Fórmula 1

La discapacidad valora la inclusión en la F1 pero pide mejoras para 2027: “Tienen que ponerse en nuestra piel”

- Los aficionados en silla de ruedas creen que se puede "pulir" la inclusión para 2027 en Madrid y reclaman entradas familiares para PMR

- Aplauden la ayuda de los más de 300 voluntarios de Fundación ONCE para asistir a personas con discapacidad

MADRID
SERVIMEDIA

Madrid acogió el fin de semana su primer Gran Premio de Fórmula 1 en 40 años. Más de 300.000 personas pasaron por el circuito de Madring en Ifema entre el viernes y el domingo para ver la competición y divertirse en el entorno del circuito, que funcionó como un gran parque temático con un aroma castizo y detalles que sumergieron a los asistentes en la capital desde su entrada al recinto por una estructura roja similar a la Puerta de Alcalá.

Entre los miles de aficionados y familias que visitaron Madring también había muchas personas con movilidad reducida y diferentes tipos de discapacidad que acudieron gracias a las medidas de accesibilidad implementadas en el circuito y, en muchos casos, a la colaboración de la Fundación ONCE, que desplegó a más de 300 voluntarios para asistir a estas personas y ofreció junto con Fever entradas a un precio reducido de 150 euros.

Uno de ellos fue José Antonio Gómez, un joven de Jumilla (Murcia) que va en silla eléctrica y pudo cumplir el “sueño” de ver a su ídolo Max Verstappen pilotar el Red Bull y subirse al podio de Madrid junto a Kimi Antonelli y Lando Norris.

Las sensaciones generalizada entre las personas con discapacidad que acudieron fueron positivas por las distintas medidas aplicadas. Todos los usuarios con los que pudo conversar Servimedia recomendaron la experiencia e invitaron a otras personas con discapacidad a perder el miedo a acudir a eventos multitudinarios como este, que a veces resultan muy excluyentes en materia de inclusión. Sin embargo, en este caso no era así.

El planteamiento de la organización fue establecer itinerarios accesibles para llegar hasta las gradas y las zonas PMR, que estaban prácticamente al nivel del trazado en algunos de los mejores puntos del circuito como la recta de meta. Los itinerarios contaron también con ascensores en algunos puntos de la pista para cruzar los puentes que atraviesan el trazado y acceso prioritario en las tiendas de merchandising.

Pese a las medidas implementadas en materia de accesibilidad, aficionados como Jesús Carrasco, madrileño con lesión medular, consideran que para el próximo año es posible "pulir" la inclusión de Madring. El principal escollo para todas estas personas con discapacidad, y probablemente para todas las demás, fue el calor, que no cesó en todo el fin de semana. Sin embargo, quienes tenían una plaza reservada para personas con movilidad reducida (PMR) echaban en falta sombra específicas en algunos de estos espacios.

Un Gran Premio no es solo llegar y ver las carreras. A lo largo de la explanada junto al barrio de Valdebebas se desplegaron un Karting, simuladores y exposiciones de coches que reflejaron la impronta del motor español en la historia con fabricantes como la Hispano Suiza con su deportivo Alfonso XIII. Grandes marcas como Ford quisieron estar también este fin de semana rodando con coches de Rally y exponiendo el Steward SF3 que pilotó Rubens Barrichello en 1999.

No faltaron en el recinto las cañas, los bocatas de calamares y las croquetas. Todo ello dentro de ‘La Plaza’, una estructura cuadrada llena de barras de bares, con balcones en lo alto desde los que cantaron grupos de flamenco para terminar de llevar a los aficionados a La Latina con una gilda y vermú de grifo en la mano. Hasta el himno de la Fórmula 1 se versionó para este Gran Premio con un toque español entre cajones, guitarras españolas y taconeos sobre el mismísimo asfalto justo antes de la salida.

"NECESITAMOS QUE SE PONGAN EN NUESTRA PIEL"

En lo que respecta a las actividades, Eloy Carmona, aficionado de Ciudad Real en silla de ruedas, lamentó que la mayoría de ellas no tenían ninguna opción accesible. Especialmente, en el caso de los simuladores, la competición de cambio de neumáticos y el karting para el gran público. Así que su experiencia final se quedó un poco “a medio gas” por no poder participar como el resto de la gente.

“La clave es que el que lo haga se suba en silla de ruedas y lo pruebe. Necesitamos que se pongan en nuestra piel y punto. Que venga como nosotros. La gente lo hace con toda su buena voluntad, pero no va en silla, no tiene los problemas que tenemos nosotros”, explicaba Jesús Carrasco junto a su a amigo Eloy Carmona.

La Fundación ONCE, más allá del despliegue de voluntarios, ha colaborado con Madring desde el inicio del proyecto para asesorar en materia de accesibilidad y formar a quienes han liderado el proyecto en los distintos aspectos a tener en cuenta para que un recinto sea plenamente accesible.

AGRADECIMIENTO A FUNDACIÓN ONCE

Si por algo destacó el proyecto para el Gran Premio a nivel de ciudad, es por la apuesta del Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad por llevar a un 75% de los aficionados hasta el circuito en transporte público. Esta opción es plenamente accesible en los autobuses y en las estaciones de Metro por las que se accedía a Madring.

No obstante, los aficionados con movilidad reducida acudieron en muchos casos en su coche propio hasta aparcamientos específicos y luego llegaron con ayuda de voluntarios o incluso con taxis fletados por la Fundación ONCE hasta la estricta entrada al recinto.

Para algunos de estos aficionados, era su primer Gran Premio. Es el caso de José Miguel Madejón, madrileño en silla de ruedas, para quien la experiencia fue “chapó” e “increíble”. Por delante de cualquier crítica pone el agradecimiento a la Fundación ONCE y a su equipo de voluntarios, ya que considera que le explicaron bien cómo llegar a su lugar y le pusieron una lanzadera del aparcamiento a la entrada.

Madejón también agradeció las entradas a precio reducido que permitieron acudir a muchas personas con discapacidad, como las de la Fundación Lesionado Medular, una organización radicada en Vallecas que hace la vida “bastante más fácil” a sus usuarios con silla de ruedas. Muchos de ellos son amantes del motor y están en esa situación tras sufrir un accidente de tráfico.

"MERECE LA PENA Y MUCHO"

Aunque la organización reservó plazas para personas con movilidad reducida, en algunos casos las indicaciones ofrecidas por el personal de Madring sobre dónde acudir tras aparcar eran erróneas y obligaban a hacer desplazamientos innecesarios. “Si tengo que venir con mi andador, no llego”, comentó Carmen Nogués, con una prótesis en la pierna.

Su marido, Alberto Hernández, con tetraplejia y en silla de ruedas eléctrica, agradeció el trabajo de los voluntarios del Grupo Social ONCE. También reclamó que, al año que viene, las entradas con precio especial para personas con discapacidad salgan a la vez que las generales, de forma que nadie pague inicialmente un precio muy alto por una entrada que posteriormente se ofertaba más barata.

Otra reclamación es que quienes compran una entrada PMR puedan adquirir a la vez para sus hijos y acompañantes, ya que la organización pasó por alto este detalle. Era el caso, por ejemplo de la familia Gómez de Jumilla. Y es que este fin de semana el circuito estaba plagado de todo tipo de generaciones.

Muchos padres aprovechaban para despertar pasiones a los más pequeños, que no conocieron la etapa dorada de Fernando Alonso en la categoría reina del automovilismo mundial pero siempre han escuchado hablar de él en sus casas. En Madring verlo al volante, con la incógnita de si será la última vez en España ante una posible retirada a bordo de un Fórmula 1.

En familia también vinieron desde Sevilla los Ruano Cordero junto a su hijo Francisco, con movilidad reducida, que vivió por primera vez la Fórmula 1 confiando en una victoria de Fernando Alonso o Carlos Sainz. En su casa es tradición elegir viaje de forma rotatoria y este año le correspondía a él, así que escogió la Fórmula 1 contra el criterio de sus dos hermanos, más adeptos a la Moto GP y al fútbol.

Hasta la Familia Real visitó Madring, en contraste con la ausencia de los 22 ministros del Gobierno de España y del presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez. Esta ausencia oficial de todos los integrantes del Consejo de Ministros se ha visto como una “falta de respeto” desde el Ayuntamiento de Madrid y como un gesto de “odio” hacia el éxito de Madrid, según la presidenta de la comunidad, Isabel Díaz Ayuso.

Los resultados de los pilotos españoles finalmente no acompañaron, pero para Raúl Hernández, madrileño en silla de ruedas, “merece la pena y mucho” tener este deporte en la capital de España. Por eso, animó a las personas con movilidad reducida a plantearse venir el año que viene a disfrutar como “uno más”. La Fórmula 1 continuará durante nueve años en la ciudad, con la vocación de ser el “mejor Gran Premio del campeonato”, como ha expresado en varias ocasiones el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y el presidente de Ifema, José Vicente de los Mozos.

(SERVIMEDIA)
14 Sep 2026
JAM/pai/gja