Migraciones

Deportistas y migrantes reivindican el deporte y la música como “espacios seguros” de inclusión y motores de visibilidad

- Los jugadores de pádel Javi Garrido y Tino Libaak aducen el “compañerismo, el respeto y la humildad” como pilares para fomentar la inclusión en el deporte

MADRID
SERVIMEDIA

La invisibilidad que viven las personas migrantes es un factor que agrava su vulnerabilidad, pero el arte y el deporte ayudan a romper ese silencio, generar comunidad y abrir puertas para su plena participación social. Precisamente, la tercera edición del torneo de pádel Generali Hexagon Cup 2026 está impulsando “espacios seguros”, gracias a su colaboración con la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur).

El torneo, que se está celebrando desde el miércoles hasta este domingo en la Caja Mágica de Madrid, está visibilizando la situación de las más de 117 millones de personas refugiadas en el mundo y promoviendo la inclusión a través del deporte.

En concreto, el viernes celebró un partido solidario en favor de Acnur y las personas refugiadas en el que el Eleven Eleven (Javi Garrido y Tino Libaak) ganó al Hexagon Team (Paquito Navarro y Fran Guerrero). En ese partido hubo varias personas menores refugiadas colaborando como recogepelotas.

Previamente, el coro musical de adultos del proyecto ‘Música sin fronteras’ impulsado por Acnur y formado por personas migrantes, solicitantes de asilo y españolas, actuó para reivindicar y sensibilizar sus diversas realidades porque la música es un “lenguaje universal”, según expresó a Servimedia la cantante lirica colombiana Paola Leguizamón, una de las participantes de dicha actuación.

Loa ganadores del encuentro, Javi Garrido y Tino Libaak, reivindicaron la responsabilidad social del deporte más allá de la competición y valoraron positivamente esta iniciativa con Acnur.

Este encuentro especial se enmarca en la conmemoración del 75º aniversario de Acnur. Así, el músico colombiano y solicitante de asilo en España Alejandro Casanova, quien también participó en la actuación, reivindicó en una entrevista a Servimedia la importancia de incisivas como esta para que los migrantes puedan sentirse “libres”.

Casanova es el fundador del programa ‘Música Sin Fronteras’, junto a su compatriota colombiano y también solicitante de asilo en España Mateo Zamudio. Pese que él y Paola Leguizamón confían en el deporte y la música como un “refugio” seguro para personas con dificultades, ya que, por ejemplo, Casanova tuvo que salir de Colombia por situaciones de discriminación, lo cierto es que aún existe gran invisibilidad social.

OBSTÁCULOS, PERO FUTURO

En concreto, Casanova denunció los obstáculos que sufren los migrantes irregulares como, por ejemplo, la burocracia, la falta de información o las “estafas” de personas anónimas (ventas de citas inexistentes para las oficinas de Extranjería, por ejemplo).

En cambio, el deporte, en este caso el pádel, se convirtió estos días en el motor de integración para los refugiados que participaron. Tras el partido, Garrido y Libaak expusieron algunos valores de su profesión como el “compañerismo, el respeto y la humildad” como pilares en su práctica y en el fomento de la inclusión en el deporte.

Garrido incidió en su posición como referentes para sus aficionados, sobre todo para los niños, que le genera un tanto de “presión” profesional para transmitir valores como los citados y que traspasen el ámbito deportivo. Ambos ensalzaron la colaboración con Acnur porque visibiliza experiencias ocultas en la sociedad.

Finalmente, Paola Leguizamón y Alejandro Casanova enviaron un mensaje de esperanza y ánimo a otras personas extranjeras que estén en una situación difícil tanto dentro como fuera de país y que estén pensado en migrar hacia España.

Expresaron que su sueño, la música, les ayudó a construir su presente y les impulsa a seguir mejorando en su vida diaria. “No debe haber miedo de buscar un futuro mejor” porque “siempre hay un futuro más bonito”, concluyeron.

(SERVIMEDIA)
01 Feb 2026
AGG/pai