más llevadero, especialmente cuando se necesitan extracciones de mayor volumen”, añadió.

El trabajo se llevó a cabo con personas cognitivamente sanas de la cohorte ALFA, impulsada por la Fundación ”la Caixa”, y fue posible gracias a la participación y compromiso de las personas que, de forma voluntaria, hicieron viable la investigación preventiva en alzhéimer.

El estudio analizó las 1.147 punciones lumbares realizadas a 724 participantes del estudio ALFA, siguiendo un protocolo estandarizado que combinaba hidratación controlada (500 ml de suero salino 0,9% por vía intravenosa), uso de aguja atraumática 22G tipo “pencil point”, extracción de 13,5–15 ml de LCR sin presión negativa, y 45 minutos de reposo supervisado tras el procedimiento.

OTROS RESULTADOS

Los resultados mostraron que, con este protocolo, la cefalea después de esta prueba se situó en 9,6% a las 24 horas y en 4,7% a los siete días. En las personas que sí tuvieron cefalea fue casi siempre leve (95,5% de los casos a las 24 horas; 87% a los siete días) y no se registraron casos graves ni complicaciones que requirieran parche hemático (un procedimiento en el que se inyecta sangre del propio paciente para sellar una posible fuga de líquido cefalorraquídeo) u hospitalización.

De hecho, el jefe de la Unidad del Dolor del Hospital del Mar e investigador de su instituto de investigación y autor de correspondencia del estudio, el doctor Antonio Montes, “la aplicación de un protocolo estandarizado permitió reducir a 0 las complicaciones graves tras la extracción de líquido cefalorraquídeo por punción lumbar”.

El análisis exploratorio también observó que, a las 24 horas, la cefalea fue más frecuente en personas con antecedentes de dolor crónico, con un índice de masa corporal bajo o muy alto, y cuando la punción se realizaba en niveles lumbares más bajos.

(SERVIMEDIA)
09 Feb 2026
ABG/clc