Inmunología

Descubren que un fármaco contra la leucemia logra frenar la inflamación por psoriasis

Madrid
SERVIMEDIA

Un fármaco utilizado para tratar la leucemia, el dasatinib, demostró en modelos experimentales su capacidad para frenar la inflamación asociada a la psoriasis, según un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Este hallazgo abre nuevas vías de investigación para esta enfermedad y para otro tipo de dolencias inmunomediadas, aunque por el momento se encuentra en fase experimental, indicó este lunes el CSIC. La investigación se centró en comprender mejor el funcionamiento de la interleucina 23, una molécula clave en la respuesta inflamatoria, añadió esta entidad dependiente del Ministerio de Ciencia. Aunque existen tratamientos que bloquean esta señal y han mejorado el control de la enfermedad, los científicos subrayaron que aún se conoce poco sobre “cómo se transmite la señal de interleucina 23 dentro de las células”, un aspecto esencial para identificar nuevas dianas terapéuticas.

El estudio describe una nueva vía molecular implicada en la activación de la inflamación y demuestra que el dasatinib puede actuar sobre ese mecanismo interno, reduciendo la respuesta inflamatoria en los modelos analizados.

Los investigadores destacan que los resultados “describen una nueva vía molecular” que ayuda a explicar cómo se activan las respuestas inflamatorias asociadas a la psoriasis y sugieren que fármacos ya existentes podrían reutilizarse en el futuro para tratar enfermedades inflamatorias relacionadas con esta vía.

Además, los resultados del estudio mostraron que la inhibición de la vía Src (sobre la que actúa el dasatinib) reduce de forma significativa la inflamación cutánea en modelos experimentales de psoriasis. En concreto, el tratamiento disminuye el engrosamiento de la piel, la infiltración de células inmunitarias y la presencia de linfocitos productores de IL-17, uno de los principales impulsores de la respuesta inflamatoria en esta enfermedad.

Así lo explican en el 'paper' publicado en 'The Journal of Allergy and Clinical Immunology' los investigadores María Jesús Valle-Pastor, Ignacio Cayuela, Jorge S. Yebra, Lis Senach-Rasilla, Gloria Pastor-Fernández, Aurea Oliva, Javier Traba y María N. Navarro, quienes además destacan que estos hallazgos refuerzan "la relevancia de esta vía como diana terapéutica" y apuntan al potencial del dasatinib como "candidato para su reposicionamiento en enfermedades inflamatorias". Advierten de que el hallazgo se encuentra todavía en fase experimental: “Serán necesarios más estudios para evaluar su seguridad y eficacia en este contexto”, señalan, aunque consideran que el trabajo “abre nuevas vías para el desarrollo de terapias contra enfermedades inflamatorias crónicas”.

La investigación fue financiada con fondos públicos del Ministerio de Ciencia e Innovación y del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, además de financiación institucional del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBM) y una ayuda adicional de la Fundación Ramón Areces.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que afecta a millones de personas y que se caracteriza por una respuesta inmunitaria alterada. Este tipo de investigaciones busca avanzar en el conocimiento de sus mecanismos para desarrollar tratamientos más eficaces y dirigidos. Aunque en muchos casos presenta una evolución leve, puede tener un impacto significativo en la vida de quienes la padecen. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió de que esta patología "no es únicamente cutánea sino sistémica", y puede afectar a la calidad de vida, la salud mental y la integración social, debido también a la estigmatización que sufren algunos pacientes.

ARTRITIS PSORIÁSICA Y DISCAPACIDAD

En la misma línea, investigaciones impulsadas por el propio CSIC detallaron que la psoriasis está mediada por mecanismos inmunológicos complejos y puede asociarse a otras enfermedades inflamatorias, como la artritis psoriásica, además de a patologías cardiovasculares o metabólicas, lo que refuerza su carácter sistémico más allá de la piel.

En los casos más graves, especialmente cuando existe afectación extensa, dolor, limitación funcional o complicaciones como la artritis psoriásica, la enfermedad puede llegar a ser discapacitante. En estos supuestos, el impacto no es solo físico sino también psicológico y social, pudiendo interferir en la actividad laboral y en la vida cotidiana de los pacientes.

(SERVIMEDIA)
30 Mar 2026
EDU/clc