Infancia
Educo calcula que 120.000 niños de entre 6 y 10 años podrían quedarse solos en casa en verano
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La ONG Educo alertó de que cerca de 120.000 niños de entre 6 y 10 años podrían quedarse solos en casa en verano debido a la situación de vulnerabilidad económica de sus familias y denunció que, un año más, en torno a un millón de niños en situación de pobreza se quedarán sin acceso al comedor escolar.
Con la llegada del fin del curso escolar, la ONG de infancia y educación Educo denunció un año más que la mayoría de niños y niñas que reciben una beca comedor se quedan sin ella durante los 80 días de verano. Mientras duran las clases, alrededor de un millón de alumnos y alumnas, unos 980.000, reciben esta ayuda que les asegura al menos una comida completa y nutritiva al día en su centro educativo, señalaron desde la ONG. Sin embargo, al acabar el curso las familias con pocos recursos sufren las consecuencias.
“En el cole sé que mis hijos se alimentan adecuadamente. Allí comen pescado una o dos veces por semana. Así, ya no lo compro cada semana, sino una vez al mes, y tengo dinero para cubrir otros gastos”, explicó Mónica a Educo. De manera similar piensan otras madres beneficiarias de esta ayuda, como Leudymar, que opinó que en la escuela “llevan una buena alimentación, porque comen sus carbohidratos, sus proteínas o su fruta”.
“La beca comedor es un 'colchón' para estos niños y niñas y sus familias durante todo el curso. Y aunque algunos de ellos y ellas tendrán ayudas en verano por parte de las administraciones, las entidades locales o las ONG para cubrir su alimentación, ni serán todos los meses ni, mucho menos, llegará a todos aquellos y aquellas que lo necesitan”, explicó la directora general de Educo, Pilar Orenes.
A este casi millón de niños que pierden esta asistencia fundamental durante el verano se suman el 1,3 millones que la organización estima que "deberían recibir una beca comedor durante el curso y no la tienen. En época estival, la inmensa mayoría tampoco dispondrá de ninguna ayuda para la alimentación”, recalcaron.
Las familias en situación de vulnerabilidad se enfrentan así a un verano en el que "hay que buscar actividades para los niños". "No podemos pagar los campamentos de verano porque son carísimos", relató Marbely, madre de dos niños, que se debate entre llevarse a su hijo de 4 años al trabajo y dejar solo al de 12 años en casa "viendo la tele".
LOS DATOS DE LA POBREZA
Desde Educo alertaron de que en España 1 de cada 3 niños, niñas y adolescentes viven en riesgo de pobreza y exclusión, "un dato que lleva estancado más de una década". Factores como la precariedad laboral, los bajos salarios, el alto coste de la vivienda o la falta de ayudas sociales dirigidas a la infancia hacen que, en algunas regiones, municipios y barrios, las familias más vulnerables lo tengan más difícil para criar a sus hijos e hijas, insistieron.
Un indicador clave del riesgo de pobreza y exclusión que recoge la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) del Instituto Nacional de Estadística (INE) es la posibilidad que tienen los niños y niñas de comer carne, pollo, pescado o proteína vegetal cada dos días. En España, el 5,6% de los menores de 18 años no pueden hacerlo, es decir, alrededor de 450.000. En comunidades autónomas, como Ceuta (14,2%), Canarias (8,6%), Cataluña o Andalucía (ambas el 7,2%), se supera significativamente la media estatal, mientras que en otras, como Cantabria (1,4%), Baleares (1,7%) o La Rioja (2,4%), están por debajo.
“Aunque hay porcentajes mejores que otros, en todas las comunidades autónomas la situación de las familias es muy difícil económica y socialmente. En zonas donde los ingresos son bajos y los empleos precarios, a veces ligados al turismo o la agricultura, y hay pocas ayudas públicas para la infancia, toca adaptar el presupuesto familiar de las comidas. Además, el hecho de vivir en grandes áreas urbanas hace que la vivienda absorba gran parte de los sueldos. Al final, eso significa que en muchos hogares se consume menos carne, pescado o legumbres en favor de alimentos más baratos como la pasta, el arroz o los ultraprocesados. Para estas familias, la alimentación de sus hijos e hijas es un reto", explicó la directora general de la ONG.
POR REGIONES
Desde Educo señalaron que en España el 34% de los menores de 18 años no se pueden ir ni una semana de vacaciones. Aquí también encontramos diferencias según la comunidad autónoma. En Murcia (51,2%), Andalucía (44,2%) o Castilla - La Mancha (42,8%) se supera ampliamente este porcentaje. En el otro extremo, se encuentran País Vasco (19,2%), La Rioja (20,5%) o las Baleares (20,7%).
“Si los ingresos no llegan para todo, es fácil que desaparezcan las vacaciones. Hay niños y niñas que no saben lo que es pasar una semana fuera de casa. A veces, ni siquiera tienen la oportunidad de coger un autobús urbano para ir un día a la playa. Se quedan en sus hogares, normalmente mal acondicionados para el calor", explicó Pilar Orenes.
Por ello, reclamó que “los niños y niñas vulnerables deben poder participar en campamentos urbanos o colonias porque contribuye a su desarrollo educativo, social y emocional".
(SERVIMEDIA)
07 Jun 2026
MAG/clc


