Innovación

Dos estudiantes de FP desarrollan un sistema que convierte sillas de ruedas manuales en eléctricas en segundos

- Para mejorar la autonomía de las personas con movilidad reducida

Madrid
SERVIMEDIA

Dos alumnos del Grado Medio de Mecanizado de Salesians Sarrià, Alejandro Ruiz y Bruno Avigo, han desarrollado un sistema que convierte una silla de ruedas manual en eléctrica en cuestión de segundos para “mejorar la autonomía” de las personas con movilidad reducida y “facilitar sus desplazamientos diarios sin recurrir a soluciones más costosas”.

Los estudiantes diseñaron y fabricaron un sistema de tracción eléctrica que permite transformar una silla de ruedas manual convencional en un vehículo autopropulsado de forma rápida, sencilla y accesible.

El dispositivo, denominado ‘Wheelchair Gokit’, nace con el objetivo de “democratizar el acceso a la movilidad asistida”, ofreciendo una alternativa más asequible a las sillas eléctricas tradicionales, cuyo coste puede suponer una barrera para muchas personas con movilidad reducida.

Alejandro Ruiz explicó en una entrevista a Servimedia que la idea surgió a partir de una necesidad concreta detectada en el día a día: “Nuestro objetivo era ayudar a personas con movilidad reducida”. En este sentido, añadió que el proyecto se centró desde el inicio en la utilidad práctica: “Pensamos en algo que realmente se pudiera usar a diario y que facilitara los desplazamientos sin complicaciones”.

Por su parte, Bruno Avigo subrayó el impacto físico que tiene el uso de una silla manual: “Queríamos que no tuvieran que hacer tanto esfuerzo físico en sus desplazamientos cotidianos”. Asimismo, destacó la importancia de la accesibilidad económica: “También buscamos que fuera una solución más asequible que una silla eléctrica completa”.

SISTEMA MODULAR Y FÁCIL DE INSTALAR

El ‘Wheelchair Gokit’ se caracteriza por su diseño modular, que permite adaptarlo a prácticamente cualquier modelo de silla de ruedas mediante un sistema de acoplamiento basado en bridas metálicas de fácil uso. Esta solución permite instalar el dispositivo en cuestión de segundos, sin necesidad de herramientas complejas ni conocimientos técnicos avanzados.

Alejandro Ruiz incidió en esta idea al señalar que “la intención era que cualquier persona pudiera montarlo y utilizarlo sin dificultad”. En la misma línea, Bruno Avigo apuntó que “no queríamos hacer algo complicado, sino práctico y útil para el día a día”.

Desde el punto de vista técnico, el sistema incorpora un motor de 3500W, limitado electrónicamente a 25 kilómetros por hora para garantizar la seguridad en entornos urbanos. Este motor se alimenta mediante una batería de 72V que proporciona una autonomía de hasta 40 kilómetros con una sola carga.

Estas prestaciones permiten ampliar significativamente la capacidad de desplazamiento de los usuarios, facilitando trayectos que, de otro modo, resultarían físicamente exigentes o incluso inalcanzables.

El dispositivo incluye además un sistema basculante con amortiguador propio, diseñado para mejorar la estabilidad y facilitar la superación de obstáculos como bordillos o desniveles. A ello se suma un manillar plegable que facilita su almacenamiento y transporte.

El desarrollo del proyecto ha seguido un proceso completo, desde el diseño inicial hasta la fabricación del prototipo. Para ello, los estudiantes utilizaron el software Autodesk Inventor, con el que modelaron cada una de las piezas antes de producirlas en los talleres del centro.

Bruno Avigo destacó este proceso como una de las claves del aprendizaje: “Hemos podido ver todo el proceso, desde la idea hasta tener el producto final funcionando”. Por su parte, Alejandro Ruiz señaló que “trabajar en el taller nos permitió comprobar qué funcionaba y qué había que mejorar”.

El proyecto ha sido reconocido con el tercer premio en el certamen nacional Premio Don Bosco, celebrado en Zaragoza, donde compitió con decenas de propuestas tecnológicas de toda España.

Ambos estudiantes coincidieron en valorar positivamente esta experiencia. “Ha sido una oportunidad muy buena para dar a conocer el proyecto”, afirmó Ruiz. Avigo añadió que “el reconocimiento nos anima a seguir desarrollando ideas que puedan ayudar a otras personas”.

El éxito de Salesians Sarrià en este certamen se completó con el segundo premio obtenido por la alumna Maria Cristina Alcalá en la categoría de Humanidades y Ciencias Sociales con su proyecto ‘¿Dónde está la otra mitad?’. Este trabajo analiza la invisibilización de las mujeres en el arte a partir del estudio del fondo del Museo Nacional d'Art de Cataluña y propone herramientas pedagógicas para acercar el legado de mujeres artistas al público joven.

Con estos resultados, Salesians Sarrià reafirma su apuesta por un modelo educativo que combina formación técnica, innovación y compromiso social. El centro promueve metodologías como la Formación Profesional Dual y el aprendizaje por proyectos, orientadas a resolver problemas reales.

En este contexto, iniciativas como el ‘Wheelchair Gokit’ ponen de manifiesto el potencial de la Formación Profesional para generar soluciones con impacto directo en la vida de las personas.

Alejandro Ruiz resumió el espíritu del proyecto: “Si conseguimos que a alguien le sea más fácil moverse en su día a día, ya habrá valido la pena”. En la misma línea, Bruno Avigo concluyó: “Lo importante es que lo que hemos hecho pueda servir de verdad a la gente”.

(SERVIMEDIA)
26 Abr 2026
RIM/pai/mag