Retinosis pigmentaria
Descubren una nueva causa genética de ceguera hereditaria ligada a una rara enfermedad metabólica
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Un equipo internacional de investigadores ha identificado una nueva causa genética de ceguera hereditaria al descubrir que determinadas alteraciones en el gen IDUA, tradicionalmente asociado a la mucopolisacaridosis tipo I (MPS I), una rara enfermedad metabólica, pueden provocar retinosis pigmentaria sin que aparezcan gran parte de los síntomas característicos de ese trastorno.
La investigación, liderada por el Greenwood Genetic Center, centro de investigación genética con sede en Carolina del Sur (EEUU), fue publicada en la revista 'The American Journal of Human Genetics'. Analizó a 14 pacientes pertenecientes a 12 familias diagnosticados de retinosis pigmentaria, una enfermedad hereditaria de la retina que causa pérdida progresiva de visión.
Todos ellos presentaban alteraciones en ambas copias del gen IDUA, aunque muchos no mostraban los problemas cardíacos, esqueléticos o de desarrollo habitualmente asociados a la mucopolisacaridosis tipo I, explicaron fuentes del centro.
Según explicó el autor principal del trabajo, Gavin Arno, los resultados demostraron que las alteraciones en un mismo gen "pueden afectar de forma selectiva a la retina mientras otras partes del organismo permanecen prácticamente indemnes". Los investigadores comprobaron además que algunas de estas variantes genéticas "conservan una pequeña actividad enzimática, lo que podría explicar por qué la enfermedad se manifiesta principalmente como un problema visual".
El director de Investigación del Greenwood Genetic Center y coautor del estudio, Richard Steet, destacó que el trabajo demuestra la importancia de complementar el diagnóstico genético con estudios funcionales en el laboratorio. Según señaló, "identificar una variante genética no siempre es suficiente para comprender una enfermedad", ya que analizar su impacto sobre la actividad de enzimas y otros procesos biológicos permite explicar por qué algunos pacientes desarrollan síntomas muy distintos pese a compartir alteraciones en el mismo gen.
300 GENES IMPLICADOS
Los autores consideraron que este hallazgo amplía el espectro de enfermedades relacionadas con IDUA y sugieren que este gen sea tenido en cuenta en el estudio de pacientes con enfermedades hereditarias de la retina, incluso cuando no presenten los signos típicos de la mucopolisacaridosis tipo I.
Las enfermedades hereditarias de la retina constituyen una de las principales causas de ceguera en adultos en edad laboral. Aunque se han identificado más de 300 genes implicados en estas patologías, los especialistas estiman que hasta la mitad de los pacientes continúan sin recibir un diagnóstico molecular preciso, una situación que dificulta el acceso a nuevas terapias génicas y tratamientos personalizados.
En concreto, la retinosis pigmentaria es la forma más frecuente de distrofia hereditaria de retina y provoca una pérdida progresiva de visión debido al deterioro de las células fotorreceptoras. La enfermedad suele manifestarse inicialmente con dificultades para ver en condiciones de poca luz y una reducción del campo visual, pudiendo evolucionar posteriormente hacia una afectación de la visión central.
DIAGNÓSTICO MOLECULAR
Gavin Arno subrayó que el reto actual no es solo descubrir nuevos genes asociados a estas patologías, sino "reducir el número de pacientes que siguen sin diagnóstico molecular". Según explicó, la identificación de la alteración genética responsable resulta cada vez más relevante ante el avance de las terapias génicas, algunas ya aprobadas para determinadas enfermedades hereditarias de la retina, que pueden beneficiar únicamente a pacientes con mutaciones concretas.
Este investigador lidera proyectos centrados en la secuenciación avanzada del genoma, la identificación de nuevos genes causantes de enfermedad y el desarrollo de herramientas que permitan mejorar el diagnóstico de pacientes afectados por patologías hereditarias que pueden desembocar en una pérdida severa de visión o en ceguera.
La importancia y rigor científico de los avances y trabajos impulsados por Arno se suma a su participación en la aplicación de la secuenciación completa del genoma (Whole Genome Sequencing) para el diagnóstico de enfermedades hereditarias de la retina dentro del proyecto británico 100.000 Genomes Project. Además, dirigió el análisis genómico de miles de pacientes con enfermedades genéticas oculares en el Moorfields Eye Hospital, uno de los centros de referencia mundiales en oftalmología.
(SERVIMEDIA)
06 Oct 2026
EDU/nbc
