Seguridad

Desarticulada una red dedicada al tráfico de migrantes desde Argelia

- La organización contaba con una importante red de apoyo logístico que proporcionaba combustible a las embarcaciones en las que trasladaban a los migrantes

MADRID
SERVIMEDIA

La Policía Nacional y la Guardia Civil, en una operación en colaboración de Europol, han desarticulado en la provincia de Almería una organización criminal de carácter transnacional especializada en el tráfico de migrantes entre Argelia y España. Contaban con una importante red de apoyo logístico con la que abastecían de combustible a las embarcaciones en las que los trasladaban. Nueve personas han sido detenidas.

Tal y como informaron este viernes, la operación se centró en los traficantes de migrantes responsables de organizar los viajes a través del Mediterráneo, así como en quienes gestionaban la "compleja logística" de estas operaciones. Tras una investigación que se prolongó durante varios meses, los agentes descubrieron que la organización criminal había estado operando en la provincia de Almería, coordinando la llegada de migrantes procedentes de Argelia y su posterior viaje a Francia y otros países europeos. Además, los agentes destacan que este grupo también estaba vinculado al narcotráfico.

Según detallaron, la organización actuaba como "una auténtica red de apoyo logístico para las mafias" que operan en el mar de Alborán. Además de organizar travesías clandestinas y coordinar patrones y embarcaciones, proporcionaban combustible, víveres, ropa, teléfonos, material mecánico e incluso alojamiento y relevo para los tripulantes de las lanchas rápidas. De hecho, los agentes ponen de relieve que la red investigada venía desarrollando, de manera continua, "una prolífica actividad de 'petaqueo'", actuando "perfectamente coordinada" con embarcaciones rápidas que operan en el litoral almeriense, a las que surtían de grandes cantidades de combustible, estimándose en más de 50.000 los litros que habrían gestionado.

En este sentido, destacaron que operaba con una estructura "perfectamente organizada" que funcionaba como una especie de “estaciones de servicio y talleres esporádicos” en distintos puntos de la costa almeriense, imprescindibles dentro de las estrategias puestas en práctica por las mafias".

Así, Europol señaló que la red criminal, integrada por ciudadanos argelinos, marroquíes y españoles, estaba "estructurada jerárquicamente" con distintos grupos a los que se les asignaban responsabilidades específicas. En la cúspide se encontraban los líderes, que supervisaban toda la operación. Debajo de ellos estaban los administradores, responsables de coordinar a los miembros de la organización y los "complejos preparativos necesarios para las actividades de contrabando". Un grupo de apoyo se encargaba de la logística, proporcionaba cobertura y garantizaba la seguridad de las operaciones.

Además, la red estaba dividida en ramas que se centraban en diferentes aspectos del tráfico de migrantes. La primera gestionaba la etapa inicial del viaje, organizando la salida de las embarcaciones desde Argelia y su llegada a España. La segunda rama facilitaba el traslado de los migrantes desde España a Francia y otros países de la Unión Europea.

Durante la investigación, los efectivos pudieron acreditar que el máximo dirigente de la organización habría acumulado en poco más de un año un patrimonio valorado en más de 500.000 euros, en el que se incluyen varios inmuebles y una gran flota de vehículos. Para ello, empleaba numerosos testaferros y una empresa instrumental, con el objetivo de tratar de ocultar la titularidad real de los bienes y simular una actividad empresarial lícita.

Varios de los inmuebles adquiridos, ubicados en lugares estratégicos, han servido a la organización como centro de operaciones para dar cobertura y servir de soporte logístico en cuanto a la guarda de vehículos, embarcaciones, motores, acopio de combustible, avituallamiento y pernocta de patrones, habiendo construido expresamente estancias para este fin.

En total se llevaron a cabo diez registros en las localidades almerienses de Roquetas de Mar, Vícar y Adra, en los que se detuvo a nueve personas, tres de las cuales ingresaron en prisión. Entre los efectos intervenidos durante la operación figuran 43.000 euros, 61 kilos de hachís, tres motores de 425 cv, 30 vehículos, dos embarcaciones de grandes dimensiones y documentación falsa.

(SERVIMEDIA)
29 Mayo 2026
FCM/gja

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